METRÓPOLI

En aumento, criminalización del aborto en Estado de México

En 2019 hubo más carpetas de investigación por aborto a comparación de las que hubo por feminicidio en una de las entidades más peligrosas para las mujeres

  • RODRIGO GUTIÉRREZ Y FRIDA MENDOZA
  • 22/03/2020
  • 20:02 hrs
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En aumento, criminalización del aborto en Estado de México
Aborto en

Por FrojiMX / La Silla Rota

A sus 16 años de edad, Pamela, quien entonces estudiaba la preparatoria y vivía en Nezahualcóyotl en el Estado de México, descubrió que estaba embarazada. Su primera sensación fue de pánico y angustia. "Sí fue un panorama de desolación de qué voy a hacer, no puedo tenerlo, estaba muy chica, incluso pensé en quitarme la vida", recuerda en entrevista para La Silla Rota. 

Pamela había intentado por todos los medios, pues usó condón con su pareja para protegerse y al notar algo extraño en el preservativo, prefirió tomar una pastilla de emergencia. Nada funcionó.

Decidió abortar, y por temor a ser menor de edad y no poder llevar a ningún adulto no acudió a las clínicas del entonces Distrito Federal que recién había aprobado la Interrupción Legal del Embarazo. Pamela decidió no contarle a sus padres y buscar una opción en el Estado de México.

"Para mi papá era su máximo y sentí que lo iba a decepcionar y mi mamá es cristiana pero estaba siempre muy pendiente de mis periodos de menstruación porque tenía un desajuste hormonal, no podía decirles y a 10 años ellos aún no lo saben, ni sabrán".

Fue así como acudió con un ginecólogo que le recomendaron que realizaba la interrupción del embarazo de manera clandestina en el Estado de México. El médico le dio pastillas para el procedimiento, pero le pidió que no dijera dónde las había adquirido.  

"Me dijo si te llegas a poner mal no puedes decir dónde las compraste, o con quién las compraste, porque a mí me metes en un lío", le dijo el doctor.

Así que regresó a su casa y en un día libre tomó los medicamentos. 

Conforme pasaron las horas empezó a sentirse un poco mal y a sangrar. En esas horas sintió miedo de que algo saliera mal, o de que pudiera terminar procesada legalmente pues en el Estado de México el Código Penal en su artículo 248 señala de 2 a 8 años de prisión la condena por aborto.

Pero Pamela empezó a sentirse más mal y decidió llamar al médico que la atendió pues tenía dudas sobre lo que estaba pasando. 

"Me dijo si te sientes peor ve a tu clínica, no vayas a decir que te hiciste el procedimiento. Yo quería que fuera él la persona que me auxiliara pero sí se lavó las manos".


En su relato, Pamela narró que mientras estaba en proceso de abortar en casa, su madre se despertó y le preguntó qué pasaba.

"Yo le dije que me estaba bajando y mi mamá se ofreció a prepararme un té pero como el doctor me había dicho que no tomara ningún té, me negué pudiendo causar alguna sospecha", relata.

Sin embargo, el abortó se logró pero Pamela no tenía con quien acudir para dar seguimiento a su caso pues el médico le dijo que no la podría revisar pero que necesitaba hacerse un ultrasonido.

"Mi mamá que se mantenía pendiente me dijo que mi periodo no duró lo normal y estaba preocupada y me dijo que fuéramos a ver al ginecólogo que nos atendía a mi abuela, mi mamá y a mi. Le dije que sí porque no tenía otra opción ni el dinero para poder atenderme en otro lugar".

Fue así como Pamela encontró en su ginecólogo de toda la vida un apoyo y un "cómplice" pues a sabiendas de que la interrupción no era legal, logró tramitarle los estudios que necesitaba bajo el pretexto de su desajuste hormonal.

"Fue muy arriesgado, la verdad; dejé pasar varios días sin revisarme y si hubieran quedado restos podría haber tenido una infección que me ocasionara algo peor, pero yo no sabía, no sabía muchas cosas que ahora sé y con las que he podido dar acompañamiento a otras chicas que necesitan ayuda", reflexiona.

Cuando a una niña violada también le han impedido su derecho a abortar

Para Rosa, originaria de Tlalnepantla, el infierno comenzó en casa pues su agresor era su padre.

A sus 14 años, mientras estaba en tercero de secundaria, vivía constantemente los abusos de su padre y a causa de ello, la actitud de la menor cambió y dejó de salir a la calle e ir a la escuela. La madre de la menor hizo que fuera al médico donde le hicieron un ultrasonido y descubrieron que estaba embarazada, con 16 semanas de gestación.

Fue así como Rosa le contó a su madre los abusos de su padre y acudieron juntas a denunciarlo.

En el Ministerio Público les dijeron que, por lo avanzado del embarazo no podrían interrumpirlo.

Rosa se acercó en la Ciudad de México al Grupo de Información de Reproducción Elegida quienes la asesoraron para poder interrumpir su embarazo pues además este implicaba un alto riesgo a su salud.

Luego del aborto, Rosa acudió a terapias psicológicas, logró regresar a la escuela y venció el miedo de salir de casa, pese a que su agresor, su propio padre se encuentra en libertad.

En el caso de Rosa, dado a conocer por el GIRE, las leyes del Estado de México violaron su derecho a la salud.

Afortunadamente, tanto Pamela como Rosa salieron bien del proceso y no tuvieron consecuencias ni problemas legales. Sin embargo otras mujeres sí. 

Persecución del aborto vs persecución del feminicidio en Edomex

Según datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, en 2019 el Estado de México registró 122 carpetas de investigación por aborto, un aumento considerable si se observa que en 2018 fueron 107; 2017 41, en 2016 42, y en 2015, 39. En enero de 2020 se abrieron procesos contra 12 personas por aborto.

Al respecto, La Silla Rota y FrojiMX consultaron a Oriana López, vocera del Fondo de Aborto para la Justicia Social MARIA (Mujeres, Aborto, Reproducción, Información y Acompañamiento) y a Vanessa Jiménez Rubalcava de voces de mujeres en acción y la Red Necesito Abortar, desde Nuevo León.

"La actividad de controlar, criminalizar o prohibir el aborto tiene que ver con una cultura misógina machista que busca controlar a las mujeres", explica Oriana.

En ello, coincide Vanessa pues asegura que como culturalmente es más común la criminalización social contra una mujer que abortó que el caso de un feminicidio en cualquier lugar, las cifras en varias entidades puede ser similar.

"La misoginia es terrible; muchos hombres hacen burla y no dudo que las carpetas tengan una relación con cómo se ve estos casos culturalmente. Me parece muy indignante que socialmente se persiga más a quien abortó y sea más criminal ella que un feminicida", detalla Vanessa.

Oriana López agregó, en referencia al caso de Pamela, que las menores de edad que quieren interrumpir su embarazo en las clínicas de la Ciudad de México no deben acudir forzosamente con sus padres para realizar el procedimiento pues solamente basta con llevar a un adulto de confianza (una prima o primo mayor, tíos, amigos o cualquier persona que testifique como un tutor).

En julio del año pasado, las diputadas mexiquenses Nancy Nápoles, María de Jesús Galicia, y María del Rosario Elizalde, de Morena, emitieron una iniciativa para modificar la legislación y permitir el aborto hasta las 12 semanas de gestación. Sin embargo sólo quedó en propuesta.

fmma