METRÓPOLI

Bajo nivel de agua del sistema Cutzamala nos afecta a todos: investigadora de la UNAM

Señala que en los edificios nuevos de Benito Juárez ahora viven con pipas para abastecer de agua a 800 departamentos

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ
  • 12/04/2021
  • 20:25 hrs
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Bajo nivel de agua del sistema Cutzamala nos afecta a todos: investigadora de la UNAM
Desabasto de agua en CDMX (Cuartoscuro/Archivo)

En la Ciudad de México, todos los habitantes dependen del Sistema Cutzamala, porque más allá de que surte de agua a 13 alcaldías, cuando los pozos subterráneos de la Ciudad de México están abatidos debido a la sobreexplotación, son compensados por el sistema.

Pero en un año como este, en el que el nivel de las presas del sistema está por debajo del 50 por ciento de su nivel, debido a la falta de lluvias desde el año pasado, entonces eso no puede ocurrir y en su lugar son más sobreexplotados.

Así lo explica en entrevista con La Silla Rota la investigadora Ana Cecilia Espinosa, del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad (LANCIS), del Instituto de Ecología de la UNAM.

Reportan bajo nivel de agua en la presa de Valle de Bravo 

-¿Qué tanto afecta al sistema de pozos que no haya agua en el Cutzamala?

-El sistema viene a ser no un complemento, es parte del consumo de la ciudad, entonces entre el hecho de que las presas estén a un nivel tan bajo tiene un efecto importante, y aun cuando pudiéramos identificar que abastece a 13 alcaldías, la verdad es que el sistema de distribución tiene válvulas y deriva el agua hacia un lado o hacia otro, de acuerdo con las necesidades.

“Entonces nos afecta a todos porque si hay una zona donde los pozos están abatidos, le van a derivar agua del Cutzamala, al sistema de distribución de los pozos. Hay temporadas como esta de secas, donde hay que manipular el agua a donde se requiera. Eso nos pega y tiene que ver con el agua que nos llega”.

UN TEMA SERIO

Espinosa dice que el tema de la sobreexplotación del agua en la Ciudad de México es serio porque se está agotando el acuífero subterráneo, al extraer tanta agua.

“Es un tema serio porque estamos abatiendo, agotando el acuífero al estar extrayendo tanta agua y la consecuencia de esto viene en la compactación del suelo. El espacio que ocupaba el agua se va a ir vaciando y el suelo, las capas y el material hidrológico se va a compactar y vamos a encontrar los hundimientos diferenciales. Entonces en las zonas donde se extrae mucha agua este fenómeno se está presentando y los riesgos son para nuestras construcciones, calles y la infraestructura que hemos puesto encima de estos espacios”, agrega.

Recuerda que el drenaje y la red hidráulica de distribución van por debajo del suelo, son subterráneas y las compactaciones tienen afectaciones en estos sistemas tanto de distribución como de drenaje y pueden causar fracturas en estos sistemas y generar fugas, ya sea de agua limpia o sucia.

“Es una realidad, es algo que se tiene que agotar de inmediato, cuando haya una fuga hay que reportarla, nos conviene no solo porque se tira el agua sino por el problema que puede provocarnos directamente a nosotros”, dice Espinosa.

Respecto a la construcción de edificios, que extraen agua y compactan zonas para hacer sus cimientos, se suman los efectos que se vuelven un problema.

“Lo vemos en la alcaldía Benito Juárez, donde se dio un boom de hacer moles de departamentos que ahora viven con pipas para abastecerse de agua, conjuntos de 800 departamentos. Es complicado que tengan agua las 24 horas y de buena calidad. Esta presión que se hace sobre las zonas es algo que debe tomarse en serio. Son decisiones políticas que alguien toma para permitir esos establecimientos y luego van a ser un problema serio. A lo mejor la gente ya está acostumbrada a pagar pipas y EL servicio de transporte de agua, pero no es lo ideal”.

Otro efecto es que se construye en zonas prohibidas, de reserva, ya que tienen características particulares que permiten la infiltración y alimentación de los acuíferos, pero sí se permiten indebidamente obras, la afectación ya no es a largo sino a corto plazo, advierte.

PROBLEMA AÑEJO EL DEL AGUA

Espinosa es una investigadora especializada en calidad del agua. Refiere que en la ciudad de México el problema es muy antiguo, desde la época prehispánica ya había problemas para controlar el agua, porque se inundaba el territorio, incluso hubo enfermedades y se debió hacer obras para controlarlas.

Actualmente, la población que requiere agua es muy grande y la que se tiene para la ciudadanía, principalmente es subterránea. Con el crecimiento de la población fue necesario traerla de unas cuencas, que son cuerpos superficiales entonces el abastecimiento de agua es tanto superficial como subterránea.

“Eso tiene que ver con su calidad, es distinta la superficial de la subterránea. La primera está expuesta a muchas cosas. Tenemos normas para proteger la salud de los ciudadanos, se establecen parámetros físicos, químicos y biológicos.

“Tenemos un alto nivel de vigilancia, no la que quisiéramos, pero en comparación con otras ciudades, un nivel más alto. La situación es que la demanda del recurso está llevando a extraer agua en cantidades cada vez mayores y también estamos expuestos a las características del sitio donde la extraemos, del suelo y geológicos, eso hace que haya diferencia entre las características del agua que se extrae del subsuelo, el típico ejemplo es la de Iztapalapa contra la del oriente. Por esta razón se debe dar tratamiento y potabilización para que sea apta para el consumo”.

La alta demanda de agua también impacta en que en algunas zonas escasee y hay una variabilidad importante de la calidad del agua que se recibe en las casas de los capitalinos, que a veces puede ser de muy buena calidad y en otras no tanto.

“No es lo mismo hablar de una alcaldía a otra. Otro factor es el manejo, se extrae el agua, se mete a sistema de distribución que debe ser mantenido, actualizado y también interviene en la calidad del agua que nos llega a las casas y es otro punto que hay que revisar, llega a nuestra toma domiciliaria y entra a nuestra cisterna, tanque o a llaves y ahí ya es responsabilidad de nosotros mantenerla en condiciones adecuadas para que en el punto de uso no sea alterada.

“La calidad del agua es variable, hay zonas donde se puede tomar de la llave y otras donde es necesario hacerle algo”, concluyó.



(Sharira Abundez)