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Sobreprecio de 80% en bebederos del Metro con Mancera

El monto total de los bebederos del Metro se disparó 82 por ciento del costo anunciado inicialmente

Escrito en METRÓPOLI el

Hace cinco años, el 23 de agosto de 2015, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro informó que pagaría 12 millones de pesos por la compra, instalación y mantenimiento de 390 muebles para el consumo de agua potable entre los usuarios, sin embargo el costo final fue de 24 millones 182 mil 433 pesos.

Así lo informó el propio Metro al detallar que la adquisición subió a 432 bebederos, es decir, 42 más que lo establecido en el convenio inicial, los cuales se anexaron “a solicitud verbal de la administración anterior”.

De acuerdo con el STC, no existe un documento oficial donde exista registro de las razones por las que se instalaron más bebederos de los 390 proyectados ni porqué se elevó el costo de éstos.

La información proporcionada por el Metro a La Silla Rota señala que  el pago total subió a 24 millones 182 mil 433 pesos por los 432 bebederos; este monto representó un sobreprecio de 82% si se considera que originalmente la inversión sería de 12 millones de pesos, como lo aseguró en agosto de 2015 el entonces director del Metro, Jorge Gaviño Ambriz, cuando anunció que iniciarían la instalación de 390 bebederos.

Esa inversión total representaba 30 mil 769 pesos por la compra, instalación y mantenimiento de cada bebedero, pero el costo final ascendió a 55 mil 977 pesos por cada uno, es decir, el Metro terminó pagando 25 mil 208 pesos más por cada uno, lo cual equivale a un incremento del 82% de la inversión prevista inicialmente.

Y aunque el Metro no desembolsó esa cantidad pues aceptó que un deudor del SCT le pagara en especie, de todos modos la diferencia entre la cotización inicial y lo que se pagó al final significó una merma en los ingresos del erario de la ciudad. Consultado sobre el monto de la deuda, el hoy diputado Gaviño dijo no recordarlo.

Compra e instalación de bebederos fueron a cambio de una contraprestación

El pago de los bebederos no salió de alguna partida del presupuesto del Metro, sino que fue un pago en especie que hizo la empresa ISA Corporativo, la cual debía pagar la contraprestación al STC por la concesión de espacios para la colocación de publicidad en estaciones, trenes y otros espacios de la red de este sistema de transporte.

El Metro señaló que a través de un Permiso Administrativo Temporal Revocable (PATR) Isa Corporativo vende los espacios publicitarios en las 195 estaciones de las 12 Líneas del Metro; y por la utilización de esas instalaciones del medio de transporte, Isa Corporativo está obligada a pagar una contraprestación de la cual una parte es en efectivo y otra parte es por medio de un pago en especie, que significan espacios para que el Metro y el gobierno de la CDMX los utilicen para colocar sus campañas publicitarias.

El Metro informó a La Silla Rota que el 15 de febrero de 2017 se firmó un convenio “para el suministro, instalación y mantenimiento de bebederos entre el STC y la Sociedad Mercantil ISA Corporativo”, aunque el anuncio de este programa se hizo en 2015.

También señaló que los bebederos fueron colocados dentro del periodo de mayo del 2017 a marzo de 2018, antes de que Jorge Gaviño Ambriz dejara la dirección del SCT; sin embargo, el hoy diputado local en el Congreso de la Ciudad de México afirmó desconocer por qué se incrementó el número de bebederos y la inversión que representaban, porque su gestión terminó antes de que concluyera este programa.

“Yo inicié el programa, pero no lo terminé. Nosotros lo empezamos, inauguramos algunos bebederos y dejamos el programa en marcha. En 2018 entró Jorge Jiménez Alcaraz. Si se pusieron más; yo no podría decirle por qué fue”, explicó el ex director del Metro.

“Nos debían cierta cantidad y nos pagaron con los bebederos”: Jorge Gaviño

Al preguntarle sobre el incremento que tuvo el costo de los bebederos, cuyo pago asumió ISA como parte de su deuda con el Metro, reiteró que tampoco sabía los motivos, porque a su salida, el 2 de marzo de 2018, aún no estaban concluidos los trabajos, aunque a decir de la actual administración ese mismo mes de hace dos años terminó la instalación de los 432 bebederos

Llama la atención la respuesta toda vez que la contratación de algún servicio debe especificar desde el principio qué tipo de labor se desarrollará, el número de unidades que se contratarán, el precio unitario y el precio total, entre otros aspectos. Es algo que se contrata y acuerda al principio, no al final.

