LA CADERA DE EVA

Cinco herramientas de autodefensa feminista en las calles

Contar con herramientas de autodefensa no sólo nos ayudará a ponerte a salvo en las calles, sino a otras compañeras y familiares que estén siendo agredidas

  • REDACCIÓN
  • 14/06/2019
  • 08:25 hrs
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Cinco herramientas de autodefensa feminista en las calles
Herramientas de autodefensas en la calle (EFE)

La autodefensa feminista es el conjunto de herramientas que pueden ayudarnos a llegar sanas y salvas a nuestro destino de la violencia machista en las calles. Tú, que estás leyendo esto y eres mujer, es muy probable que ya hayas vivido algún episodio de esta violencia en la calle.

Conocer estas herramientas nos permite saber que tenemos la fuerza para evitar o responder un ataque, o bien, huir para ponernos a salvo cuando la situación pone en riesgo nuestra vida. 

En la autodefensa feminista se trabajan las emociones, sobre todo el miedo para que no nos bloquee, al contrario, que nos haga accionar y reaccionar. La autoestima es otra parte importante, ya que entre las muchas creencias con las que crecemos las mujeres, aquella de que no tenemos defensa contra un hombre o que no somos lo suficiente fuertes, es la que logra que ni siquiera hagamos el intento de huir ante una violencia. Con una mejor autoestima dejamos de estar en el papel de la víctima y tomamos uno más activo, de defensa y de límites hacia el agresor. Aquí una lista de algunas herramientas que pueden ser útiles para la autodefensa en la calle:

1. Gas pimienta

Puedes llevarlo en un bolsillo de tu ropa, en tu llavero o en un lugar en el que no te cueste encontrarlo si llegas a necesitarlo. Intenta distraer al agresor gritando, o diciéndole, por ejemplo, que no te haga nada, en lo que preparas el gas pimienta para rociarlo en su cara, al menos a unos 20 cm. Estos productos traen un botón de seguridad, ten en cuenta eso antes de salir de casa o en el camino en el que creas que vas a ocuparlo.

El agresor en automático llevará las manos a su rostro, puedes rociar de nuevo, o bien, correr para ponerte a salvo. También puedes aprovechar para dar una patada en los testículos para asegurar su inmovilización momentánea.

2. Paralizador de toques o stun gun

Este aparato da descargas eléctricas que inmovilizan al agresor, lo que te da tiempo para huir. De igual forma, se recomienda tenerlo a la mano para no perder tiempo buscándolo en caso de estar en peligro. También viene con un seguro o un botón para poderlo utilizar. Tienes que tocar al agresor con el paralizador, se recomienda hacerlo en los hombros, bajo las costillas, o arriba de las caderas. Si la situación hace difícil que sea en esas partes, hazlo donde sea, repetidas veces hasta que puedas ponerte a salvo.

3. Boxer

Es un producto discreto de autodefensa que se pone en los dedos y al cerrar el puño queda expuesto. Puede ser de acero u otros materiales. Fue creado bajo la idea de hacer daño al golpear al atacante. Los puntos en los que el golpe puede ser más efectivo son la mandíbula, el mentón y la nariz, o si el bóxer tiene picos puede ir a los ojos. Recuerda que lo importante es ponerte a salvo y no quedarte a pelear con el agresor.

4. Defensa personal

Existen diversas prácticas de defensa personal que se están llevando al terreno de la autodefensa feminista: Muay Thai, Krav Maga, Box, etc. Todas ellas, encaminadas no sólo a aprender la disciplina en cuestión, sino a darle un perspectiva feminista que incluya también la parte emocional y psicológica.

En este sentido, las mayoría de las asistentes a estas actividades ya ha vivido alguna agresión, así que se requiere contención emocional. En el proceso hay catarsis y compartición de experiencias, por esa razón estos grupos son sólo de mujeres.

5. Seguridad en ti misma y observación

Puede que suene como algo tonto, pero no lo es. Es súper importante confiar en la fuerza y capacidad de tu cuerpo para golpear y correr, en la potencia de tu voz, tu postura y tu mirada, tu actitud en el momento: mostrar fuerza y valentía aunque tiembles de miedo, hace dudar al atacante, que incluso se retraiga. Si ya estás aprendiendo autodefensa, confía en lo que sabes, si aún no lo haces por falta de tiempo, busca videos en Internet y practica los movimientos en casa, con otras mujeres de la familia, con tus vecinas y amigas. Por otra parte, la observación ayuda para detectar posibles ataques y prepararnos para defendernos.

Contar con herramientas de autodefensa no sólo nos ayudará a ponernos a salvo a nosotras mismas en las calles, sino a otras compañeras y familiares que estén siendo agredidas.

bl