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"Luís Echeverría debe pedir perdón por el halconazo"

El expresidente está por cumplir 100 años de edad y aunque ha comparecido por la represión juvenil del 10 de junio de 1971, no ha pisado la cárcel

  • JORGE RAMOS PÉREZ
  • 09/06/2021
  • 20:43 hrs
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"Luís Echeverría debe pedir perdón por el halconazo"
Cuando Vicente Fox llegó a la presidencia en el 2000 hizo creer a los activistas del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971 que llevaría a la cárcel a los culpables. (Especial)

Luís Echeverría Álvarez está a punto de cumplir 100 años de edad. Enfermo, recluido en su casa de San Jerónimo, hace unos días reapareció para vacunarse contra covid. Ese hombre señalado como responsable del "Halconazo", ocurrido hace medio siglo, debería por lo menos pedir perdón por lo que hizo. 

Al menos es lo que afirma Jesús Martín del Campo, uno de los líderes juveniles de aquel movimiento y quién vio morir a un hermano a causa de esa acometida violenta de los llamados Halcones.

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Cuando Vicente Fox llegó a la presidencia en el 2000 hizo creer a los activistas del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971 que llevaría a la cárcel a los culpables, empezando por Luis Echeverría, que para entonces rondaba los 80 años de edad. 

Ignacio Carrillo Prieto, un abogado del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, fue designado titular de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP). Pero fue un fracaso. 

 

Al ser nombrado por Fox, una voz le dijo al teléfono: "doctor, se sacó usted la rifa del tigre. Lo que dudo es que enjaule al tigre".

Si bien Echeverría compareció ante Carrillo Prieto en las oficinas de la FEMOSPP, que luego rentaría un banco, el ex presidente jamás pisó una celda. 

Cuando los "Halcones" atacaron a los jóvenes que exigían libertad de expresión y otras demandas, el regente del entonces Departamento del Distrito Federal era el general Alfonso Martínez Domínguez, un regiomontano que gustaba de fumar en demasía. 

Años más tarde de su rol en esa masacre, Martínez Domínguez, motejado como "Halconso", por los "Halcones", se dijo muy enfermo cuando compareció en su casa en Monterrey ante Carrillo Prieto, quien videogrababa las declaraciones. 

Don Alfonso, ya apagaron las grabadoras. Dígame, ¿usted le dijo a Heberto Castillo que el responsable del "Halconazo" fue Luís Echeverría?

No, yo no dije eso. No hay ningún responsable, ni hubo ningún delito, respondió Martínez Domínguez.

Jesús Martín del Campo fue esa persona que le preguntó esto al ex regente. "Qué cinismo, qué tipos", evoca el hoy diputado local por Morena. 

Joel Ortega, uno de los líderes de ese movimiento, ha declarado hace años que el 10 de junio de 1971 hubo 42 muertos en la manifestación. Pero, según Ignacio Carrillo Prieto, derivado de las indagatorias que realizó, fueron 22 los muertos y no hubo responsabilidad del Ejército.

El Comité Coordinador de Comités de  Lucha (Coco) era el encargado de la organización de la marcha del 10 de junio de 1971. Se sumaban la UNAM, IPN, la Universidad de Chapingo, la Universidad Iberoamericana y El Colegio de México. La Masacre de 1968 infundió temor y dejó como secuela solo unos cuantos activistas que mantenían la lucha. 

En 1969, los universitarios de Nuevo León hicieron un movimiento que conquistó la autonomía universitaria. Se pensó que había que apoyar a los jóvenes de ese estado y fue así que  nació la idea de la protesta del 10 de junio.

La marcha se hizo en un ambiente de tensión por el antecedente del 2 de octubre. Y tenían razón. La zona de San Cosme estaba cercada por la policía, pero los estudiantes ignoraban que estaban agazapados "Los Halcones" para reprimirlos. 

Hace una década, en los 40 años de la matanza, Joel Ortega relató así a El Universal cómo ocurrió la masacre

"Salimos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, pero antes, el comité discutió la posibilidad de no salir. Yo hablé en el techito que está ahí y les dije que no podíamos ceder la calle a esta gente y renunciar a nuestros derechos, pensando ingenuamente que solo habría un enfrentamiento a madrazos y solo veríamos de a cómo nos tocaba.

"Partimos de la calle de Carpio y casi llegando a la Avenida de Los Maestros. Nos pusieron una valla de granaderos. Les dijimos que teníamos derecho de manifestarnos y ellos dijeron que tenían instrucciones de explicarnos que era muy peligroso, pues había rumores de grupos armados que iban a actuar contra la marcha. Hablamos con los jefes de policía y abrieron la barrera.

"Más adelante había otra barrera, volvimos a discutir y se retiraron. Casi al llegar a la Calzada México-Tacuba topamos con otra valla, otra vez gestionamos, pasamos. Ahí nació el grito de ´no que no, sí que sí, ya volvimos a salir´, y pensamos ´ya chingamos´".

"Cuando llegamos a Tacuba vinieron corriendo un grupo de gente gritando ´Che´, ´Che´ Guevara y muchos pensaron que se incorporaban más jóvenes. No era cierto: eran los primeros armados con kendos, pero se resistió aunque cayó gente.

"La velocidad del tiempo es complicada porque esos momentos se viven... luego vinieron los disparos y empezó a caer gente.

"A los primeros disparos la gente se asustó mucho, había algunos armados que eran el embrión de la Liga 23 de Septiembre y probablemente dispararon, cayeron también halcones, pero no éramos cristianos para poner la otra mejilla. Estábamos en completa desventaja, no íbamos preparados para ello".

A la distancia, Jesús Martín del Campo cree que no hay duda de que los principales responsables son Luís Echeverría y personajes como Alfonso Martínez Domínguez. Y que el expresidente debe pedir perdón, al menos. 

-Echeverría está por cumplir 100 años de edad, ¿sería necesario que pidiera perdón por lo que hizo, aunque no haya castigo penal?

-Sí. La verdad está documentada. Sí sería muy importante que pidiera perdón. En la FEMOSPP logramos sentar a un expresidente en el banquillo de los acusados. Pero pedir perdón hoy es lo que debería hacer Echeverría. Ya es un hombre que no tiene a dónde irse, por su edad y tiene algo como prisión domiciliaria o algo así. Pero sí, el Poder Judicial determinó que hubo Halcones, muertos, pero que no fue un crimen del gobierno y no era un delito mayor, sino homicidio simple. Una cosa horrorosa. Creo que sigue teniendo ese tabú de que no se puede juzgar a expresidentes... y si los empiezas a juzgar, lo atoran.  Así estamos a 50 años del Halconazo y por eso seguimos diciendo algunos que el 10 de junio no se olvida. 

Así, mientras Echeverría está por cumplir 100 años de edad, se recuerdan los 50 años del Halconazo, entre dudas y la exigencia de que, por lo menos, pida perdón el expresidente.

(djh)