METRÓPOLI

"Los doctores no dan muchos informes pero espero que vaya mejorando de covid"

La Silla Rota realizó un recorrido por hospitales del Valle de México donde se pudo conocer el peregrinar de familias que buscan conseguir atención

  • INGRID SÁNCHEZ
  • 30/07/2021
  • 21:42 hrs
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Los doctores no dan muchos informes pero espero que vaya mejorando de covid
(Cuartoscuro / Archivo)

A poco más de un mes de que la tercera ola de covid-19 llegara a la capital, el aumento de pacientes hospitalizados en el Valle de México rebasó ya el "escenario catastrófico" que el Gobierno de la Ciudad de México estimaba antes de que la variante Delta comenzara a predominar.

En suma el Estado de México y la Ciudad de México tienen más de 4 mil 70 pacientes hospitalizados, de los cuales 989 se encuentran intubados. Por separado, la Ciudad de México cuenta con el 75.45 por ciento de ocupación general y el Estado de México el 53.37 por ciento.

La Silla Rota realizó un recorrido por hospitales del Valle de México donde se pudo conocer el peregrinar de familias que buscan obtener la mejor atención para superar la covid.

"DE NO SER POR LA COVID NO NOS CONOCERÍAMOS"

En el Autódromo Hermanos Rodríguez, ubicado a unos pasos del Metro Ciudad Deportiva y del Palacio de los Deportes donde en contraste, miles se vacunan para hacer frente a la enfermedad, se anunció a mediados de julio que a pesar de que tenían considerado cerrar el hospital provisional, lo mantendrían hasta mediados de agosto debido al verano y al previsible aumento en los contagios. 

Actualmente, con la tercera ola, es uno de los hospitales del oriente de la Ciudad que se dedican a atender a personas con la enfermedad; muchos de ellos vienen de otros hospitales de la zona y son canalizados pues cuenta en total con 300 camas y 35 equipos de respuesta, sin embargo las autoridades no pudieron dar respuesta exacta de cuántas camas son las disponibles.

“Llega 5 minutos antes de la cita para recibir informes sobre tu familiar”, reza una lona gigante colocada en una de las puertas de Ciudad Deportiva junto con otras recomendaciones dirigidas al público. Cuando un familiar se acerca a las rejas, un policía le permite la entrada para que informe que viene para saber cómo se encuentra el familiar.

Las relaciones humanas se han transformado radicalmente y con la pandemia hay gente que de no ser por el virus no se habría conocido jamás. 

Eso fue lo que les pasó a Tania y Flor, cuyos esposos están hospitalizados en el Autódromo; ellas se conocieron en el peregrinar diario de acudir a pedir informes de la salud de Ismael y Gabriel. 

Flor es habitante de Naucalpan, y a pesar  del largo trayecto, tiene que atravesar prácticamente toda la ciudad, acude a ver cómo se encuentra su esposo. 

“No puedo verlo, sólo nos dan el reporte médico. Dicen que está delicado aunque no me especifican en qué. Parece que sí va mejorando un poquito”, dice Flor después de afirmar que Gabriel tiene ocho días de haber sido internado. 

Su esposo tiene 51 años y es empleado, acudió directamente al Autódromo a internarse y aunque al principio no lo querían recibir, finalmente aceptaron darle una cama. 

Tania, un poco más joven que su acompañante en el viacrucis del covid-19, no es de tan lejos, ella y su esposo viven en Nezahualcóyotl y también acudió directamente al Autódromo cuando se necesitó que lo internaran. 

Ismael lleva tres días internado, hasta el momento no ha requerido ser intubado y de acuerdo con el reporte médico ha ido mejorando. 

Ambas coinciden en que la afluencia al hospital provisional varía dependiendo de las horas y los días. 

“Bueno, acuérdate que ayer sí había un montón de gente. Nos tardamos mucho, había mucha fila”, le dice Flor a Tania cuando piensan si ha habido más pacientes de Covid-19 en los últimos días.

La poca información que reciben ambas mujeres parece ser más bien el común denominador pues en otros casos, los doctores tampoco informan mucho sobre la condición de salud específica de los pacientes.

Otro caso es el de Javier, de 35 años, que acude a visitar a su tía. Javier atraviesa las rejas del Autódromo, se pone espuma antibacterial en las manos y se prepara para emprender el regreso a casa después de la tormenta que azotó el oriente de la ciudad.

La tía de Javier fue transferida de una clínica del IMSS luego de que estuviera 24 horas esperando a ser enviada a un hospital especial para tratar a las víctimas del virus. 

“Está delicada y seguimos en espera de buenas noticias, pero seguimos en lo mismo”, explica Javier. 

Su tía tiene 48 años y ya fue vacunada; es emprendedora y se dedica a vender distintos tipos de artículos.



fmma