LA CADERA DE EVA

Futbol Femenil, símbolo de una lucha feminista

La lucha por el fútbol femenil ha significado más que sólo la práctica de un deporte. Es una lucha por la igualdad de derechos y la libertad de las mujeres

  • REDACCIÓN
  • 04/07/2019
  • 16:07 hrs
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Futbol Femenil, símbolo de una lucha feminista
Mundial fútbol femenil 2019 (Especial)

Estamos en plena fase final del Mundial Femenil Francia 2019. El evento mundial más importante de este deporte y el octavo en su historia en la máxima categoría para las mujeres. Ahí se han disputado los partidos de las mejores selecciones y jugadoras del mundo. Francia también ha sido el mundial femenil más visto de la historia, por lo que se han roto cotidianamente récords sobre audiencia, asistencia, cobertura y visibilidad hacia el fútbol femenil. Esto se vincula con la lucha y la resistencia de las mujeres ante los múltiples obstáculos que han enfrentado en su camino. Por eso, les compartimos algunas razones por las que el fútbol femenil y la participación de las mujeres en los deportes es una lucha feminista.

Erradica la discriminación por ser mujeres 

El fútbol se considera un deporte de hombres, sólo ellos pueden jugar, ser entrenadores, comentaristas y aficionados. En cada historia y en cada entrevista encontramos este factor común entre las jugadoras. No importa si se trata de la jugadora más famosa, mejor pagada o integrante de la mejor selección del mundo y de un país desarrollado, o una jugadora de un país que no clasificó y no tiene una liga profesional, todas han enfrentado que alguien les diga que no pueden jugar o que les pongan obstáculos.

La lucha por la igualdad

De acuerdo con la encuesta Global Sports Salaries survey 2017, el sueldo de Neymar en el París Saint-Germain (43.8 millones de dólares) equivale al salario de 1 mil 693 futbolistas mujeres de algunas de las mejores ligas del mundo: Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra, Suecia, Australia y México.

Algunas razones que se han dado para justificar esta desigualdad salarial son: la asistencia de la afición a los estadios, la cobertura mediática, los patrocinios y los premios. Como feministas sabemos que esto tiene más que ver con el machismo y el patriarcado que con estos argumentos. El caso de la selección de Estados Unidos ha ayudado a desmentirlo por completo, ya que ellas tienen el récord de audiencia en un partido de fútbol en el país, han ganado 3 mundiales, están en la ronda final de Francia 2019, son tan conocidas como sus contrapartes hombres y aun así ganan máximo el 38% de lo que ganan ellos. Por esta razón, y por la falta de apoyo en instalaciones y equipos, las estadounidenses presentaron el 8 de marzo de este año una demanda contra la federación de fútbol de Estados Unidos por discriminación salarial.

Lanzan mensajes políticos 

Ada Heberberg, la primera mujer en ganar un Balón de Oro, y considerada la mejor jugadora del mundo, decidió no jugar el Mundial Francia 2019 como un acto de protesta por las condiciones de desigualdad que se viven en el fútbol en Noruega, su país. Resulta difícil imaginar a cualquier futbolista colocando un posicionamiento político y colectivo por encima de su carrera profesional. Asimismo, jugadoras como Megan Rapinoe y Alex Morgan, de la selección de Estados Unidos, han dicho en repetidas ocasiones que en caso de ser nuevamente campeonas del mundo no irán a la Casa Blanca y se han mostrado abiertamente anti Trump. Incluso, Rapinoe se ha definido a sí misma como una “protesta andante” y no canta el himno nacional ni lleva la mano al pecho al inicio de los partidos.

Fomenta la libertad de la homosexualidad 

Stephanie Mayor y Bianca Sierra son dos futbolistas mexicanas y lesbianas que son pareja desde 2013. En 2015, sufrieron un acto de lesbofobia por parte del director técnico de la Selección Mexicana y en 2016, al hacer pública su relación, fueron víctimas de acoso en línea. Debido a esto, actualmente viven y juegan en Islandia. Ellas son la primera pareja mexicana de futbolistas en ser públicas e identificarse como lesbianas, y son sólo un ejemplo de la visibilidad lésbica en el fútbol y de los estereotipos y discriminación que prevalecen en este tema. ¡Aplausos para ellas!

Mensajes de lucha contra los estereotipos de género

Marta Vieira Da Silva es la estrella del equipo de Brasil y la máxima goleadora de todos los tiempos en Copas del Mundo. Su selección fue eliminada de Francia 2019 el pasado 24 de junio y al final del partido dio un emotivo discurso, en el que mencionó lo siguiente: “Y eso se los digo a las niñas, no vas a tener a Formiga para siempre, no vas a tener a Marta para siempre, no vas a tener una Cristiane. Y el fútbol femenino depende de ustedes para sobrevivir. Entonces piensen en eso, valoren más. Lloren al inicio para sonreír al final”

Sororidad: las mujeres son amigas ¡y parejas!

El 26 de junio pasado se volvió viral la foto de Magdalena Eriksson, jugadora sueca, y Pernille Harden, jugadora danesa. Ellas se disputaron la clasificación al mundial y ganaron las suecas. Sin embargo, son pareja y Pernille fue a apoyar a Eriksson al Mundial con la playera de Suecia.

Luchan por no ser comparadas con los hombres

Estefanía Banini es la capitana de Argentina y ha sido llamada “La Messi”. Ella ha respondido: “No soy La Messi. Es lindo que me comparen, pero me gustaría que nos comenzaran a conocer por nuestro nombre. Esto es la esperanza, la entrega, es la lucha de la mujer argentina por la igualdad”.

Buscan ser visibles y reconocidas

Previo al Mundial hubo mucha publicidad al respecto. Dos de estos comerciales hechos por la selección de Alemania y de México tenían un mensaje común: apelar a cómo a pesar de sus logros, su lucha y su trabajo, juegan para países que no las conocen únicamente por ser mujeres, y juegan no sólo contra rivales en la cancha sino contra los prejuicios. “We don’t have balls, but we know how to use them”, dijeron las alemanas.  “Queremos que todos se enteren que el rival a vencer el día de hoy no está en Francia. Está en México. Está en cada persona que no crea en el poder de las mujeres”, dijeron las mexicanas.

Luchan por derecho al salario

En muchos países siguen sin recibir un salario para poder jugar. La historia de Vanina Correa es prueba de ello. Ella es la portera de Argentina y este Mundial volvió a jugar con su selección después de 12 años. Se retiró por las condiciones del fútbol y por su deseo de ser madre. Pero actualmente, aun ahora como seleccionada nacional, tiene una profesión que le permite subsistir económicamente.

El fútbol femenil está lleno del silencio de quienes aún cuestionan que las mujeres juguemos. Pero también de la emoción de jugar, luchar, resistir y buscar que otro fútbol sea posible. La lucha por el fútbol femenil es una lucha por la igualdad de derechos y la libertad de las mujeres. Una lucha feminista a la que le queda camino por andar y le falta mucho apoyo. Así que no duden en seguir los partidos y unirse a este gran deporte y conversación política y feminista.


Este texto es recuperado de Todo Limón de GIRE