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Fustiga la SIP espionaje con Pegasus contra periodistas salvadoreños

Los aparatos telefónicos de 22 miembros de El Faro fueron intervenidos con Pegasus, el software de espionaje de la empresa israelí NSO Group

  • REDACCIÓN
  • 14/01/2022
  • 13:51 hrs
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Fustiga la SIP espionaje con Pegasus contra periodistas salvadoreños
El espionaje detectado fue dirigido contra todos los estamentos posibles del diario: editores, redactores, miembros de Junta Directiva y hasta personal administrativo. (Pixabay)

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó este viernes el espionaje a más de 30 periodistas de El Salvador y reclamó al Gobierno de Nayib Bukele que investigue los hechos y adopte estándares legales y jurídicos para frenar la práctica del ciberespionaje, así como que la justicia castigue a los responsables.

Según pruebas forenses realizadas por laboratorios especializados en ciberseguridad, 37 teléfonos móviles de periodistas y organizaciones civiles "fueron interceptados a gran escala entre julio de 2020 y noviembre de 2021 mediante el uso del software Pegasus".

La empresa israelí NSO Group, creadora del programa de espionaje, sostiene que solo vende la herramienta a Gobiernos, señaló en un comunicado la SIP, con sede en Miami (Florida, EE.UU.).

Jorge Canahuati, presidente de la SIP, denunció que esta es una "grave violación a la libertad de prensa" y reiteró el repudio de la organización hemisférica al "espionaje digital contra periodistas de varios medios del país" centroamericano.

Cahanuati instó al Gobierno salvadoreño a investigar de forma urgente el origen de esta acción ilegal y a deslindar responsabilidades en esta "violación de la privacidad de los comunicadores y de sus fuentes informativas".

"El uso de este programa para espiar a periodistas viola la protección de las fuentes periodísticas y constituye un grave delito que debe ser castigado de acuerdo a leyes nacionales y principios jurídicos que penalizan estas prácticas", expresó, por su parte, Carlos Jornet, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e información de la SIP.


BUKELE ESPIÓ A 22 PERIODISTAS DE EL FARO EN EL SALVADOR CON PEGASUS

Los teléfonos celulares de más de la mitad de los trabajadores del medio digital salvadoreño El Faro estuvieron intervenidos entre junio de 2020 y noviembre de 2021, según The Citizen Lab, un laboratorio en ciberseguridad de la Universidad de Toronto, y Access Now, una organización que protege los derechos digitales.

Ambas organizaciones examinaron durante tres meses los teléfonos iPhone de todos los miembros de El Faro y descubrieron que, los aparatos telefónicos de 22 miembros del periódico fueron intervenidos con Pegasus, el software de espionaje de la empresa israelí NSO Group.

El espionaje detectado fue dirigido contra todos los estamentos posibles del diario: editores, redactores, miembros de Junta Directiva y hasta personal administrativo. En casi todos los casos, el equipo permaneció bajo constante vigilancia a lo largo de 226 intervenciones distintas, reveló El Faro.

¿QUÉ TIENE QUE VER BUKELE?

Tras la llegada al poder en junio de 2019 de Nayib Bukele, el periódico digital dio a conocer entre otras cosas, el acuerdo entre su Gobierno y las pandillas para la pacificación del país, así como otros casos de corrupción que afectan a sus colaboradores.

La empresa dueña del software, NSO Group, ha declarado que sólo vende el programa de espionaje Pegasus a Gobiernos bajo la autorización del Ministerio de Defensa de Israel.

Al respecto, en un comunicado enviado a la agencia Reuters, la oficina de comunicaciones de Bukele dijo no ser cliente de NSO Group. Además, asegura que su Gobierno está investigando el supuesto ataque cibernético y que tienen indicios de que algunos altos funcionarios podrían también tener sus teléfonos intervenidos y ser “víctimas de ataques”.

¿QUIÉN FUERON ESPIADOS EN EL FARO?

Entre los más espiados destacan el jefe de redacción, Óscar Martínez, víctima de 42 pinchazos; el subjefe de Redacción, Sergio Arauz, con 14; el corresponsal de El Faro en Estados Unidos; José Luis Sanz, 13; y el editor mexicano, Daniel Lizárraga, antes y después de que el Gobierno salvadoreño lo expulsara del país en julio.

El caso más llamativo es el del periodista Carlos Martínez, quien ha firmado todas las publicaciones relacionadas con pactos de políticos y pandillas desde 2012. 

El reportero estaba siendo escuchado en el momento mismo en que Citizen Lab y Access Now analizaban su teléfono en noviembre de 2020. En esos momentos, Martínez ya investigaba las negociaciones de la MS-13 con el Gobierno.

En los meses posteriores, Martínez siguió investigando el proceso hasta publicar que las negociaciones incluyeron a las tres pandillas, en agosto de 2021.

Otro de los casos destacados es el de Carlos Dada, director de El Faro y presidente de la junta directiva, quien fue víctima de 12 pinchazos. Por la duración de los mismos, la investigación permite concluir que éstos se mantuvieron activos durante 167 días distribuidos entre julio de 2020 y junio de 2021.

Entre los periodistas a quienes se les intervino el teléfono y quienes tienen diez o más eventos de espionaje están Gabriel Labrador, con 20; Julia Gavarrete, con 18 (incluidas 15 intervenciones en su teléfono personal y tres en el institucional); Gabriela Cáceres, con 14; Roxana Lazo, con 12; y Efren Lemus, con diez. Además, hay implicados periodistas del medio Gatoencerrado contra quien Bukele ha dirigido varios de sus ataques.

Durante los meses en que los periodistas fueron espiados, se realizaron investigaciones sobre la negociación entre el Gobierno y las pandillas, el robo de alimentos destinados a la pandemia por parte del director de Centros Penales y su madre, las negociaciones secretas de los hermanos de Bukele para el desembarco del Bitcoin o el patrimonio de algunos funcionarios del actual Gobierno.

El espionaje contra El Faro no sólo fue en la redacción, pues el teléfono del gerente general, Carlos Salamanca, también estuvo intervenido entre septiembre y octubre de 2020, justo cuando se intensificaron las auditorías de Hacienda contra el periódico.

Lo mismo sucedió con el gerente administrativo, Mauricio Sandoval. Sandoval fue intervenido, en otros momentos, el 6 de julio día que recibió la notificación institucional enviada por Migración que ordenaba al editor Daniel Lizárraga abandonar el país en 24 horas.

Por su parte, Lizárraga ha sufrido el brutal espionaje de Pegasus en dos ocasiones: la primera en México, como miembro del equipo de la periodista Carmen Aristegui y la segunda en El Salvador como parte de El Faro. Su caso puso por primera vez el escándalo de Pegasus sobre la mesa cuando se descubrió que el gobierno de Peña Nieto utilizó el programa para espiar a Lizárraga, quien participó en las revelaciones sobre la “Casa Blanca” como se conoció el escándalo que implicaba a la esposa de Peña Nieto en la compra de una mansión con dinero de un constructor agraciado en la concesión de obras públicas.