DEPORTES

Los pilotos mexicanos más veloces en la historia de la Fórmula 1

En la historia del automovilismo, seis pilotos mexicanos dejaron su huella en el máximo circuito

  • DANIELA MUÑOZ
  • 27/10/2018
  • 00:00 hrs
  • Escuchar
Los pilotos mexicanos más veloces en la historia de la Fórmula 1
Seis pilotos mexicanos han dejado su huella en la F1. (FOTO DE LA WEB)

Aunque actualmente Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez son los pilotos mexicanos más conocidos de la Fórmula 1, antes que ellos, Ricardo y Pedro Rodríguez, Moisés Solana y Héctor Rebaque, también dejaron su huella en la historia de la máxima categoría de la Fórmula 1.

Con la muerte de Ricardo Rodríguez (1942-1962), la desaparición años después de Moisés Solana (1935-1969) en una competición intrascendente y, por último, el accidente mortal en Alemania de Pedro Rodríguez (1940-1971, México enterró de forma abrupta a la mejor generación de pilotos que ha tenido nunca. Los tres fallecieron en un lapso de nueve años.

Sigue el Gran Premio de México EN VIVO Aquí

En los 68 años de la existencia de la Fórmula 1, sólo seis pilotos de México han logrado participar en el máximo circuito del automovilismo. En el marco del Gran Premio de México 2018, en Acción LSR recordamos a los pilotos mexicanos más veloces de la Fórmula 1.

Guía del Villamelón para el Gran Premio de México 2018

Los hermanos Ricardo Rodríguez y Pedro Rodríguez

Desde muy pequeños, a los hermanos Rodríguez de la Vega les fascinó el olor a gasolina. Su padre, un gran aficionado del automovilismo y uno de los hombres más ricos de México en los años 50, les dejó fácil el camino para cumplir su sueño de convertirse en pilotos.

No eran más que unos niños Pedro (1940) y Ricardo (1942), cuando ya pilotaban en los circuitos coches como Ferrari o Porsche con suplementos para alcanzar los pedales.

Siendo adolescentes, ya estaban compitiendo y ganado títulos. Y su padre, el empresario Don Pedro Rodríguez, que cada año regalaba un Ferrari último modelo como regalo de cumpleaños al presidente Adolfo López Mateos, lo convenció de construir durante su mandato, uno de los autódromos más grandes del mundo.

El circuito fue construido a finales de los años cincuenta. Don Pedro recorrió las obras con el presidente y le recomendó que la pista tuviera un óvalo, como la de Monza. El recinto que tres años después acogería por primera vez una carrera, fue inaugurado en 1959 con el nombre de Magdalena Mixhuca. Catorce años más tarde, sin embargo, pasaría a llamarse Hermanos Rodríguez, en honor a los dos hijos de don Pedro. Ambos habrían de morir de forma trágica en las pistas de carreras.

En los primeros años de los 60, el automovilismo hacía furor en México y el país azteca no iba a tardar en tener a sus primeros héroes del motor.

Tras completar las 24 horas de Le Mans, Ricardo, el hermano más joven de los Rodríguez, hizo historia. En 1961, con 19 años, se convirtió en el piloto más joven en correr, con un viejo Ferrari 156, un Gran Premio de Fórmula 1. El récord le duró casi cinco décadas, hasta el debut en 2009 de Jaime Alguersuari. Ricardo consiguió acabar esa temporada en la posición 12.

Un año más tarde, llegaría la primera tragedia. Ricardo conducía un Lotus en las jornadas de prueba del primer campeonato que se disputaba en su tierra. Era 1962 y Ferrari, su escudería, no había querido viajar ya que la carrera no puntuaba en el Mundial. Antes de acabar la jornada, el más joven de los hermanos, quiso dar una última vuelta para comprobar si los mecánicos habían ajustado algunos defectos del coche.

“Lo pruebo una vuelta y vengo, no me tardó”, se despidió Ricardo.

