METRÓPOLI

Arman red criminal mexicanos, venezolanos y colombianos en la CDMX

"La Triada" es investigada por la Procuraduría capitalina por clonación de tarjetas, asaltos y hasta presunto uso de Uber como fachada para delinquir en CDMX

  • ANTONIO NIETO
  • 15/02/2019
  • 06:00 hrs
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Arman red criminal mexicanos, venezolanos y colombianos en la CDMX
Con la detención de Carlos Alberto se abrió el hilo de una pesquisa más grande sobre "La Triada"

Carlos Alberto, de 39 años de edad conducía un Uber desde hace ocho meses. Era solo una fachada: presuntamente es miembro de una organización delictiva conformada por mexicanos, colombianos y venezolanos. “La Triada”, le dicen.

Sus células están tan dispersas que es muy complicado seguirles el rastro. No se conocen entre sí, no hay un líder visible, su organigrama es horizontal y hasta hace poco se supieron detalles de su operación.

Consta en el expediente FCIN/ACD/UI-3C/D/00073/02-2019 que Carlos Alberto fue arrestado el 5 de febrero pasado por agentes de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina (SSC).

La banda de "Los Mazda", el azote de Lindavista

Eran las 18:50 horas de esa tarde. En el cruce de Chopin y Sebastián Bach, dos hombres conversaban frente a una casa marcada con el 148.

La colonia Peralvillo era blanco de investigaciones encubiertas por parte de los agentes de SSC y de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

Los dos hombres que charlaban ya eran objetivos de las autoridades, pues estaban detrás de numerosos delitos: robos a comensales, robos hormiga, clonación de tarjetas bancarias; venta de droga, amenazas y falsificación de billetes.

Mientras eran vigilados, los dos hombres completaron la transacción de una onza de cocaína y 10 bolsas con mariguana.

En ese momento, los oficiales de Inteligencia intervinieron. Capturaron a Carlos Alberto, pero el otro sospechoso logró escapar con ayuda de algunos vecinos, los cuales agredieron a los policías.

Con la detención de Carlos Alberto se abrió el hilo de una pesquisa más grande.

LA TRIADA

Mexicanos, colombianos y venezolanos crearon este grupo delictivo unido por lazos de amistad, algunos originados en prisión y a través de reclutamiento.

No se sabe cuándo ni quiénes fueron los fundadores, pero “La Triada” representa un problema de seguridad pública en CDMX y el Estado de México, acorde con informes de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana local (SSC).

Cada que son arrestados, sus miembros guardan silencio.

Esto cambió con Carlos Alberto, chofer de Uber que trabajaba con ellos. El 5 de febrero pasado fue detenido en la colonia Peralvillo, alcaldía de Cuauhtémoc y relató algunos aspectos de la operación de “La Triada”.

Ingresan a diferentes restaurantes de Polanco y Condesa, donde al ver a los comensales descuidados les roban su cartera o bolsos, sacando tarjetas de crédito, mismas que llevan a su zona de confort, Peralvillo, bajan la información para clonar las tarjetas y realizar compras en línea.

(…) También se hacen de vehículos de transporte Uber pagando con tarjetas clonadas. De igual forma indica (Carlos Alberto) que se dedican a la compra de billetes falsos, mismos que los trae un integrante de la banda de origen colombiano, vendiéndole billetes de 500 en 200 pesos”, se lee en un informe especial de la SSC.

La SEIDO y la Policía han trabajado de cerca para seguirle los pasos a esta banda, pero se han dado cuenta que es tan extensa y diversa que casi todas las células de sudamericanos inmiscuidos en tarjetas clonadas están directa o indirectamente relacionadas con “La Triada”.

Al no haber un cabecilla visible, los agentes de Inteligencia creen que las reglas se rigen a través de líderes de células, una independiente de la otra.

Sin embargo, trabajan bajo los mismos esquemas, los mismos precios de compra venta de billetes, modo de operar y de reclutar nuevos integrantes.

Aunque la clonación se completa en Peralvillo, sus miembros han sido detectados en la Narvarte, Del Valle, Nápoles y Coapa.

Están ligados a antros de salsa y cumbia, la Santería y la venta de droga al menudeo, pero no en la calle, sino en entregas a domicilio con clientes conocidos.

A Carlos Alberto se le decomisaron 5 tarjetas bancarias que no pudo acreditar propiedad, seis billetes falsos de 500 pesos, una onza de cocaína, 10 cosas de mariguana y 3 mil pesos en efectivo.

El dinero apócrifo, aseguró en su declaración, es utilizado para comprar taxis Uber, como lo hizo él. Algunos de sus supuestos cómplices, dijo en entrevista con los agentes policiales, poseen hasta cinco o seis vehículos que han metido a trabajar a esta plataforma de transporte privado.

Uber, a través de su agencia de relaciones públicas, negó tener un perfil de socio conductor registrado a su nombre.

Entre 2015 y 2018, según estadísticas de la Procuraduría local y de la FGR, unos 108 extranjeros y mexicanos de este grupo han sido apresados.

El sitio que dejaron fue ocupado por otro individuo reclutado.

mlmt