Main logo

Clemente, mexicano que deportará EU; Corte no tuvo clemencia

La decisión de la Suprema Corte dificulta que migrantes indocumentados puedan impugnar órdenes de deportación

Escrito en MUNDO el

La Suprema Corte de Estados Unidos falló este jueves en contra de un migrante indocumentado mexicano que solicitaba la cancelación de su deportación.

Clemente Pereida, quien lleva más de 25 años viviendo en Estados Unidos, afirmó que se enfrentaba injustamente a la deportación por un delito menor cometido en 2009.

Sin embargo, el tribunal consideró que Pereida no cumplió con la carga requerida para demostrar su argumento.

"Los individuos que buscan alivio de una orden de expulsión legal asumen una pesada carga", escribió el juez asociado, Neil Gorsuch. "El Sr. Pereida no llevó esa carga".

Esta decisión de la corte hará más difícil para algunos migrantes indocumentados impugnar las órdenes de deportación, incluso si llevan un tiempo considerable viviendo en Estados Unidos, informó CNN.


El juez Stephen Breyer, quien disintió de la opinión mayoritaria junto a las juezas Sonia Sotomayor y Elena Kagan, expresó que "la decisión de hoy puede hacer que la administración de la ley de inmigración sea menos justa y menos predecible".

El juez también señaló que Pereida llevaba un largo tiempo en el país y que ha criado a tres hijos con su esposa.

Dijo que la decisión de la mayoría "corre el riesgo de condicionar la elegibilidad de los no ciudadanos para el alivio de la expulsión a las variadas prácticas de acusación de los fiscales estatales”.

EL CASO DE CLEMENTE PEREIDA

Clemente Pereida llegó a Estados Unidos en 1995. En noviembre de 2009, fue encontrado culpable de usar la tarjeta de Seguridad Social de otra persona para obtener un trabajo de limpieza. Esta condena por un delito menor causó que el Departamento de Seguridad Nacional emitiera una orden de deportación.


Pereida intentó anular esta orden, pero su solicitud fue negada por un juez, quien dijo que el delito implicaba “vileza moral”. Las decisiones de este tipo impiden que el fiscal de Estados Unidos pueda intervenir.

Los abogados argumentaron ante la Suprema Corte que el delito de Pereida no implicaba “vileza moral”, y que, por lo tanto, el caso debió ser revisado en ese entonces.

El tribunal determinó que si bien no estaba claro si el delito implicaba “vileza moral”, la carga seguía recayendo en Pereida para demostrar su elegibilidad de cancelación.