El Lotus tomó la curva más peligrosa del circuito, La Peraltada, a 180 kilómetros por hora. El auto “se encabritó como un caballo de rodeo”, recuerda Carlos Jalife, autor de la biografía más extensa y detallada de los hermanos Rodríguez. El piloto, que no llevaba atado el cinturón de seguridad por miedo a quedar atrapado y morir abrasado en caso de accidente, salió disparado y chocó contra una barrera. Ricardo estaba “partido en dos, sostenido por la piel de la cintura”, murió en el acto.

La historia negra del automovilismo mexicano no había hecho más que empezar a escribirse. Su mayor promesa desaparecía de las pistas. Pedro, dos años mayor, estuvo un año sin competir después de la tragedia.

“El ojos de gato”, como era conocido Pedro Rodríguez de la Vega, por su habilidad para conducir bajo la lluvia y con poca luz, debutó en la Fórmula 1. Entre 1963 y 1971, logró dos victorias y siete podios en 54 carreras de Fórmula 1.

La última cosa que hizo Pedro en vida, fue enviarle un telegrama a su padre: “Corro hoy en Nüremberg, llamó después de la carrera”. Pedro Corría las 200 millas de Norisring, cuando se estrelló contra la balaustrada de un paso a nivel y cayó del otro lado. Camino al hospital lograron reanimarlo tres veces. No se recuperó del cuarto paro cardiaco.

Era el 11 de julio de 1971. Cuando su nombre ya sonaba entre los más grandes de todos los tiempos, otra promesa se apagó.

Dos años después, el circuito en el que se correrá otra edición del Gran Premio de México este fin de semana, pasó a llamarse Autódromo Hermanos Rodríguez.

Moisés Solana

Moisés Solana Arciniega, en su momento conocido como “La estrella negra del automovilismo mexicano”, fue otro de los destacados pilotos mexicanos, el tercero en correr en la Fórmula 1.

A la edad de 2 años, Moisés comenzó como conductor de autos, con el automovilito que le fabricó su padre. El piloto estuvo presente en la década de los 60, junto a los hermanos Rodríguez. Antes de la máxima categoría, su presencia se limitó a carreras en Estados Unidos y México.  

Su paso en la Fórmula 1 fue con Lotus, aunque lamentablemente no se concretó su trato con Ferrari, cuando fue llamado para integrarse a esta escudería.

De los 8 Grandes Premios en los que estuvo presente, solo completó 2. En 1964 obtuvo su mejor resultado, quedando en el décimo lugar en el entonces Autódromo de la Magdalena Mixhuca.

Moisés murió el 27 de julio de 1969 durante la celebración de Hill Clim Valle de Bravo-Bosencheve, cuando a bordo de un McLaren impactó con una protección de hormigón y salió volando. El coche le cayó encima y se incendió, perdiendo la vida de forma instantánea.

Héctor Alonso Rebaque

 

Este piloto llegó al Gran Circuito una década después. En 1977 inició su carrera en la Fórmula 1 con la escudería Hesketh Racing en el Gran Premio de Bélgica. Lamentablemente, la competitividad de su auto no le permitió superar la sesión clasificatoria, por lo que no pudo participar en la carrera. A pesar de todo, el equipo británico decidió contar con él para otros cinco Grandes Premios, aunque el resultado fue el mismo.

Rebaque solo logró clasificarse para la carrera en Alemania, donde de nuevo su Hesketh le jugó una mala pasada, obligándole a retirarse después de solo 24 vueltas. En 5 temporadas, participó en 58 grandes premios de Fórmula 1. Consiguió un total de 13 puntos en la máxima categoría y alcanzó su mejor resultado en 1981 con Brabham.

Después de un no tan glorioso paso por la Fórmula 1, Rebaque fue un paso más allá y fundó, con la ayuda de su padre, la Escudería Mexicana en F1, Team Rebaque, hasta ahora el único equipo mexicano de la historia del ‘Gran Circo’.

Con este nuevo proyecto, Rebaque mantuvo un trato con Lotus, comprando diferentes carros con los que sus resultados mejoraron considerablemente, clasificándose en 7 de 16 carreras.

Con la desaparición del Team Rebaque a finales de 1979, el piloto azteca se quedó sin asiento para la temporada 1980, sin embargo, al azteca lo buscó el equipo Brabham, en donde compitió hasta su retiro en 1981.

