METRÓPOLI

Los sitios históricos de la vacuna histórica

La vacunación a adultos mayores que residen en la Ciudad de México se ha llevado a cabo en sitios con historia y diferente carga simbólica

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ
  • 03/04/2021
  • 18:46 hrs
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Los sitios históricos de la vacuna histórica
Vacunación vs covid (Cuartoscuro / Archivo)

Este 30 de marzo inició la fase 6 de vacunación en la Ciudad de México, con lo que ya todas las personas de 60 años y más tendrán garantizada la primera dosis de su vacuna contra la covid-19.

La vacuna, que resulta histórica por el esfuerzo realizado de parte del gobierno de la Ciudad de México y el federal por vacunar a la población y así enfrentar una pandemia que cimbró al mundo, también se ha llevado a cabo en sitios con historia y diferente carga simbólica.

Por ejemplo, la Unidad habitacional Independencia, en Magdalena Contreras. Ahí comenzó la vacuna, como en otras sedes de la alcaldía, de Cuajimalpa y Milpa Alta.

Esa unidad, además de ser un ejemplo de vivienda porque conjunta murales, espacios verdes y hasta un acueducto ahora en desuso, también recibió al presidente estadounidense John F. Kennedy y al mandatario francés y héroe de la Segunda Guerra Mundial, Charles de Gaulle.

Ahí, en la escuela Próceres de la Revolución y en la Unidad Médica Familiar se registraron las primeras filas de personas que llegaron con sus sillas, sabedores de que iban a esperar e iban a requerir sentarse en algún momento. Pero también iban con el ánimo delante y así lo demostraban a su salida. Algunas señoras iban maquilladas y vestidas como sólo se hace para una gran ocasión.

En esa misma fase visité Milpa Alta, la alcaldía más rural de la capital, donde hasta antes de la pandemia se llevaba a cabo una de las ferias más famosas, la del Mole, en San Pedro Atocpan. Para llegar ahí hice hora y media desde Tasqueña, y el centro de Salud Luis Erosa estaba al lado del zocalito del pueblo y enfrente de las famosas tiendas de mole. La escuela Emiliano Zapata, en Villa Milpa Alta, estaba a dos cuadras del Zócalo y para llegar había que subir un par de cuadras, desde donde se veía el pueblo sin contaminación.

LA PREPA

Después estaba la Prepa 1 de la UNAM, en Xochimilco. Ahí fue uno de los sitios donde mejor se organizaron los estudiantes que se declararon en huelga en 1999, con el fin de oponerse al intento del aumento de cuotas de las autoridades universitarias. Ahí el Consejo General de Huelga hizo una reunión tersa, participativa y en la que los papás se organizaron para llevar comida a los estudiantes. Aquello parecía una comuna, todos se llevaban bien y los jóvenes compartieron el pan, entre el bullicio de su charla y el abandono de sus risas. Después, al paso de los meses un grupo se radicalizó y las reuniones dejaron de ser cordiales, pero siempre quedará el recuerdo de una asamblea donde todos se respetaban.

Algo de esos tiempos se quedó, porque en la jornada de vacunación, la gente aplaudía a las personas ya vacunadas, sin importar que fueran desconocidas. También ahí se organizó el baile para personas mayores, para que pasaran el tiempo y se animaran, mientras esperaban la vacuna. Ahí los Marinos no dudaban en ayudar a las personas en silla de ruedas a bajar la acera, ya que en la salida no había rampa.  

LA NORMAL

Otro de los puntos que visité fue la Benemérita Escuela Normal de Maestros. Era un sitio que hasta entonces no había visitado nunca. Las personas ingresaban en cosa de 5 minutos, y pese al calor que desde temprano se sentía, los adultos mayores estaban frescos, ya que aparte de estar bajo una carpa, alrededor había árboles que embellecían la vista.

En esa sede fue vacunado el excandidato a la presidencia, Cuauhtémoc Cárdenas, que, como cualquier persona, se formó, se registró, esperó, se vacunó, se fue al área de monitoreo por si tenía alguna reacción adversa y luego se retiró.

Ahí fue de las primeras sedes en que destinaron un área especial para las personas con sillas de ruedas.

EN EL GIMNASIO

Después volví a ir a otra prepa, la 7, en Tlalpan. Ahí tampoco hubo necesidad de esperar en largas filas para entrar. En esa escuela -quizá una de las más completas porque cuenta con alberca y miniestadio de futbol- las personas mayores fueron vacunadas en un gimnasio, y después en el patio escolar esperaron su media hora para ser monitoreados por cualquier reacción adversa.

Después tocó el turno de visitar el estacionamiento del estadio Olímpico Universitario, que pese a estar en Coyoacán, recibió a personas de Álvaro Obregón. Quienes llegaban ahí aparte de no encontrar filas, eran recibidos por entusiastas jóvenes del Instituto de la Juventud.

Algunos de los adultos mayores se alegraban con la presencia de Goyo, la mascota de los Pumas de la UNAM, y ya en la zona de espera también se animaban al escuchar música de cuerdas o de Big Band, interpretada por otros jóvenes. Ahí se vacunó el secretario de Salud federal, Jorge Alcocer, quien se formó como cualquier persona y así esperó su turno, y también como muchos de los miles de vacunados, externó su alegría por cumplir como mexicano al vacunarse.

Ahí mismo acudió también la escritora Elena Poniatowska, autora de La noche de Tlatelolco. Pese a su cubrebocas, fue reconocida por su cabello y sus ojos.

VUELVEN LAS LARGAS FILAS

Aunque se pensaba que las largas filas sólo eran parte de la primera fase, cuando se aprendió y se vio que los Servidores de la Nación parecían obstáculos, después los operativos mejoraron y las largas filas ya sólo remitían a municipios de otras entidades.

Sin embargo, este 2 de abril, Viernes Santo, las filas regresaron y en algunos casos fueron kilométricas. En las instalaciones del Servicio de Transportes Eléctricos, en San Andrés Tetepilco, Iztapalapa, la fila daba la vuelta al predio, que es grande, ya que ahí están los talleres y almacenes de los trolebuses.

Dentro, la gente podía ver algunos trolebuses de los nuevos, traídos de China, estacionados. Afuera, veía a muchas personas formadas. Aunque la fila avanzaba, para entrar debían esperar entre media hora y 40 minutos.

Las explicaciones sobre la tardanza variaban: desde que llegó gente que no estaba programada, hasta que los que vivían cerca preferían ir ahí que a otro de los 7 centros restantes, porque le quedaba más cerca, y no sabían por qué la plataforma de vacunación eran enviados más lejos. Otra explicación es que la vacuna rusa Sputnik-V tardaba en descongelarse y eso impactaba en la velocidad de la vacunación.

Son historias como es la propia ciudad, diversa, de contrastes, a ratos funcional, a ratos tortuosa y atropellada, pero que no se detiene. 

fmma