METRÓPOLI

"El Lunares" optó por un bajo perfil y buscó alianzas con los Zetas en Hidalgo

Óscar Andrés Flores Ramírez “El Lunares” se refugió en la localidad de Tolcayuca, Hidalgo, a 20 minutos de Pachuca; en Puebla, Querétaro o Morelos, sus otros escondites

  • ANTONIO NIETO
  • 31/01/2020
  • 20:50 hrs
  • Escuchar
El Lunares optó por un bajo perfil y buscó alianzas con los Zetas en Hidalgo
Las últimas semanas previas a su captura, hombres armados fueron observados en el fraccionamiento Los Amores de Don Juan Téllez, Tolcayuca. (Especial)

Óscar Andrés Flores Ramírez El Lunaresno podía pasearse más por Tepito, como lo solía hacer a bordo de boogies u ostentosos automóviles, por lo cual se refugió en la localidad de Tolcayuca, Hidalgo, de apenas 117 kilómetros cuadrados, desde donde buscó tejer alianzas con una facción de Los Zetas.

Así lo refirió a agentes de Investigación que lo aprehendieron esta madrugada, justo cuando salía de la pequeña casa que rentaba para abordar un Mercedes Benz blanco.

Ya se le venía siguiendo desde octubre del año pasado, cuando la Policía de Ciudad de México armó un operativo en su búnker, ubicado en el 33 de la calle Peralvillo, en Tepito, pero hace una semana otro cateo entregó pistas más recientes.

Consta en el expediente FCIN/ACD/UI-3C/D/0006/01-2020 que la acción ministerial tuvo lugar, la semana pasada, en un domicilio de Fray Bartolomé de las Casas, también el Barrio Bravo, donde además de droga, precursores y armamento se hallaron pistas de dónde podría estar escondido “El Lunares”.

Se sabía que en ocasiones acudía a una casa en la colonia Bondojito, Gustavo A. Madero, al parecer de un familiar, pero inmediatamente después salía de la capital y enfilaba a Puebla, Querétaro o Morelos.

Las últimas semanas previas a su captura, hombres armados fueron observados en el fraccionamiento Los Amores de Don Juan Téllez, Tolcayuca, lo cual despertó sospechas de las autoridades locales, pues es una zona muy tranquila, sin ese tipo de reportes.

Con el seguimiento que hicieron de al menos cinco automóviles en los que se movía “El Lunares”, agentes de la Policía capitalina, con ayuda de La Marina, confirmaron que en una de esas casas de interés social se ocultaba uno de los traficantes de droga más buscados, socio de La Unión de la B.

A finales de diciembre de 2019, Flores Ramírez asistió a una boda en el 22 de Jesús Carranza, Tepito, donde fungió como padrino de vinos, pero para salir de otro escondite donde estaba, en Puebla, se disfrazó de mujer y posteriormente se dirigió a Querétaro.

No apenas se estableció en Tolcayuca, de acuerdo con lo que él mismo manifestó tras su arresto, buscó alianzas con una célula de Los Zetas, todo con el propósito de que no lo mataran e incluso le permitieran guardar y procesar droga en su territorio.

El Lunares” no abundó más sobre el tema, ni sobre si se concretó o no el acuerdo, solo que pagaba 8 mil pesos por la vivienda donde estaba y que no hablaba por teléfono, todas las indicaciones para seguir con la venta de droga en Ciudad de México las daba en persona a través de emisarios de bajo perfil y sin antecedentes penales.

Apenas en noviembre pasado se enteró de que había una orden de aprehensión en su contra, por secuestro exprés, hecho que lo motivó a abandonar definitivamente Ciudad de México. No obstante, este delito tiene diversas atenuantes que, mientras no se gire otro mandamiento judicial por delitos contra la salud, podrían mantenerlo poco tiempo en prisión.

Su escondite, a 20 minutos de Pachuca

Óscar Andrés Flores Ramírez, alias El Lunares, uno de los líderes de una fracción del grupo criminal Unión Tepito, era el representante del comité de vecinos del fraccionamiento Los amores de Don Juan Téllez, lugar donde vivía y fue detenido la madrugada de este viernes, durante un operativo conjunto de corporaciones de seguridad.

De acuerdo con el testimonio de un vecino de “El Lunares” —a quien entrevistó LSR Hidalgo, y que por seguridad se guarda su identidad—, el narcomenudista, que forma parte de la lista de los más buscados por autoridades de la Ciudad de México, tenía como una de sus funciones de representante, reunir y pagar la cuota del servicio de vigilancia de la unidad habitacional.

Flores Ramírez era reconocido por sus vecinos como una persona prepotente, pues su condición de ser oriundo del Barrio Bravo de Tepito intimidaba a algunos.

Luego del operativo del 22 de octubre de 2019, realizado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) con apoyo de la Secretaría de Marina (Semar) en la calle Peralvillo, número 33, en Tepito, donde 31 personas fueron detenidas y posteriormente puestas en libertad, donde además las autoridades aseguraron departamentos utilizados como bodegas y casas de seguridad en las que incautaron toneladas de marihuana, kilos de cocaína, otras drogas sintéticas, armas de fuego largas y cortas, así como artículos de santería y huesos de restos humanos, El Lunares decidió resguardarse en Tolcayuca, Hidalgo, desde donde coordinaría sus actividades delictivas en la CDMX.

A solo 20 minutos de Pachuca, a espaldas del panteón municipal y rodeado de campo, en una zona rural se encuentra el fraccionamiento donde habitaba el líder criminal. Su casa se alcanza a ver desde la entrada de la zona habitacional privada: es de dos pisos, color blanca y se distingue por la antena color azul del servicio de televisión de paga, la cual desde lejos se ve en el techo.

(María José Pardo)