Tras su retiro del mundo del automovilismo, Héctor Rebaque, decidió dedicarse al negocio de la arquitectura y los hoteles, diseñando y construyendo sus propios complejos que luego se encargaría de dirigir en México.

Sergio ‘Checo’ Pérez

Tres décadas después apareció en el mapa de la Fórmula 1 el piloto tapatío, Sergio ‘Checo’ Pérez. Su ingreso a esta categoría fue confirmado el 4 de octubre de 2010 como parte de la escudería Sauber para la temporada 2011 y posteriormente la temporada 2012.

Su historia como piloto comenzó cuando estaba en la primaria, cuando la salir de clases él y sus hermanos Paola y ‘Toño’, corrían para manejar sus go karts. En ese entonces su papá, el expiloto Antonio Pérez, trabajaba como manager de otro automovilista mexicano, Adrián Fernández.

Sus primeras clases "formales" de manejo ocurrieron en la camioneta Suburban de la familia, según un artículo de la revista Quién, en la que ‘Checo’ relata cómo se inició en este deporte. Las reglas ahí eran claras: el que se equivocara le cedía el volante a otro hermano.

Así, en 2004, ‘Checo’ partió hacia Alemania, en este país sufrió al sentirse solo y tener nula comunicación por el idioma, pero meses después llegó a ser el piloto más joven en ganar la categoría BMW.

Pérez siguió consiguiendo triunfos que lo llevaron a competir a otros países, batiendo récords como el piloto más joven en subir al pódium. Fue entonces cuando el empresario Carlos Slim puso sus ojos en él, lo nombró parte de la Escudería Telmex y lo patrocinó para entrenar en Europa.

La siguiente victoria fue en la Fórmula 3, en Inglaterra, a los 16 años. Dos años de triunfos después, "Checo" enfrentó un nuevo reto: pasó a la categoría GP2, lo que significaba estar a un paso de la Fórmula 

Y entonces llegó la carrera que cambió su vida. En Mónaco corría en un circuito callejero donde las curvas se toman a más de 300 kilómetros por hora. ‘Checo’ ganó la carrera, tras su victoria en el principado todos los reflectores apuntaban a él, que por su edad y trayectoria, era el blanco perfecto para la F1.

Un domingo inesperado, a su padre le anunciaron que lo firmaba la F1, y en una rueda de prensa, Carlos Slim anunció que México ya tenía un piloto de Fórmula 1.

Desde el 2017, el tapatío está vinculado al equipo de Force India, con quien ha sumado cinco podios, y tres más con Sauber en la temporada 2012. Actualmente es el piloto mexicano con más carreras en F1.

Deportistas transexuales cuestionados por el mundo

Esteban Gutiérrez

El originario de Monterrey, Nuevo León, inició su carrera en el deporte motor en 2008, cuando ganó el campeonato de la Fórmula BMW Europa con doce podios en 16 carreras, siete victorias, tres segundos puestos, dos terceros lugares, tres pole positions y ocho vueltas rápidas.

Después participó en la carrera de GP2 con Lotus GP en 2012, y así logró convertirse en piloto del equipo Sauber desde 2013 y 2014.

En su debut en el ‘Gran Circo’, calificó en el puesto 18 y concluyó en el 13, siendo el mejor novato en el trazado de Australia. Sin embargo, en 2014, Sauber anunció la contratación de Felipe Nasr, con lo que prescindió del piloto mexicano.

En 2015 se unió a Ferrari como piloto de reserva y de pruebas, en el 2016 corrió su tercera campaña en la categoría con el equipo de Haas. Hasta que en 2017, en el marco del Gran Premio de Brasil, el piloto mexicano anunció por medio de sus redes sociales que ya no estaría participando en la máxima categoría.

Para sorpresa de todos, Gutiérrez regresó a la Fórmula 1 en 2018 con Mercedes, la escudería campeona y dominadora de la máxima categoría. Actualmente, el originario de Nuevo León se mantiene como piloto de pruebas.

dmv