LA CADERA DE EVA

Ser mujer, una construcción social: Simone de Beauvoir

Para Simone de Beauvoir, la escritura era su proyecto de vida, en cada texto ella misma se reinventaba y se construía.

  • DIANA JUÁREZ
  • 05/09/2019
  • 12:22 hrs
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Ser mujer, una construcción social: Simone de Beauvoir

Uno no nace, se convierte en mujer,

Fue la frase que marcó la obra de Simone de Beauvoir, una feminista existencialista del siglo XX. Simone cuestionó el papel sumiso de la mujer, donde su labor era la procreación y las tareas domésticas. Nunca aceptó casarse con el filósofo Jean Paul Sartre. El hombre con quien decidió compartir su vida de forma libre.

El único acuerdo que tuvieron fue permitirse ser. Simone nunca se limitó a contar sus experiencias amorosas con otros hombres, amigos, admiradores y alumnos. Una forma de relacionarse que confronta la legalidad del matrimonio y la capacidad reproductiva de la mujer. Simone nos enseña que la lucha feminista no está peleada con el sentirse amada y con el amar.

Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre

En un texto, Francesca Gallardo dice de Simone: “como mujer formada en el catolicismo y la moral burguesa, a pesar de su seguridad intelectual y su sentimiento de superioridad, no se habría enamorado de un hombre que no considerará superior a ella misma; más aún, considerándose ella superior a todos los demás hombres que conoció”.

Simone pasaba altas horas de la noche dialogando con Sartre, a quien conoció en La Universidad La Sobornne. En las tertulias compartían sus ideas y quemantes aspiraciones. Sartre coincidía con su lucha a favor del aborto legal y la liberación de la mujer. Los dos se convirtieron en figuras emblemáticas de la corriente filosófica del existencialismo.

Ella consideraba que la independencia económica era vital para la liberación femenina. Los obstáculos que limitaban a la mujer a hacerlo, los señalaba como opresión. En el Segundo sexo (1949), una de las obras que la marcarían para bien y para mal, ella desarrolló estas ideas. El libro es producto de sus viajes. De Beauvoir notó que las mujeres fuera de París también vivían esta opresión, se da cuenta que todas pertenecemos a un colectivo que padece de lo mismo.

Simone nos hizo ver que el ser mujer es una construcción social. La emancipación era su postura, es decir, la liberación de la mujer. ¿Cómo se logra esto? Según la filósofa existencialista, debemos crear nuestro propio proyecto de vida. Pero, si hay algo que lo impide, estamos hablando de opresión y por ello, hay que alzar la voz para hacer respetar nuestros derechos.

Para Simone de Beauvoir, la escritura era su proyecto de vida, en cada texto ella misma se reinventaba y se construía.