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Covid ha traído una peste: la contaminación plástica

El mercado global de máscaras desechables crecerá de un estimado de $800 millones en 2019 a $166 mil millones en 2020

  • REDACCIÓN
  • 23/06/2020
  • 20:10 hrs
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Covid ha traído una peste: la contaminación plástica
El consumo de plástico de un sólo uso puede haber crecido en un 250-300% en Estados Unidos desde que se produjo el coronavirus. (Foto: Pixabay)

Desde que el coronavirus llegó a Gran Bretaña, el lodo ha brotado una cosecha de guantes de látex, según OceansAsia, una organización de conservación que registra esporádicamente los niveles de contaminación plástica, de acuerdo con The Economist.

En febrero, a medio mundo de distancia, Gary Stokes atracó su barco en la aislada isla Soko de Hong Kong, donde está acostumbrado a encontrar el chorro de agua que arroja el mundo moderno, como botellas de plástico y bolsas de supermercado.

Pero lo que documentó ese día fue noticia en Hong Kong: 70 mascarillas quirúrgicas en un tramo de playa de 100 metros. Después de limpiarlo, volvió cuatro días después. Como una hierba obstinada, las máscaras habían regresado.

  

Ya sea en la costa del Támesis o en las playas desiertas de Soko, el planeta está inundado de plástico pandémico y aunque los datos son difíciles de obtener, el consumo de plástico de un sólo uso puede haber crecido en un 250-300% en Estados Unidos desde que se produjo el coronavirus, dice Antonis Mavropoulos de la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA), que representa los cuerpos de reciclaje.

Gran parte de ese aumento se debe a la demanda de productos diseñados para mantener a raya a covid-19, incluidas máscaras, viseras y guantes, según un pronóstico de Grand View Research, el mercado global de máscaras desechables crecerá de un estimado de $800 millones en 2019 a $166 mil millones en 2020.

(Foto: Pixabay)

Compras en línea, otro factor de contaminación

La protección personal es sólo una parte de la historia, pues los bloqueos también han llevado a un auge en el comercio electrónico.

En marzo, cuando partes de América y Europa cerraron sus tiendas, se estima que unos 2,500 millones de clientes visitaron el sitio web de Amazon, un aumento del 65% respecto al año pasado. En China, más del 25% de los bienes físicos se compraron en línea durante el primer trimestre del año, según el Instituto Peterson de Economía Internacional, un grupo de expertos en Washington, DC.

(Foto: Pixabay)

Gran parte de lo que se compra en línea viene envuelto en plástico, y eso es malo, pues los productos a menudo se empaquetan en plástico que comprende varias capas y eso mantiene el contenido seguro en bodegas de avión y en camiones de entrega.

También hace que sea casi imposible reciclar el plástico, al mismo tiempo, las masas encerradas han estado consumiendo entregas a domicilio de restaurantes en cantidades récord.

¿Dónde quedará toda la basura? 

De acuerdo con The Economist, el crecimiento de la basura plástica se debe principalmente al hecho de que los municipios de todo el mundo han reducido sus esquemas de reciclaje y se cerraron las plantas por temor a propagar el contagio.

Las preocupaciones sobre la basura posiblemente contaminada con covid-19 también han puesto nerviosos a algunos recolectores y clasificadores de basura, ya que el virus puede sobrevivir durante aproximadamente 72 horas en el plástico.

   

Esto significa que gran parte del plástico producido este año está terminando en vertederos o incinerado. Ambos métodos podrían acumular problemas futuros.

Los vertederos, especialmente en los países pobres, a menudo son espacios abiertos, responsables de las mayores fugas de plásticos en los océanos debido a que el material es liviano, la lluvia o el viento lo arrastra fácilmente hacia las vías fluviales.

En tanto, la incineración no es mucho mejor. Particularmente en países en desarrollo, las instalaciones pueden ser de mala calidad, así que no solo los plásticos en llamas pueden crear toxinas, sino que a menudo no pueden destruir el plástico, dejando niveles considerables de nano y micropartículas, los cuales pueden ser emitidos a la atmósfera, donde pueden causar cánceres o filtrarse al agua subterránea y eventualmente a los océanos.

(María José Pardo)