METRÓPOLI

Alertan sobre posible asesino serial en la CDMX

Las víctimas, los lugares y los métodos en dos asesinatos hacen pensar a las autoridades que hay un asesino serial en la capital

  • REDACCIÓN
  • 23/11/2017
  • 00:00 hrs
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Alertan sobre posible asesino serial en la CDMX
Génesis y Katya, las dos víctimas (Foto Especial)

Las indagatorias de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) sobre el asesinado de Génesis Ulyannis Gibson Jaimes han arrojado la posibilidad de un asesino serial.

Génesis, desaparecida en Puebla la semana pasada, fue encontrada asesinada en un hotel de la delegación Venustiano Carranza, en la Ciudad de México.

El homicidio de la modelo venezolana de 24 años tiene características parecidas con otro asesinato ocurrido en abril en el Hotel Estadio, ubicado en Avenida Cuauhtémoc y Chiapas, en la colonia Roma.

En esa ocasión, Katya fue asesinada en el Hotel Estadio, ubicado en Avenida Cuauhtémoc y Chiapas, también en la colonia Roma.

Katya tenía 26 años, dos más que Génesis. Al igual que la venezolana, la mujer estaba maniatada y con golpes en el cuerpo, además de presentar un surco en el cuello.

Además, al igual que a Génesis, cuerpo de Katya fue semicubierto con una almohada y sábanas.

Sin mencionar que entre ambas escenas del crimen hay alrededor de ocho kilómetros de distancia solamente.

El asesinato de Génesis

El pasado 16 de noviembre, Génesis Ulyannis Gibson Jaimes fue reportada como desaparecida por sus familiares en Puebla.

La venezolana llegó a México hace tres años y vivía en la colonia El Refugio, en Querétaro, junto con su hermana y dos compatriotas más.

Trabajaba como modelo y era la madre de una hija pequeña.

Su desaparición se dio cuando se dirigía a conocer a un hombre en la capital de Puebla.

No se supo nada de ella hasta que su cuerpo sin vida fue encontrado en la habitación 107 del Hotel Platino, Colonia Felipe Ángeles, Delegación Venustiano Carranza.

Génesis estada desnuda, amordazada y amarrada de las extremidades. Tenía rasgos de tortura en todo el cuerpo, particularmente en el rostro, vientre, piernas y cuello.

Los trabajadores del hotel aseguraron que la mujer llegó con un hombre y no mostraron ninguna actitud sospechosa.


Con información de Reforma

rgg