NAYIB BUKELE

Bukele quiere tratar como maras a los corruptos de El Salvador

El Salvador busca un programa de tolerancia cero contra funcionarios corruptos y construir una cárcel exclusiva, una medida similar y paralela a su combate a las maras

Escrito en MUNDO el

Un proyecto de ley del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, busca combatir a los delincuentes de “cuello blanco” con el mismo método que ha combatido a las pandillas de maras que han azotado por décadas al país centroamericano y a toda la región.

De acuerdo con un cable de Reuters, la nuestra estrategia para combatir la corrupción busca también una cárcel exclusiva para funcionarios acusados y sentenciados por temas de corrupción

“Así como hemos combatido frontalmente las pandillas, con toda la fuerza del Estado (…) iniciaremos una guerra frontal contra la corrupción”, dijo durante un mensaje a la nación por sus cuatro años de gobierno.

“Usaremos todas las herramientas legales. Así como construimos una cárcel para los terroristas, también construiremos una cárcel para los corruptos”, agregó.

Celebran mejora en seguridad

El llamado estado de excepción de Bukele tiene como punto de partida el asesinato de 76 personas en tan solo 48 horas a mediados de 2022. De acuerdo a medios como El Faro de El Salvador, dicha masacre se dio como el resultado de una ruptura de tratos entre el gobierno y la MS-13.

Antes de cumplir un año, autoridades de El Salvador han celebrado que el país está ganando la batalla con las pandillas de maras y aseguraron que el 90% de sus ciudadanos los apoyan con el estado de excepción que declararon y ellos mismos quieren que se extienda.

Las acciones de Bukele se han convertido en la luz de muchas personas que durante toda su vida han vivido a expensas de las pandillas que controlaban todo en los barrios y municipios de El Salvador.

Sin embargo, estas acciones también cuentan con un costo alto debido a la cantidad de violencia que el gobierno actual ha tenido que emplear para controlar, encarcelar y procesar a los miembros de los maras.

“Los únicos que se quejan son los activistas que no saben qué ocurre en el país y la oposición política”, lanzó el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, en entrevista con la BBC.

El vicepresidente salvadoreño aseguró que no hay “derramamiento de sangre” en su batalla contra las pandillas de maras, al tiempo que negó que el gobierno detenga a ciudadanos sólo por tener tatuajes o luego de alguna llamada anónima.

Lo que sí reconoció es que en una operación de tan grandes dimensiones, con un número de encarcelados que supera los 65,000 miembros de pandillas de maras, hay posibilidad de que se hayan cometido errores, como haber arrestado a algunas personas sin vínculos con la Mara Salvatrucha o el Barrio 18.

Pero hay muertes en los penales

A finales de enero, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele anunció que ha capturado a alrededor 63,000 miembros de las maras, en su lucha contra las pandillas y su régimen de excepción, que también ha derivado en alrededor de 170 muertos, muchos de ellos en enfrentamientos directos con la policía o le ejército salvadoreño.

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que la detención de muchas personas ligadas a las maras están en hacinamiento extremo, con violaciones del debido proceso, falta de garantías, detenciones masivas; además de las muertes bajo custodia

De acuerdo a una publicación del periódico El País, las cárceles de El Salvador se han convertido en escenarios de terror, caracterizadas por el abuso sistemático y brutal a los reclusos. Una reciente investigación liderada por Cristosal, una destacada organización que defiende los derechos humanos en el país centroamericano, revela alarmantes hallazgos. La investigación señala torturas, golpizas, asfixia mecánica por estrangulación y negligencia médica que ha causado la muerte de decenas de reclusos en los últimos meses.

En su informe, Cristosal documenta 153 muertes de reclusos en custodia estatal entre marzo de 2022 y marzo de 2023. Cabe destacar que todos los reclusos fallecidos fueron arrestados durante este mismo período. De estos, 29 murieron violentamente y otros 46 por "probable muerte violenta" o por sospecha de criminalidad. Lamentablemente, la cifra podría ser mayor, ya que algunos de los casos se informaron después del 23 de marzo de este año y no se incluyeron en este conteo.