METRÓPOLI

Causa sensación Cablebús: youtubers, turistas y cumpleañeras lo visitan

Llegan habitantes de la zona alta de la GAM y de otras colonias de la ciudad, así como habitantes del Edomex a recorrer la nueva Línea de Cablebús

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ
  • 15/07/2021
  • 20:45 hrs
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Causa sensación Cablebús: youtubers, turistas y cumpleañeras lo visitan
Nuevo Cablebús CDMX (Foto: Marco Antonio Martínez)

Yesenia Lizette conoció e hizo su primer recorrido el lunes pasado en el Cablebús y le gustó tanto, que su mamá María Eugenia Badillo decidió llevarla de nuevo para festejar su cumpleaños, que casualmente coincide también con el suyo.

“Como a ella le gustó mucho el lunes le dije ‘pues vamos hija. Vamos a recorrerlo todo todo. Vamos a dar la vuelta para ver los paisajes’”, dice entusiasmada a La Silla Rota.

“Lo que más me gusta es la velocidad, que es cómodo porque vas sentado. Todo muy bien. El costo es muy accesible. Si no quiero salir, aunque sea voy a usarlo para darme la vuelta, jajaja”, suelta la carcajada María Eugenia y quien además se tomó diversas selfies con su hija.

El Cablebús que va de Indios Verdes a Cuautepec es la nueva sensación de la ciudad. Tanto habitantes de la zona alta de la Gustavo A. Madero como de otras colonias, alcaldías y hasta de otros estados se subieron a las cápsulas azules donde caben 10 personas, aunque por la pandemia sólo se permiten 6, para subirse y ver por arriba Cuautepec.

Inaugurado el 11 de julio, con una extensión de 9.2 kilómetros, conecta Indios Verdes con Cuautepec, y recorre las estaciones Ticomán, La Pastora y Campos Revolución, con un transbordo en esta última hacia Tlalpexco.

SU PRIMERA VEZ

Otros de los que llegaron fueron Alex Azul 97 y Vecka Alienígena, ambos podcasters de Radio Cósmica. Aunque ambos son de Cuautepec, fue hasta este 15 de julio que se subieron a una de las 377 cabinas y grabaron y compartieron en redes sociales su experiencia.  

Ella reacciona como si estuviera en un juego mecánico. Se siente temerosa pero también se carcajea al asomar la cabeza al cristal para ver la lejana superficie terrestre. Esta emocionada. Dice que cuando la cabina baja ‘te hace ver como el terror’.

Él por su parte dice que no les gustan las alturas, pero admite que es una buena experiencia y menciona que, así como el gobierno hace cosas buenas y otras malas, considera que esta nueva opción de transporte los va a ayudar. Y es más cómodo que un microbús, que además de tardados cuando van llenos son peligrosos.

“Una vez me tiraron del camión”, recuerda divertido.

EL PAISAJE

Para llegar al Cablebús es necesario llegar al Centro de Transferencia Modal de Indios Verdes. A la salida del Metro se encuentra a unos pasos. Por 7 pesos, los usuarios pueden ver la zona por arriba y el paisaje se compone de escuelas del Politécnico, entre ellas la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica, donde en su campus hay un avión para prácticas mecánicas.

También se ven campos de futbol, una zona verde que está cubierta de lirio acuático y en realidad es una laguna. Se ven las calles estrechas y sin orden de Cuautepec, los tendederos de muchas casas, antenas parabólicas, una vía rápida, unos canales de aguas negras cuyo torrente es más fluido en la actual época de lluvias. También se ve un cerro de coloridas casas rosas, azules y verdes, para tratar de mostrar un rostro más agradable en una zona donde el transporte de calidad escasea, la inseguridad campea y que ha crecido de manera irregular y con deficientes servicios.

Omar Vallejo, de 22 años, quien vive en la colonia Palmatitla, explica que antes en microbús hacía una hora 20 minutos a Indios Verdes, ahora con el Cablebús media hora. Luego de tomar un video, agrega que nunca se imaginó ver a Cuautepec así, desde lo alto. Además de ser más rápido, hay otra ventaja adicional respecto a los microbuses, que tendían a poner la música a todo volumen.

VENTILADAS… A VECES

Mientras asciende o desciende el Cablebús apenas y se siente movimiento. La visibilidad en las cabinas es por los cuatro lados de la cabina, que cuenta con dos ventilas por el frente y por atrás y que algunas personas cierran cuando comienza a arreciar el aire y luego con las primeras gotas de lluvias, pero que en la pandemia deben permanecer el mayor tiempo posible para ventilar el transporte y evitar las fastidiosas gotículas de coronavirus.

Para evitar que un lado de la cabina este más cargado que otro, trabajadores piden a la gente distribuirse en ambos lados.

En el trayecto la gente platica sobre el nuevo sistema. Una señora de la zona y quien usa el transbordo de Tlalpexco, cierra los ojos y le dice a su esposo que ella siente “bien culero”, pero reconoce que llegará más rápido a la zona alta que si empleara un camión.

