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"Estudiar sin web": covid profundiza débil sistema educativo argentino

El 37% de niños, niñas y adolescentes de Argentina no tiene una computadora para realizar las tareas y el 28% no tiene Internet

  • REDACCIÓN
  • 22/06/2020
  • 19:05 hrs
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Estudiar sin web: covid profundiza débil sistema educativo argentino
En Argentina hay al menos seis millones de niños que viven en situación de marginalidad. (Foto: Pixabay)

En Alto Río Senguer, Argentina, el confinamiento por la pandemia del coronavirus, el papel, la radio y la televisión pública reemplazan a la educación digital en amplias regiones por la falta de internet, de acuerdo con El País.

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, en una conversación con corresponsales advirtió que, en Argentina hay lugares que están en la década del cuarenta, con una agenda analógica. Ahí no se puede dar una clase por Zoom, dejando en evidencia las debilidades estructurales del país sudamericano y las tensiones de una sociedad que no logra superar la desigualdad.

Por ejemplo, en Alto Río Senguer, un pueblo de 1,600 habitantes que sigue la cuarentena en medio de la Patagonia, un niño que vive con su padre en el campo recibe sus clases por radio, mientras que en una secundaria sólo hay seis computadoras para los 60 estudiantes que cursan la secundaria.

Un informe reciente de Unicef estableció que el 81% de los hogares con niños, niñas y adolescentes está en contacto con el sistema educativo y recibe tareas escolares durante el aislamiento social contra la covid-19.

Sin embargo, Unicef advierte que el 37% de esos mismos hogares no tiene una computadora para realizar las tareas, acentuando los bajos recursos que tienen las familias, ya que el 28% no tiene Internet y el 53% estudia sin computadora.

En este sentido, la ratio de hogares en contacto con la escuela baja a menos del 60% en el norte del país, donde se registran los mayores índices de pobreza, es decir, en Argentina hay al menos seis millones de niños que viven en situación de marginalidad.

Los alumnos estudian en sus casas con los cuadernillos que el ministerio de Educación ha repartido en zonas vulnerables (ha distribuido 18 millones de ejemplares) y consumen el contenido audiovisual y radial que difunden los medios públicos.

Desigualdades sociales

La cuarentena también expuso las desigualdades sociales en comunidades que muestran buenas estadísticas generales.

En el caso de Palermo, uno de los barrios más acomodados de Buenos Aires, en una escuela pública el 10% de los alumnos recibe un bolsón de comida comprado con el aporte de todos los padres.

La escasez de computadoras en lo que se supone es un barrio de clase media sorprende a las autoridades de la escuela. La situación se agrava cuando uno se aleja del norte de la capital y se adentra en el extrarradio.

Por su parte, Ingrid Catalán vive en Virrey del Pino, partido de La Matanza, y tiene siete hijos, tres de ellos en primaria cuenta a El País:

Los tres usan mi celular. Se complica mucho, porque en nuestra zona no hay wifi y descargar los contenidos que manda la escuela se complica. Hay días que estamos cuatro o cinco horas sentados haciendo diferentes tareas

  

Por eso, el ministro Trotta advirtió que "en el hogar se consolidan las desigualdades", pues ve como el confinamiento limita el papel igualador que imagina para la escuela pública.

Estamos seguros, y lo he hablado con ministros latinoamericanos, que nuestro sistema educativo va a ser más desigual a partir de esta pandemia. Vamos a tener que desplegar, además, una política de búsqueda de todos los estudiantes que no van a regresar a la escuela. Cada día que pasa es un alumno menos

(María José Pardo)