¿La educación sexual debe ser impartida sólo para personas jóvenes? Inició este texto con este cuestionamiento, porque al parecer las políticas públicas de México no han contemplado que miles de mexicanas y mexicanos nunca tuvieron educación sexual debido a la cultura machista y conservadora.

Para algunas personas su primer acercamiento con la sexualidad fue una película pornográfica. Crecimos sin entender qué es el consentimiento y reconociendo los derechos sexuales y reproductivos. Los jóvenes aprendieron a cosificar a las mujeres, mientras las adolescentes aprendieron a complacer y ser vistas como algo desechable.

¿Cómo vamos a ser parte de la educación sexual de las infancias y adolescencias, si no tuvimos un acercamiento a la sexualidad con perspectiva de género y enfoque en derechos humanos?

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN SEXUAL?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la educación sexual debe abarcar mucho más que la información; debe dar una idea de las actitudes, de las presiones, conciencia de las alternativas y sus consecuencias; debe de aumentar el amor y el conocimiento propio, debe mejorar la toma de decisiones y la técnica de la comunicación”.

Por lo que no sólo se refiere a relaciones sexuales, sino que va desde el conocimiento de nuestros cuerpos, los diferentes métodos anticonceptivos (aunque casualmente la OMS reconoce en su gran mayoría métodos anticonceptivos destinos a las mujeres), enfermedades de transmisión sexual y las relaciones sexo-afectivas; y debe ser considerada desde varios ejes transversales como la diversidad sexual, la igualdad de género y siempre desde un enfoque laico y estrictamente científico.

Uno de los objetivos de la educación sexual es fomentar relaciones (con uno mismo y con una o más personas) responsables, libres, informadas y placenteras.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México es el país miembro con más adolescentes embarazadas, en 2018 la tasa era de 77 por cada mil jóvenes mujeres de 15 a 19 años; lo que refleja la falta de educación sexual que reciben las mujeres y hombres en este país.

EDUCACIÓN SEXUAL EN TODAS LAS EDADES

En México la educación sexual se ha “concentrado” en la adolescencia, como si la sexualidad fuera solo una cuestión inherente a ese rango de edad y como si no hubiera que aprenderlo o ponerlo en practica en la vida adulta o en la niñez. Y cuyo principal objetivo es la reducción de embarazos adolescentes, nunca como lo señalado por instancias internacionales.

Fue hasta cuando se empezó a hablar de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), en donde se ha insistido en la educación sexual como un elemento fundamental dentro de la gran campaña de salud que se debe incluir y que abarca la educación, la prevención y toma de decisiones informadas, además de la gratuidad en el procedimiento.

Es apremiante que las mujeres reciban educación necesaria para poder decidir sobre sus cuerpos, que dejen de vivir en contextos de violencia en donde la violación no sea parte de sus vidas y en donde puedan vivir una vida plena en todas sus esferas, incluida la sexual.

Xóchitl Arzola Vargas, Presidenta de Mujeres en Cadena A.C.