DESDE QUERÉTARO A CUAUTEPEC

Otra señora va con su hija y no para de tomarse selfies con ella. Entre foto y foto se pone a platicar con otra mujer y dice que es de Querétaro y que vinieron a la ciudad de México y tenían tiempo, por lo que decidieron venir a conocer el Cablebús. Cuenta que le dijeron de una estación que es la más alta, y otra mujer que conoce la zona le comenta que es Tlalpexco, la cual fue la primera en ser inaugurada y para llegar a ella hay que transbordar en la estación Campos Revolución, una antes de Cuautepec, la terminal.

Efectivamente, en Campos Revolución hay un traslado rumbo a Tlalpexco. Ahí son menos cabinas porque hay menos usuarios. Lo que sí hay es más altura. Se trata de una zona más alta del cerro. Mientras avanza la cabina abajo se ven escaleras que funcionan también como callejones y calles inclinadas y estrechas donde pasan trabajosamente los autos y donde los microbuseros ya no se atreven.

Al llegar a Tlalpexco y voltear la mirada hacia atrás, se nota la altura y la inclinación. Al voltear fuera de la estación, se ve la punta del cerro y unas nubes que están más cerca de lo normal. También se ven casas pintadas de colores y un Punto de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares), instalado por el gobierno y una cancha de futbol. La zona luce limpia y animada.

ME SIENTO MÁS SEGURO

Emmanuel Gómez, de 22 años, es uno de los usuarios que usa el transbordo. Está contento con el nuevo transporte. Asegura que con el Cablebús puede llegar a su casa más rápido desde Indios Verdes, porque además de ser más rápido, lo deja más cerca que un camión, ya que estos no suben hasta lo más alto del cerro porque las calles son estrechas y muy inclinadas.

“Con el Cablebús llego más rápido y veo que la mayoría viene más de este lado que de la otra terminal”, dice en relación con Cuautepec. Recuerda que antes de que estuviera el teleférico tomaba un camión que lo dejaba unas cuadras antes y debía caminar. No tenía seguridad y desde Indios Verdes tardaba hasta hora y media. Ahora en 20 minutos llega.

“Me siento más seguro, hay más gente, hay seguridad, antes había calles sin pavimentar. Hasta puedo venir con mi celular sin miedo”, dice y con un movimiento de hombros hacia arriba señala sus audífonos.

Al mediodía que La Silla Rota visita Tlalpexco se hace una larga fila de personas que esperaban comprar su tarjeta, ya que las máquinas expendedoras estaban descompuestas en ese momento. La situación llevaba varios minutos e incluso un trabajador pide no tomar fotos de las máquinas. Un usuario, que sí llevaba tarjeta, dice en broma que era por tanta gente que había requerido pagar su pasaje.

LA ONDA SERÍA QUE LO AMPLIARAN

Del lado de la terminal Cuautepec, la señora Marta expresa que el transporte le parece bien pero que debería ampliarse, porque ella de todos modos debe tomar otro camión para ir a Lomas, colonia donde vive.

“Le pediría al gobierno que, así como hizo esto, la onda era que lo hiciera más allá a las casas que estamos más lejos, falta el Tepe, Lomas, la Forestal para que sea completo y más bonito todo”.

Además de que espera la ampliación, desea que con la nueva alternativa los choferes de los microbuses sean menos prepotentes y más rápidos y no hagan paradas de 5 o 10 minutos.

“A ver si así se les bajan los humos a los choferes. Todo tienen, calmudos y groseros, esto les va a hacer que cambien de opinión”.

VISITANTES DE ECATEPEC Y PERISUR

Por su parte Santos García es otro de los beneficiados, aunque él no es del rumbo. Es de Ecatepec, Estado de México y va a Cuautepec a vender artesanías. En el pesero hacía una hora y sentía que se arriesgaba, pero con el nuevo sistema sólo tardó 33 minutos, evitó subirse a los microbuses y además no pagó, al ser una persona de la tercera edad. Prevé que irá más seguido.

“Es muy moderno y eficiente y se siente seguro”, afirma.

Otra persona que también es de Ecatepec y llegó a Cuautepec en Cablebús es la joven Jazmín, de 15 años.

“Como no sé andar en camión me va a ser más fácil. Vine a ver a un familiar. Nunca me había subido a un teleférico. Es muy bonito, se ve todo el paisaje. No hay tráfico y se hace menos tiempo. Hay más seguridad y se viene una tranquila”, expresa.

Otro youtubero que llegó a Cuautepec fue Alan Rodrigo, que con 30 mil seguidores de su canal Vlogueando, no se quiso quedar con la curiosidad y llegó desde Perisur, donde vive.

“Se siente muy cómodo, limpio, rápido, llegué en 33 minutos. Vénganse, conecta muy rápido. Y vas viendo la ciudad. Con esto dan ganas de regresar a Cuautepec volando. He tomado el Mexicable, pero el Cablebús es más seguro y allá hay inseguridad y hubo un robo de altura”, afirma.

De acuerdo con información del gobierno de la Ciudad, la Línea 1 del Cablebús es el sistema teleférico más grande del mundo, tiene capacidad de transportar a 5 mil personas por hora por sentido. Su horario de lunes a viernes es de 5 a 23 horas y sábados y domingos de 6 a 23 horas. El próximo sistema a inaugurarse será en Iztapalapa, el próximo fin de semana.



(SAB)