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Más de 1,600 muertos por el brote ébola en la República Democrática del Congo

La epidemia de ébola que sacude el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) ha causado 1,606 muertos desde que se declaró en agosto de 2018

  • EFE
  • 05/07/2019
  • 13:47 hrs
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Más de 1,600 muertos por el brote ébola en la República Democrática del Congo
El ministerio señaló que, de los 1.606 muertos, 1.512 dieron positivo en pruebas de laboratorio y el resto se consideran probables. (Especial)

Kinshasa, 5 jul (EFE).- La epidemia de ébola que sacude el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) ha causado 1,606 muertos desde que se declaró en agosto de 2018, según los últimos datos divulgados por el Ministerio de Sanidad.

En un informe facilitado a Efe con cifras vigentes hasta el 3 de julio, el ministerio señaló que, de los 1,606 muertos, 1,512 dieron positivo en pruebas de laboratorio y el resto se consideran probables.

Un total de 2,382 casos de contagio se han contabilizado hasta la citada fecha, de los que 2,288 están confirmados en el laboratorio.

Entre esos casos, 128 corresponden a personal sanitario encargado de combatir el brote, que ha costado la vida a 40 de esos profesionales.

"Uno de los desafíos para prevenir el ébola en centros de salud e infecciones entre el personal sanitario es el gran número de estructuras sanitarias en las áreas afectadas de RDC", manifestó este jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su cuenta de Twitter.

De los afectados por el virus, 666 pacientes han logrado sobrevivir a la enfermedad, precisaron las autoridades congoleñas.

Este brote -el más letal de la historia de RDC y el segundo del mundo por muertes y casos, tras la epidemia en África Occidental de 2014-, se declaró el 1 de agosto del año pasado en las provincias de Kivu del Norte e Ituri.

Sin embargo, el control de la epidemia se ha visto socavado por el rechazo de algunas comunidades a recibir tratamiento y la inseguridad en la zona, donde actúan grupos armados y milicias rebeldes que han atacado centros de atención a pacientes de ébola.

Desde el 8 de agosto de 2018, cuando empezaron las vacunaciones, más de 155,500 personas han sido inoculadas, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Sanidad.

El pasado 14 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) optó no declarar el brote de ébola en RDC como emergencia sanitaria internacional, pero alertó del riesgo en la región tras surgir varios casos en la vecina Uganda, país ahora libre de la enfermedad.

El brote de ébola más devastador a nivel mundial fue declarado en marzo de 2014, con casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea-Conakri, país del que se propagó a Sierra Leona y Liberia.

Casi dos años después, en enero de 2016, la OMS proclamó el fin de esa epidemia, en la que murieron 11,300 personas y más de 28,500 fueron contagiadas, cifras que, según esta agencia de la ONU, podrían ser conservadoras.

El virus del ébola se transmite a través del contacto directo con la sangre y los fluidos corporales contaminados, provoca fiebre hemorrágica y puede llegar a alcanzar una tasa de mortalidad del 90% si no es tratado a tiempo.

Caso de ébola cerca de la frontera entre RDC y Sudán del Sur

Las cifras anteriores salen a relucir luego de que las autoridades de Sudán del Sur confirmaron el 2 de julio un caso de ébola cerca de la frontera entre la República Democrática del Congo (RDC) y Sudán del Sur, según un informe publicado por el Ministerio de Salud de ese país africano.

El caso fue confirmado en Ariwara, un pueblo de la provincia de Ituri, a unos 70 kilómetros de la frontera con Sudán del Sur.

Según el Ministerio de Salud de la RDC, se trata de una madre de cinco hijos, dos de ellos fallecidos en Beni (noreste) el 18 y 22 de junio.

La mujer había abandonado esta ciudad para refugiarse en casa de su hermana, a pesar de que las autoridades la habían advertido de que no viajara, debido a que las personas que han estado en contacto con pacientes de ébola deben permanecer bajo vigilancia durante 21 días, el periodo de incubación del virus.

Este es el caso confirmado más cercano a Sudán del Sur desde que comenzó el brote en la RDC en agosto del año pasado, el más letal de la historia en la RDC y el segundo del mundo por el número de muertes y casos, tras la epidemia en África Occidental entre 2014 y 2016.

Sudán del Sur es uno de los países más pobres del mundo, con una estructura sanitaria muy débil para hacer frente a este virus.

Como medida preventiva, en Sudán del Sur se han acondicionado tres unidades de aislamiento en diferentes zonas de la frontera con la RDC y Uganda y se han realizado 75.349 exámenes de detección de la enfermedad del virus de ébola en 31 puntos de entrada en el país.



El pasado 25 de junio, se informó sobre la sospecha de un caso de ébola en Yei, una ciudad de Sudán del Sur situada una treintena de kilómetros de la frontera de la RDC, que finalmente se descartó.

Según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud, los casos de contagio ascienden a 2,338 personas, con 2,244 casos confirmados, y a 1,571 personas fallecidas desde el inicio de esta epidemia, de las que 1,477 dieron positivo en las pruebas de laboratorio.

El brote comenzó el pasado 1 de agosto en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, donde el control de la epidemia se ha visto obstaculizado por el rechazo de algunas comunidades a recibir tratamiento y la inseguridad en la zona, donde actúan grupos armados y milicias rebeldes que han atacado diversos centros de tratamiento.

El 14 de junio, la Organización Mundial de la Salud decidió no declarar la epidemia de ébola en la RDC como emergencia sanitaria internacional, aunque alertó de los riesgos en la región tras la aparición de los primeros casos en la vecina Uganda el pasado 11 de junio.

Desde entonces, las medidas de prevención se han incrementado en Uganda, donde cerca de 5,000 trabajadores de la salud ya han sido vacunados y existen a lo largo de toda la frontera con la RDC centros de detección de ébola, así como en otros puntos de entrada y salida importantes.

El virus del ébola se transmite a través del contacto directo con la sangre y los fluidos corporales contaminados, provoca fiebre hemorrágica y puede llegar a alcanzar una tasa de mortalidad del 90% si no es tratado a tiempo.