METRÓPOLI

El narco y secuestrador vinculado con uno de los israelíes asesinados

Apodado como "El Coqui" era señalado como operador del cártel de los Beltrán Leyva en La Ciudad de México, también lo vincularon por secuestro

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 25/07/2019
  • 12:27 hrs
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El narco y secuestrador vinculado con uno de los israelíes asesinados
“El Coqui”, el narco y secuestrador vinculado con uno de los israelíes asesinados (Foto Especial)

El asesinato de dos hombres de origen israelí en plaza Artz, al sur de la Ciudad de México, pasó de ser un “crimen pasional” a estar presuntamente vinculado por el crimen organizado. Las víctimas son identificadas como Azulay Alon y Jony Ben.

Sin embargo, el nombre de este último no sería el verdadero, medios de Israel aseguran que se trata de Ben Sutchi, un peligroso asesino con una ficha roja de búsqueda internacional por la Intepol, habría huido a México porque autoridades de su país le pisaban los talones, además, mantenía un conflicto con la banda criminal israelita Mosley Brothers, de la cual poco se conoce.

Sutchi tenía presuntos vínculos amplios con el crimen organizado en México, particularmente con un hombre identificado como George Khouri Layón, apodado “El Coqui”, quien era supuestamente su pistolero.

Khouri Layón es señalado de ser asesino, secuestrador y narcotraficante. Operaba bajo la fachada de un hijo de “buena familia”, era visto con personas de la farándula, como Fabiola Campomanes, Arleth Terán, Jaime Camil y hasta Jorge Kahwagi. Su rostro llegó a aparecer en revistas de espectáculos y sociales.

Durante la primera década del nuevo milenio lo acusaban de ser el principal operador en la venta de drogas en el centro de la Ciudad de México, principalmente de Polanco.

No solo eso, “El Coqui” tenía el respaldo de Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie, cabecilla del cártel de los Beltrán Leyva. Aunque “La Barbie” estaba asentado en Acapulco, Guerrero, sus tentáculos llegaban hasta la capital, el Estado de México y Morelos, fue él quien organizó el narcomenudeo metropolitano.

Conocido también como “El Junior de Polanco”, Khouri Layón operaba bajo la fachada de ser dueño restaurantero, mismos que utilizaba para vender droga.

Mientras que en el rubro de secuestros, “El Coqui” era parte de la banda del extinto Sergio Humberto Ortiz, alias “El Apa”. También había policías federales en la banda de secuestradores y Gerardo Colín Reyes, “El Colín”; según denunciaron cómplices.

Como parte de esta banda, según detalla la periodista Anabel Hernández en su libro “Los Señores del Narco”, Khouri Layón realizó alrededor de 40 secuestros que les dejó una fortuna de 100 millones de dólares en rescates.

Entre los secuestros que estarían vinculado “El Coqui” destaca el de Fernando Martí, hijo del empresario Alejandro Martí.

El Coqui” también fue señalado de ser el jefe de César Freyre Morales, secuestrador sentenciado por el polémico caso de la desaparición y asesinato de Hugo Albero Wallace Miranda, hijo de la activista Isabel Miranda de Wallace.

Sin embargo, “El Coqui” no tuvo que ver con el caso Wallace, sino que habría ordenado, según Freyre Morales, la ejecución del empresario Eduardo Salazar Bracamontes. Este hecho fue confirmado por la propia Isabel Miranda, aunque versiones periodísticas sostienen que las declaraciones de César se dieron bajo tortura.  

El Coqui” siempre presumió sin tapujos presuntos vínculos con gente importante dentro de las autoridades tanto federal como capitalina, por ejemplo Javier Coello Trejo, extitular de la Policía Judicial, ahora abogado de Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de Plaza Artz, donde ocurrieron los hechos.

Entre otros de los funcionarios que protegían a Khouri Layón, según él mismo presumía están Igor Labastida, extinto comandante de la desaparecida Policía Federal Preventiva.

En innumerables ocasiones “El Coqui” ha sido detenido, sin embargo, al poco tiempo siempre sale en libertad. En una ocasión, desde prisión dio una entrevista a Reporte Índigo, donde se dijo inocente de todos los señalamientos en su contra.

Dijo que conocía a “La Barbie”, que era cliente de uno de sus bares en Acapulco, añadió que todos lo conocían ahí y quien lo negara era un hipócrita, pero rechazó tener vínculos con el narcotráfico.

Aseguró que conoció a Alejandro Martí, pero nunca a su hijo, que no estaba vinculado a dicho secuestro.  

Nota del editor: De manera errónea se incluyó a Lorena González Hernández en esta nota con información falsa. La referencia ha sido eliminada. Ofrecemos una disculpa a ella y a los lectores por el error y anexamos la Recomendación 64/2018 de la CNDH sobre el caso.

Recomendación 64/2018 de la CNDH