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Ni García Luna borró las sonrisas por firma del T-MEC

En una mañana políticamente agitada, según la hora y el orador, tres personas se disputaron el lugar como el hombre del día

  • ERIKA FLORES
  • 10/12/2019
  • 20:55 hrs
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Ni García Luna borró las sonrisas por firma del T-MEC
Ni la detención de García Luna distrajo la celebración por la firma del T-MEC. (Cuartoscuro)

¿Quién fue el hombre del día? En una mañana tan políticamente agitada como la de este martes, las versiones difieren según la hora y el orador, aunque todo ocurrió a la luz de un mismo evento, en este caso, la firma del protocolo modificatorio al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, cuya firma se realizó este mediodía en la sede presidencial de Palacio Nacional. Apegados al discurso político emitido por quienes tomaron la palabra -en diferentes momentos del mismo acto-, tres hombres disputan el primer lugar, desde tres visiones distintas.

La 4T: el hombre del día es el presidente López Obrador

Para los integrantes de la 4T, él es el hombre del día. Las palmas son suyas, afirmaron los protagonistas en la negociación del T-MEC. “¡Misión cumplida!” le reportó el canciller Marcelo Ebrard en el salón Tesorería. “Este avance de debe después de un año diez días, primordialmente a las decisiones que ha tomado el Presidente de la República… yo siempre digo que hay que confiar mucho en la política y en el diálogo, y aquí está la prueba”, celebró.

En el lugar estaba el equipo tripartita negociador del tratado (México-Estados Unidos-Canadá); más la asistencia de un nutrido y destacado equipo diplomático, además de los coordinadores parlamentarios de todas las fracciones legislativas, incluida la oposición. Felices estaban y así lo dejaron ver en la fotografía colectiva que subieron a Twitter, tras llegar al lugar a las 11:58 horas. Encabezados por el presidente de la Junta de Coordinación Política, el morenista Ricardo Monreal, el nombre del mandatario mexicano fue motivo de reconocimiento.

“Por vez primera, ciudadano Presidente, en su mandato están aquí en Palacio Nacional todas las fuerzas políticas nacionales, todas las fuerzas políticas nacionales… El Senado de la República, actuará en consecuencia… He hablado con él hace unos minutos y hemos conversado sobre que pueda enviarse el protocolo de enmiendas en las próximas horas. Si es así, los presidentes de comisiones decidirán si iniciamos de inmediato el análisis y la ratificación, en su caso, que resulte de este ejercicio legislativo”, dijo Monreal.

Inesperadamente efusivo fue el discurso de Robert Lighthizer, el representante comercial del gobierno de EUA quien también apostó por la relevancia de López Obrador. “Quiero decir el honor que es para mí estar aquí con usted, señor presidente… A nivel personal le quiero decir que hemos seguido su carrera, me parece que es una carrera extraordinaria ¡Todo mundo en nuestra administración le está echando porras!”.

El funcionario estadounidense aplaudió que durante esta negociación, él se mantuviera al margen de la política. “Y pienso el hecho que usted haya podido lograr todo esto es algo histórico, señor Presidente, y dice cosas enormes de usted… Los resultados realmente pienso que son los mejores, es el mejor acuerdo comercial de la historia… Me siento tan orgulloso, tan honrado de estar aquí con usted que es esta figura histórica”, afirmó.

Jesús Seade, subsecretario para América del Norte, encaminó sus palabras en el mismo sentido.  “Yo les puedo garantizar que todos los resultados a los que estamos llegando son, o bien razonables, no necesariamente que yo diga buenos para México, son buenos, buenos ¡Muy buenos para México!...

Es un tratado muy bueno, muy importante para nosotros, y ni un solo resultado es una píldora amarga que nos hayamos tenido que tragar, lo digo con orgullo felicitándolos y felicitando al señor presidente”.

Fue así que él fue testigo de honor durante la firma tripartita del documento. Por eso se mantuvo de pie, resguardando simbólicamente detrás de sus sillas a Chrystia Freeland, viceprimera ministra de Canadá, a Lighthizer y Seade. Y sí, en los cientos de fotografías que le retrataron, se le mira sonriente, feliz, satisfecho, frente a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.