“ISA nos debía, no recuerdo cuánto, pero nos debía recursos del sexenio anterior por la publicidad y no tenían dinero para pagar. Y nos pagaron con los bebederos, no sé cuántos más se colocaron ni cuándo terminaron y así fue el esquema. En un principio pensaba instalar alrededor de 190, pero fue aumentando y por ello es que se fueron instalando más, pero no supe cuántos se instalaron en total”, señaló Gaviño Ambriz.

Y para que el recurso de la deuda de Isa Corporativo no se fuera a la Secretaría de Finanzas, determinaron que el pago fuera en especie con los bebederos.

“La ley dice que el recurso que ingresa como recurso fiscal se debe ir a la Secretaría de Finanzas y entonces ya no llega al Metro; si se va a Finanzas, esa secretaría lo cobra y se va para gastos del gobierno y no para el Metro; entonces fue pago en especie”, detalló el actual diputado local del PRD.

Justificó que fue “un programa de tantos, porque el Metro de la Ciudad de México es el quinto del mundo, es un sistema enorme y eso fue lo que hicimos. Es un programa que consistía en el suministro y colocación de los bebederos y darle mantenimiento durante un año”, respondió Jorge Gaviño a La Silla Rota.

Instalación lenta y opaca

El 23 de agosto de 2015 el entonces director del Metro presumió la instalación de los dos primeros bebederos públicos de los 390 que se colocarían en las 195 estaciones de la Red. El acto público se efectuó la estación Peñón Viejo de la Línea A, que va de La Paz a Pantitlán y ahí el ex funcionario del gobierno de la CDMX señaló que la inversión total sería de 12 millones de pesos y que estarían completamente instalados a finales de 2016.

También explicó que la instalación de los bebederos cumplía con un decreto local que obliga a las autoridades de la Ciudad de México a facilitar a las personas el acceso al agua potable, el cual se publicó el 23 de marzo de 2015 en la Gaceta Oficial de la capital del país. Con ello entró en vigor la obligación de autoridades locales de instalar bebederos o estaciones de recarga de agua potable.

Ante esta disposición, cinco meses después Jorge Gaviño inauguró los dos primeros bebederos, destacando que cumplían con las normas oficiales de Salud NOM-127 y NOM-224 para poder otorgar un servicio de agua y consumo humano con calidad suficiente, pues cada bebedero constaba de tres filtros de arena sílica, carbón activado y una red para las partículas microscópicas, así como una lámpara de rayos ultravioleta que potabilizaban el agua.

Sin embargo, este arranque para dotar de agua potable a los usuarios del Metro se estancó. En febrero de 2016 el STC admitió que apenas habían colocado 30 bebederos, es decir que 5 meses después del anuncio oficial, sólo colocaron 6 bebederos por mes en promedio.

Un año después, en abril de 2017, el director del Metro informó que habían instalado 200 estaciones para consumo de agua potable, por lo que faltaban 190, casi la mitad de los 390 que estaban considerados en aquel momento y fue hasta marzo de 2018 cuando concluyeron la instalación de 432 estaciones para consumo de agua potable, de modo que desde el arranque del programa hasta su culminación pasaron dos años 7 meses, lo cual terminó con un costo superior a los 24 millones de pesos.

Dudan del mantenimiento

Empleados de dos estaciones de diferentes líneas del Metro, uno de la Línea 12 que va de Tláhuac a Mixcoac y otro de la Línea 1, que corre de Observatorio a Pantitlán, coincidieron en que el mantenimiento de los bebederos no se efectúa de manera constante. Al preguntarles sobre cada cuándo se lleva a cabo la limpieza de éstos, indicaron que no conocen al personal que se encarga de esta tarea.

“Nosotros no tenemos conocimiento de qué empresa es la encargada de limpiar los bebederos y desde que los colocaron no he visto que alguien los revise o cambie filtros”, contó el trabajador de la Línea 12.

No obstante, el Metro aseguró a LSR que “el mantenimiento de los bebederos contempla cambio de kit de filtros cada seis meses; verificación semanal para retrolavado; limpieza en general, revisión de piezas y limpieza de tubo de descarga dos veces por semana; se incluye el cambio de piezas en su caso (como botón de activación, manguera de descarga); pruebas químicas para medir la cantidad de cloro residual y la cantidad de PH en el agua de los bebederos dos veces al mes”.

Pero el mantenimiento que realizaría personal contratado por ISA sólo fue por un año, por lo que el Metro no detalló qué empresa limpia estos dispensadores de agua potable para los usuarios ahora. Y desde el pasado 18 de marzo, en el marco de las medidas de higiene y prevención por la contingencia actual de covid-19, el servicio de los bebederos distribuidos en las 12 Líneas de la Red del Metro fue suspendido, ya que “representan una fuente potencial de transmisión de microorganismos”.


rgg