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¿Por qué es importante la perspectiva de género en las políticas públicas?

“Ser mujer no es garantía de ejercer política con perspectiva de género"

Escrito en LA CADERA DE EVA el

El concepto de política pública se compone de dos vocablos, política según Liliana Kusnir es el propósito de un conjunto de medidas específicas con resultados en su ejecución. El segundo vocablo pública se refiere a la participación activa de los diferentes sectores de nuestra sociedad. Por lo tanto las políticas públicas son la vía que conduce a la sociedad a través del impulso de programas y acciones de apoyo a los diferentes sectores sociales, en la cual deben participar mujeres, hombres, niñas, niños, personas mayores, población indígena, entre otros., a fin de plasmar sus necesidades y problemáticas, que a su vez, el Estado retomará mediante diversos mecanismos de participación y será el garante de cubrirlas aminorando las brechas existentes. Trabajando así de manera conjunta Estado y sociedad.

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¿QUÉ ES LA PERSPECTIVA DE GÉNERO?

Por otro lado, la perspectiva de género son los anteojos que nos permiten mirar las diferencias que hacemos en la vida cotidiana entre hombres y mujeres, en los diferentes sectores poblacionales a partir de los roles y estereotipos asignados a cada cual. A través del tiempo, se ha documentado cómo estas diferencias tan cotidianas del “ser mujer” y del “ser hombre” han marcado mayores desventajas y rezagos en la población femenina en el ámbito social, político, educativo, económico y cultural, en donde la política pública y la asignación de recursos no han sido suficientemente asertivas para avanzar y equipararnos en igualdad de circunstancia con respecto a la población masculina, lo cual garantizaría además de los derechos humanos, el desarrollo y crecimiento del país.

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El hecho de “asignar” a los hombres el espacio público, les dio la posibilidad de asistir a la escuela, prepararse, contar con herramientas para la realización de un trabajo, generar su propia economía y la posibilidad de adquirir bienes, entre otras cosas. En tanto, a las mujeres al “asignarles” el espacio privado les correspondió el cuidado de la familia, los hijos e hijas, restringiendo así su posibilidad de ir a la escuela, prepararse, tener un empleo remunerado, desarrollarse profesionalmente y mucho menos adquirir bienes. Hasta hace veinte años las mujeres no éramos sujetas de crédito debido a la falta de bienes, o de “alguien” que avalara que podíamos pagar un préstamo.

Por fortuna, estas realidades se han ido modificando gracias a los esfuerzos de diversos sectores, organizaciones, instancias nacionales e internacionales, políticas públicas y mujeres aguerridas, que en su momento pese a ser criticadas y sancionadas fueron a la escuela, comenzaron a participar en colectivos de diversa índole, lograron que pudiéramos votar y ser votadas, se integraron al ámbito laboral remunerado, aun con desventajas en las condiciones laborales y de pago en relación a los varones. Persistieron en seguir ejerciendo su derecho humano al trabajo y al desarrollo aun cuando tuvieron que cargar con doble y triple jornada, ya que un ámbito laboral no excluía al del hogar. Si queríamos desarrollarnos tendría que “costarnos” como prueba que realmente lo queríamos hacer.

RETROCESO

Si bien, hemos avanzado en el establecimiento de políticas públicas, en la firma de convenciones y tratados internacionales, seguimos viviendo constantemente a merced de cada gobierno, quien suple y quita programas sin una estrategia real de revisión y evaluación de impacto, y/o sin considerar procesos de transición, lo cual trastoca los avances que se hayan podido tener, truncando procesos que implican la inversión de recursos materiales, económicos y humanos. Perdiendo así, toda planeación y recursos invertidos, el caso recién de la desaparición del Indesol trastoca a la política pública dirigida a las mujeres en materia de violencia, participación, fortalecimiento de liderazgos y autonomía, convirtiéndose en una dirección general, es decir en un anexo de otras acciones, lo cual nos habla, una vez más de no ser un tema prioritario para este gobierno.

Si bien en el 2019 la LXIV legislatura de la Cámara de Diputados es nombrada como la legislatura de la paridad de género y el gabinete de gobierno cuenta con casi un 40% de mujeres al frente, es importante transversalizar la perspectiva de género, ya que ser mujer no es garantía de tenerla, tan no es así que los primeros recortes presupuestales y cuestionamientos tuvieron que ver con programas de atención a las mujeres y grupos prioritarios, refugios, estancias infantiles, espacios necesarios para las mujeres que no cuentan con redes de apoyo para el cuidado de sus hijas e hijos, coinversión social a través del cual se atendía a adultas mayores, migrantes, población indígena, niñas, niños y adolescentes, así como el programa de prevención de la violencia contra las mujeres dirigido a las instancias de las mujeres en los estados (PAIMEF), entre otros.

La falta de los planes y programas de cada dependencia escritos en un Plan Nacional de Desarrollo se vuelve necesario, si bien, tampoco son garantía, si es una producto que visibiliza el intento de plasmar los qué, cómo, cuándo y para qué de una política pública. Es un referente donde se visibiliza la existencia de una estrategia nacional e internacional con objetivos y metodología de las acciones por realizan para alcanzar ciertos objetivos, y disminuir así las problemáticas, necesidades y rezagos históricos de cada sector poblacional en corto, mediano y largo plazo. Además de ser un documento que nos permite evaluar los avances y las modificaciones a realizar en el caso de obtener lo resultados esperados. Transversalizar la perspectiva de género en un Plan Nacional de Desarrollo es un ejercicio básico para no perder de vista la urgencia de lograr una igualdad sustantiva, incluyente y de derechos para las mujeres y la sociedad en su conjunto.

Norma G. Escamilla Barrientos es licenciada en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM y tiene maestría en psicoterapia psicoanalítica por el Centro Eleia, A.C.

@EscamillaBarr