METRÓPOLI

"Con la covid además de taxista me volví repartidor"

Para mantener sus ingresos Juan aprovechó sus contactos para ofrecerles viajes, llevar a conocidos y así ya no exponerse a los contagios

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ
  • 30/06/2020
  • 21:31 hrs
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Con la covid además de taxista me volví repartidor
En menor medida, pero también hizo entregas de pasteles el Día del Padre. (FOTO: ARCHIVO CUARTOSCURO)

Juan es taxista desde hace un par de años, antes de que apareciera la pandemia de la covid-19 que puso de cabeza al mundo. Pero precisamente la enfermedad para la cual aún no hay vacuna le abrió un campo de oportunidad.

Los viajes de personas en el taxi disminuyeron cuando inició la jornada de sana distancia y él mismo consideró que estaba bien, porque luego se subía gente que tosía y eso lo inquietaba.

Para mantener sus ingresos primero aprovechó los contactos que él y su pareja tienen para ofrecerles viajes, llevar a conocidos y así ya no exponerse a subir a cualquiera.

Después aprovechó su propia pasión por comprar juguetes de colección y comenzó a ofrecer por internet otros objetos que él conseguía a menor precio, con la sorpresa de que con la pandemia se potenció la venta acompañada de la entrega a domicilio por taxi.

APROVECHA LOS FESTEJOS

El Día del Niño hizo varias entregas solicitadas por padres que no querían dejar de regalarle un juguete a sus hijos pero tenían miedo de ir a una tienda o peor aún, ir a un mercado o a un tianguis a arriesgarse a contagiarse del temible coronavirus.

Para el Día de las Madres volvió a hacer repartos. Su pareja conoce a una repostera, quien necesitaba hacer entrega de pasteles, y él aceptó ayudarle, con lo que se ganó su dinero sin la necesidad de llevar a nadie en el asiento trasero.


En menor medida, pero también hizo entregas de pasteles el Día del Padre.

Juan es precavido y desde que inició la pandemia comenzó a portar cubrebocas y a llevar gel antibacterial en su auto, que ofrece de manera amable a los que se suben.

HASTA UBER REPARTE

Juan ha visto como el tráfico se redujo en la Ciudad de México y luego paulatinamente comenzó el regreso de los autos, incluso sábados y domingos, y no ha dejado de llevar pasaje, pero es la entrega en lo que busca centrarse, ya que a veces son los viajes más largos.

Le ha tocado entregar rompecabezas, uno de los entretenimientos que se puso de moda para pasar el tiempo en el distanciamiento social. También juguetes de La guerra de las Galaxias, que son populares y que él ayuda a conseguir. Las espadas de plástico también tienen su buena demanda, dice.

En contadas ocasiones le han pedido también entregar comida, que alguien le pidió llevársela a un pariente, lo que fue uno de los más extraños pedidos.

Considera que continuará con su actividad de taxista y de repartidor, porque las noticias dicen que por lo menos este año podrían prolongarse los contagios.

Es una actividad que incluso Uber ya tiene en su menú de opciones, llamada Flash, pero que Juan desde antes ya realizaba.