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Los lugares olvidados de la CDMX

Sitios icónicos en su tiempo y referencias de la capital del país en su momento, ahora están en el olvido y son refugio de indigentes y delincuencia
Los lugares olvidados de la CDMXSus edificios ahora son refugio de indigentes, delincuencia y con los años sus fachadas se han deteriorado, a pesar de la historia que guardan (Foto Especial)

El desarrollo de la Ciudad de México durante el siglo XX ocasionó la apertura de lugares de entretenimiento y diversión que con el paso del tiempo, por su magnitud, no pudieron resistir al crecimiento urbano.

Esos lugares como lo son balnearios, cines o teatros, por diversas razones, se fueron a la quiebra y debido a lo oneroso que resulta su rehabilitación o porque están en litigio, han quedado abandonados. Sus edificios ahora son refugio de indigentes, delincuencia y con los años sus fachadas se han deteriorado, a pesar de la historia que guardan.

Las "ruinas" de la tercera sección de Chapultepec

Entre las décadas de 1970 y 90, la tercera sección de Chapultepec, ahora descuidada y olvidada alcanzó una época dorada, donde sus áreas verdes estaban podadas y sus espacios recreativos eran visitados por miles de personas.

Ahora esa sección es la menos frecuentada por paseantes y turistas. Funciona más como una zona de tránsito vehicular local que como un atractivo de la ciudad, como lo fue hasta los 2000. No resistió el cambio del milenio. Con el abandono llegó también la delincuencia. En los últimos años sus senderos han sido utilizados como pista por corredores y ciclistas, quienes han reportado asaltos.

De los espacios olvidados y desocupados de esta parte del bosque, ubicada en avenida Constituyentes, resalta de entre la maleza las ruinas de lo que fueron los centros de espectáculos marinos y de diversión: el delfinario Atlantis y el balneario El Rollo.

Atlantis fue el primer delfinario de la ciudad y fue inaugurado en 1981. Tuvo su esplendor en la década de los 90 y debido a la disminución de visitantes, en 2014 ya estaba muy deteriorado y abandonado, pero fue hasta 2016 que autoridades federales realizaron un operativo y encontraron delfines y lobos marinos. El lugar fue cerrado y los mamíferos marinos fueron trasladados a Jalisco y a Guanajuato para su cuidado. En la actualidad, el sitio luce cerrado.

A unos metros, están las ruinas de lo que fuera el balneario El Rollo, también conocido en su época como La Ola. Fue abierto en 1979. Tenía toboganes y una alberca de olas, además de un área de vestidores, baños y una cafetería. Ahora todo luce olvidado, con la maleza crecida, basura y las paredes graffiteadas.

A pesar de varios intentos de la rehabilitación de estos espacios, este 2018, la Secretaría del Medio Ambiente de la ciudad anunció que recuperó el terreno, que estaba a manos de particulares, y que los predios serán recuperados, aunque todavía no se sabe qué proyecto se llevará a cabo.

La ciudad cinema

Con la época del cine de oro en México de 1936 a 1959 se vivió un auge en la industria fílmica que influyó también en el desarrollo de la arquitectura de la ciudad. Se construyeron una gran cantidad de salas de cine, que en ese entonces se estilaba que tuvieran pantallas gigantes y cientos de asientos.

De esas salas de cine queda el recuerdo, la mayoría de esos edificios fueron demolidos y en su lugar han construido plazas comerciales o los adaptaron para otros fines. De los que todavía existen, pero están abandonados son: el Cine Ópera, Cine Palacio Chino y Cine Orfeón.

El Cine Ópera abrió sus puertas el 11 de marzo de 1941 en el número 9 de la calle Serapio Rendón, colonia San Rafael. Su arquitectura estilo art decó marcó el paisaje urbano de la zona. Arriba de la marquesina destacan dos esculturas talladas en piedra con las máscaras de la comedia y tragedia. Ahora lucen deterioradas y le imprimen un ambiente lúgubre al lugar.

Tuvo un gran esplendor de varias décadas que decayó en los años 70. Sus butacas comenzaron a quedar vacías. La gente dejó de ir. En 1993 se convirtió en una sala de conciertos. En su escenario tocaron Héroes del Silencio y la banda inglesa de rock gótico, Bauhaus, después cerró.

La noche del 12 de octubre de 1998 Bauhaus presentó su gira resurrección en el Cine Ópera. En ese tiempo se vivía un primer auge en el movimiento dark en México y la presentación de una de las bandas precursoras del gótico a nivel mundial ocasionó que se agotaran los boletos. Minutos antes del concierto muchos jóvenes quedaron afuera y al momento de escuchar a la banda, comenzaron a gritar portazo, empujaron la puerta y lograron entrar.

Después de esa noche, el edificio quedó muy resentido, además del portazo, las vibraciones de miles de personas brincando al mismo tiempo ocasionó que su estructura terminara de dañarse. Sus puertas cerraron y el cine quedó en el olvido.

A pesar de varios intentos, promovidos por Michael Nyman, compositor británico y músico de las películas del director de cine Peter Greenaway, que vive en la Ciudad de México desde hace varios años, no se ha logrado rescatar el inmueble y más ahora que resultó más afectado por el sismo del 19 de septiembre de 2017.

El Palacio Chino ubicado en la calle de Iturbide, colonia Centro fue otro de los cines legendarios de la segunda mitad del siglo XX. Durante sus primeros años era considerado premiere y su entrada principal era por Bucareli, la cual después fue clausurada. Abrió sus puertas en 1940 con la función Luna de Miel del director Alexander Korda. Al igual que las salas de su época, tenía una pantalla gigante y cientos de butacas que en sus mejores años se abarrotaban.

Tuvo varios dueños y su tamaño fue reducido. Hace 20 años fue vendido a la cadena de cines Cinemex que lo reacondicionó y dividió el espacio en salas pequeñas. En 2016, luego de tener problemas por la reventa de boletos afuera del cine dejó de dar servicio y un año después la empresa anunció su cierre definitivo. Actualmente la parte externa luce olvidada y es ocupada como refugio y baño por personas en situación de calle.

El Cine Orfeón se encuentra en la calle de Luis Moya casi esquina Independencia, colonia Centro. Fue inaugurado en 1938. Hoy su fachada luce deteriorada debido al abandono desde hace varios años. En su momento fue de las salas más grandes con más de 4 mil butacas.

Al igual que las demás salas de cine inauguradas durante la primera mitad del siglo XX después de los 80s dejó de ser visitada por las miles de personas para las que fue creada.

Durante muchos años estuvo abandonada y en 1996, el grupo CIE (Corporación Interamericana de Entretenimiento), una división de la empresa Ocesa rentó el inmueble y adquirió un predio contiguo para todo en su conjunto rehabilitarlo como teatro y presentar obras musicales de gran formato.

En 1997 el Orfeón fue reinaugurado como Teatro y durante 13 meses se presentó el musical "La Bella y la Bestia". Sin embargo, en 1998 la temporada fue cancelada y el teatro fue cerrado debido a que CIE se separó de Ocesa y ambas empresas entraron en un litigio que hasta la fecha mantienen al edificio en el abandono.

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