LA CADERA DE EVA

Guía rápida para saber si eres un machito violentador

El machismo está tan arraigado en nuestra cultura, que muchas actitudes violentas se normalizan. En esta guía te damos algunas claves para identificarlo

  • ITZEL NICTÉ UC DOMÍNGUEZ
  • 23/10/2020
  • 15:11 hrs
  • Escuchar
Guía rápida para saber si eres un machito violentador
Guía rápida para saber si eres un machito violentador. Foto: Pexels

El machismo se encuentra tan fuertemente arraigado en nuestra sociedad, que para muchas víctimas y violentadores resulta difícil identificar cuándo son violentadas o cuándo son violentadores. Por ello, aquí te damos algunas claves para identificar si eres un machito violentador. 

En México, 11 mujeres son asesinadas diariamente, y de cuerdo con datos de ONU Mujeres, en nuestro país 1 de cada 3 mujeres ha experimentado algún tipo de violencia sexual en espacios públicos

La violencia que viven las mujeres no son casos aislados. Se trata de un conjunto de relaciones socialmente permitidas y reproducidas que toleran la violencia física y psicológica contra las mujeres, desde los micromachismos hasta la expresión más agresiva de la violencia: el feminicidio. Arrancar de raíz el problema implica visibilizar y combatir todas las violencias. 

Los hombres, desde que nacen, son tratados de manera diferente a las mujeres: las niñas visten de rosa, los hombres de azul; las niñas juegan a ser mamás con muñecos bebés y los hombres a ser superhéroes. A las niñas se les educa para atender las necesidades del hogar, mientras que a los hombres se les enseña a salir a trabajar. 

En este artículo no nos detendremos a observar las diferencias entre la educación de los niñas y las niñas, pero es necesario resaltar que desde pequeñas se nos enseña nuestro lugar en el mundo; se da un lugar superior a los hombres. 

En esta cultura donde los hombres tienen privilegios sobre las mujeres se produce la violencia contra unas, y se gesta el machismo en otros. Las dinámicas sociales diferenciadas para hombres y mujeres están tan normalizadas que distinguirlas es una tarea difícil. Aquí inicia nuestra guía rápida para saber si eres un machito violentador:

Dejas todo el trabajo del hogar en manos de las mujeres

Sí. Si dejas todo el trabajo del hogar en manos de las mujeres del hogar, eres un machito violentador. Históricamente, se le han dejado esas tareas a las mujeres. Ese trabajo no tiene remuneración económica; por lo que la mayoría de las mujeres tiene que trabajar horas extras fuera del hogar para ganar dinero. Al regresar de una jornada laboral regresan a casa para iniciar otra: la del hogar.

Lee: El trabajo de las mujeres en el hogar: una carga mental y pérdida económica

Así, cumplen una doble jornada laboral: la productiva (con remuneración económica) y la reproductiva (con la que las mujeres crean las condiciones de cuidado necesarias para la vida). 

Por lo tanto, si eres un hombre completamente capaz de realizar las tareas del hogar, como lavar tu ropa, lavar los trastes, hacer la comida o el quehacer, pero aún así las dejas en manos de las mujeres, eres un machito que se aprovecha del trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el hogar.

Ocupas los espacios de la casa sin importar las actividades de las mujeres

Este es un clásico micromachismo, que suele ejemplificarse con el uso de la sala y la televisión. Si los hombres del hogar toman el control de la televisión y hacen uso de las áreas de recreación sin importarles las actividades o los intereses de las mujeres, están llevando a cabo un micromachismo.

Lee: No son micro. Machismos cotidianos

Las mujeres también tienen derecho a hacer uso de los espacios del hogar y decidir, por ejemplo, lo que quieren ver en la televisión sin que un hombre les imponga algo. 

Tienes la necesidad de corregir siempre a las mujeres

Ya sea tu mamá, tu hermana, novia o cualquier mujer, intentas corregir lo que dicen todo el tiempo. No escuchas o aceptas sus puntos de vista. Aunque no lo parezca, las estás violentando psicológicamente, y eso te convierte en un machito violentador. 

Esta actitud también es conocida como mansplaining o machointerrupción, y puede observarse cuando un hombre trata de explicar, en tono condescendiente, a una mujer algo. Incluso cuando las mujeres ya lo saben. 

Lee: Qué es el "mansplaining" o la "machointerrupción"

Hacer sentir a las mujeres que no saben nada otorga poder a los hombres, y coloca a las mujeres en situaciones incómodas o molestas. El mansplaining es de machitos. 

Alejas a las mujeres de otras personas

Este es un clásico en la violencia durante el noviazgo: alejar a las mujeres de amigos, amigas u otras personas por el miedo a que “le guste a otra persona”. Es violencia

Cuando impides que tu novia se vea con sus amigos o amigas o la convences de que quieren hacerle daño a ella o a su relación, estás manipulándola y truncas su libertad de reunión con otras personas. En resumen, también es violencia.  

Tener estas actitudes te delatan como una persona insegura y como un machito tóxico. 

No muestras interés por las cosas que le preocupan

Si no te importan las cosas que preocupan y hacen sufrir a las mujeres con quienes tienes alguna relación directa eres un machito y estás hiriendo sus sentimientos. Lo mismo pasa cuando, además de minimizar sus emociones, las ridiculizas y te burlas de sus sentimientos. 

Lee: Los 6 tipos de mansplainers o machoexplicadores

Recuerda que la responsabilidad afectiva es fundamental para establecer relaciones sanas y horizontales. Esto implica apoyar y mostrar interés por lo que las hace sufrir. 

Chantajeas a las mujeres

Si, como en el punto anterior, no te interesas por las cosas que le preocupan a las mujeres, haces de menos sus sentires, las ridiculizas, utilizas su tristeza para persuadirlas de que hagan lo que tu quieres, porque sabes que te quieren y que harán lo que sea por hacerte sentir mejor, estás chantajeando, y ¡eres un machito

Lee: Ellas sufrieron violencia en noviazgo; ahora luchan contra el amor romántico

Culpas a las mujeres de todo

Cuando culpas a las mujeres por cosas que tú haces o son tu responsabilidad también te conviertes en un machito violentador; por ejemplo, cuando culpas a tu mamá por llegar tarde a la escuela o al trabajo porque ella no te despertó a tiempo o cuando le echas la culpa de tu violencia porque ella te provocó o ella te desesperó. 

Hazte responsable de tus acciones y actitudes, y deja de violentar a las mujeres de tu alrededor. 

Ejerces violencia física contra las mujeres

Pareciera obvio, pero en pleno siglo XXI, aún existen hombres que creen que es normal golpear o lastimar físicamente a las mujeres. La violencia física contra las mujeres te hace un machista violentador. 

Existen muchas más actitudes que delatan a un hombre como un machito violentador. Las que te presentamos en esta guía son solo algunas de las más normalizadas. Si conoces alguien que es víctima de un machito violentador, no te calles. Busca ayuda.