El 24 de febrero del 2022 las tropas rusas atravesaron la frontera de Ucrania e invadieron las ciudades más importantes del país, han pasado meses desde este punto y las tensiones militares en lugar de disminuir, se acumulan. La vulnerabilidad de la ciudadanía ucraniana a raíz de los crímenes de guerra es bien sabida, sin embargo, poco se habla del sector más afectado y rezagado del conflicto: las mujeres mayores

De acuerdo con Amnistía Internacional, la guerra en Ucrania afecta de sobremanera a la mujer mayor, pues pierde sus redes de apoyo, están solas y se encuentran atrapadas en zonas de bombardeo. 

En entrevista para efeminista, Donatella Rovera, investigadora de guerra y violaciones de derechos humanos, ha dedicado más de cuatro meses a conocer a profundidad qué está ocurriendo en las zonas residenciales de Ucrania. La respuesta es preocupante, ejecuciones, desapariciones forzadas, violencia sexual y bombardeos en zonas altamente pobladas como Donetsk o Járkov, aunque esto último no representa que a las periferias, crímenes contra los derechos humanos sean perpetrados por Fuerzas Armadas rusas en total impunidad. 

De acuerdo con la especialista, es necesario entender que toda la población se encuentra en un serio estado de desprotección, sin embargo, es vital atender las necesidades de las mujeres mayores que representan un importante grueso poblacional y que, además, la mayoría de ellas presenta algún grado de discapacidad, en ese sentido, no se sienten capaces de abandonar sus ciudades y tampoco cuentan con el respaldo de un tercero que salvaguarde su seguridad en el proceso migratorio. 

Mujeres ucranianas mayoría pero minoría en la toma de decisiones 

De acuerdo con una investigación del Ministerio de Trabajo y Economía Social, Madrid, las mujeres en Ucrania están sujetas a una serie de violencias estructurales propias de la consolidación de su país, pues desde la independencia, la financiación y retribución activa tuvo un serio sesgo de género que benefició mayoritariamente a los hombres. 

Asimismo, su papel como cuidadoras y la dificultad para ser dueñas de activos o propiedades, abona para entender cuál es la posición que desempeñan las mujeres a diferencia de sus congéneres. 

“Las adversas condiciones económicas y sociales en Ucrania han afectado particularmente a las mujeres que hoy constituyen el mayor número de pobres y desposeídos, esto da como resultado el aumento de pobreza, desempleo, prostitución y tráfico de mujeres”, acota la investigación. 

Además, condena que aunque este fenómeno de precariedad es experimentado por hombres y mujeres, estas últimas, cargan con otra importante responsabilidad que es la del cuidado, la reproducción y el trabajo no remunerado en el hogar, pues dedican 70 horas a la semana a estas labores, mientras que en otras naciones de la Europa occidental, las mujeres dedican 15 horas. 

Entre 1994 y el 2000, tras la caída de la Unión Soviética, Ucrania atravesó por un cambio político importante y desempleo, en aquellos años, las mujeres representaban en paridad a la población económicamente activa, sin embargo, el Estado decidió despojar al 80% de ellas de sus trabajos al considerar más importante el trabajo de sus congéneres y encasillarlas al trabajo de sus hogares.

Cuartoscuro

Esto último, acarrea repercusiones al día de hoy en la estructuración del país. Hoy en día, estas mujeres que vivieron los cambios políticos representan la mayoría poblacional (casi 54%) y se habla de mujeres en edad avanzada que no son dueñas de medios de producción, están desempleadas y tienen una injerencia nula en actividades políticas. 

Si bien los tribunales sostenían -antes del conflicto- que Ucrania se encontraba avanzando en materia de perspectiva de género, el Ministerio de Trabajo y Economía Social sostiene que aunque las leyes existen, en la práctica no se ejerce lo que propicia situaciones de discriminación por género, institucional y el borrado social de este sector. 

Ahora, ante un escenario bélico, 26 millones 16 mil mujeres, en su mayoría en la vejez resisten en comunidades rurales y ciudades; se desconocen sus necesidades, qué otras violencias enfrentan y cuándo el estado ucraniano priorizará a sus mujeres que resisten a una guerra, pero también, al borrado estatal. 

“Mientras las mujeres estén ausentes o subrepresentadas en la toma de decisiones sobre el inicio, la conducción o los términos bajo los cuales las guerras y conflictos terminan, no veremos un verdadero fin de la guerra, no veremos la paz” (Donatella Rovero para efeminista)