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¿De qué va la ley que prohíbe pegarle a los niños en Francia?

El parlamento francés adoptó la ley que prohíbe a los padres infligir castigos a sus hijos, pese a que esta práctica sigue gozando de un amplio apoyo

  • REDACCIÓN
  • 03/07/2019
  • 14:54 hrs
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¿De qué va la ley que prohíbe pegarle a los niños en Francia?
La iniciativa contó con el apoyo de varias organizaciones a favor de la infancia y de defensores de los derechos. (Especial)

Pese a que Francia llevaba años apoyando ampliamente que los padres inflijan castigos corporales a sus hijos, por fin el parlamento francés adoptó una ley que prohíbe esta práctica.

El texto que queda inscrito en el Código Civil, en el que el artículo indica que durante los matrimonios civiles en Francia, "la autoridad de los padres se debe ejercer sin violencia física ni psicológica", lo aprobaron los senadores en votación a mano alzada y por unanimidad.

Con esta ley, Francia se convierte en el 56º Estado que prohíbe los castigos corporales a los niños, según una lista realizada por una ONG británica, siendo Suecia el primer país europeo en adoptar esta ley en 1979, seguido por Finlandia (1983) y Noruega (1987).

Según la Fundación para la Infancia, el 85% de los padres franceses recurren a castigos corporales con fines "educativos", entre los cuales figuran las cachetadas o nalgadas, teniendo consecuencias en la salud física y mental de los niños.

Por lo que esta no era la primera vez que se intentaba prohibir en Francia este tipo de castigos corporales, sin embargo, no se había tenido éxito.

"Ha sido muy largo, hemos perdido mucho tiempo", comentó la exministra socialista de Familia y actualmente senadora, Laurence Rossignol, que presentó el proyecto hace tres años.

"Estamos llegando al final del camino, es algo bueno. Después, comenzará lo más duro" para que la ley sea aplicada, señaló en declaraciones a la AFP, aunque añadió que confía en que "la población francesa ha evolucionado mucho y utiliza ya menos la violencia educativa ordinaria", aplaudió también la diputada centrista Maud Petit.

La iniciativa contaba además con el apoyo de varias organizaciones a favor de la infancia y de defensores de los derechos que pedían un "mensaje político fuerte" para cambiar las mentalidades.

"No se debe educar a través del miedo", declaró la ministra de Salud, Agnés Buzyn, quien estimó que los castigos corporales tienen "consecuencias desastrosas en el desarrollo de los niños".



MJP