López Obrador: el hombre del día es Donald Trump

El mandatario mexicano, fiel al perfil de sus discursos, reunió a dos figuras históricas. “Con la cooperación para el desarrollo que va a hacer posible con este acuerdo, también se logra la unidad del continente americano… de la América que vio nacer a Abraham Lincoln y de la América que vio nacer a Benito Juárez”, dijo.

Además de resumir en lo general las innumerables bondades y ventajas del T-MEC (inversión, crecimiento, bienestar, entre otros varios) y agradecer a todos y cada uno de los participantes, el mandatario mexicano no dejó pasar la oportunidad política de dar bofetada con guante blanco a quienes fueron sus mayores críticos.

“Estoy obligado a reconocer el trato respetuoso que recibimos del presidente Donald Trump. Algunos pensaban que iba a ser imposible llegar a este acuerdo, no sólo a este acuerdo, que no nos íbamos a entender en nada, que nos íbamos a pelear, que nos íbamos a confrontar y miren lo que son las cosas”, presumió.

“Hemos podido entendernos ¡Y muy bien! Porque hay respeto mutuo. En ambos casos consideramos que lo mejor de todo es el diálogo, la negociación, el acuerdo, la política… Hemos tenido con él una muy buena relación y quiero aquí públicamente agradecer su apoyo, porque sin su cooperación no hubiese sido posible este acuerdo. Él actuó de manera prudente, tolerante”, reconoció.

El mandatario citó entonces, una anécdota. “Les hablaba yo de los momentos más difíciles. Pues él intervino cuando estaban agotadas ya las posibilidades de entendimiento en la mesa. En una ocasión que hubo, vamos a decir, un desencuentro, no diría yo ruptura, que nosotros fijamos una postura con firmeza, se le consultó a él y él estuvo de acuerdo en darnos su apoyo y su confianza. Por eso, muchas gracias al presidente Donald Trump”.

La opinión pública: el hombre del día es García Luna

Noventa minutos antes de la firma tripartita del T-MEC, un nombre tambaleó el festejo mediático por la firma del T-MEC. Era el “súper policía” de los gobiernos panistas, Genaro García Luna, quien se convirtió en nota del día tras su detención en Nueva York, acusado de recibir millonarios sobornos (durante su gestión), del cártel de Sinaloa.

Por supuesto, él no estuvo presente físicamente en la firma del T-MEC; pero fue innegable que la prensa buscaría reacciones al tema por las innumerables implicaciones que este caso traerá en los próximos días, semanas, meses y quizá años, desde muchas vertientes. Los reporteros buscarían reacciones de los políticos mexicanos ahí presentes y quizás también con los funcionarios estadounidenses. Sin embargo, por el protocolo del acto, los funcionarios mexicanos salieron por una puerta; a la prensa se le sacó por otra; y a los invitados internacionales se les dirigió a otros punto dentro de Palacio Nacional, pues se quedaron a una comida convocada en su honor por la firma del Tratado.

Así, la información que la prensa buscaba, llegó por otro medio. “Estoy conociendo por redes sociales la versión del presunto arresto de Genaro García Luna. Desconozco detalles y estoy pendiente de la información que confirme el hecho, como de los cargos que, en su caso, se le imputen”, escribió el ex presidente Felipe Calderón en su cuenta de Twitter. Contradictoriamente, el ex presidente Vicente Fox -habitual internauta a esta red-, no opinó nada.

La 4T tampoco quería pronunciarse, al menos por hoy. Era natural: no querían que la aprehensión del ex funcionario federal desplazara en términos informativos y mediáticos, la firma del T-MEC. Por eso, cuando la Secretaría de Relaciones Exteriores convocó a conferencia de prensa por la tarde, algunos de sus colaboradores advirtieron sutilmente a los reporteros: “el secretario no hablará del tema de García Luna porque es un tema de seguridad, quien lo hará es la Secretaría de Seguridad Ciudadana”.

Nadie hizo caso a la instrucción; y en medio de precisiones sobre el contenido del Tratado, Ebrard respondió brevemente que no haría ningún posicionamiento institucional de ese tema. “Nos enteramos hoy, conocemos la información publicada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. No hemos sido requeridos aun, el tema lo llevó un fiscal y cooperaremos en cualquier investigación que se nos requiera. Por ser un ciudadano mexicano, García Luna puede solicitar ayuda consular que no se le puede negar; pero habrá que ver si lo solicita”. Poco después, la Fiscalía General de la República informó vía comunicado, que en su momento, solicitaría su extradición.

JGM