LO QUE DEBES SABER

Dolores Hidalgo: Un viaje al pasado para llenarse de historia... y de sus vinos

Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional, envuelve en sus sitios históricos y deleita con sus vinos únicos y exóticos sabores de sus nieves.

Dolores Hidalgo es un buen sitio para vacacionar..Créditos: Especial
Escrito en GUANAJUATO el

Guanajuato.- Dolores Hidalgo, el primer Pueblo Mágico del Estado de Guanajuato es donde se originaron grandes historias, aquí dio comienzo el movimiento de Independencia nacional y donde nació uno de los cantantes mexicanos más reconocidos a nivel internacional, José Alfredo Jiménez.

Cuna de la Independencia Nacional, tierra fértil que engendró la vid y la convirtió en viñedos Dolores Hidalgo es un Pueblo Mágico que irradia encanto e historia entre sus muros y ofrece una diversidad de artesanías en talavera y cerámica.

Es un gozo recorrer sus museos, monumentos, exhaciendas, templos y una delicia disfrutar de su gastronomía artesanal y de sus nieves tradicionales de sabores únicos y exóticos. 

De entre los 46 municipios de Guanajuato, podría ser Dolores Hidalgo el que más luchas y sueños vio, desde su inicio como “Cocomacán” que significa lugar donde se cazan las tórtolas y por su pasado en la conquista y proclamación por la autonomía de una nación hasta que se consagró como el punto medular donde se inició a escribir lo que ahora es México.

Dolores Hidalgo posee un patrimonio histórico importante que se muestra en sus calles y plazas, tiene sitios emblemáticos como la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, la Casa de Visitas y la Casa de Abasolo que se convirtió en museo durante los festejos del Bicentenario de la Lucha de Independencia Nacional.

Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores

Antes de que se diera el grito de Independencia, casi un siglo, se ponía la primera piedra de la "Iglesia de Dolores" que tardó casi 70 años en construirse, es una muestra arquitectónica del barroco pero y fue un escenario heroico en este lugar el cura Miguel Hidalgo y Costilla dio el Grito de Dolores con el que se inició la Guerra de Independencia de México.

Museo Casa Hidalgo

En esta antigua casona vivió Miguel Hidalgo en su paso por Dolores, la habitó hasta 1810 cuando todavía se le conocía como la Casa del Diezmo y durante la lucha de Independencia pasó a manos de distintos bandos.

La propiedad en esos años fue despojada de objetos que ahora tendrían un valor incalculable pero nunca perdió el encanto que permanece hasta hoy para disfrute de quien la visitante.

Pasó mucho tiempo para que el inmueble fuera rescatado, primero por Benito Juárez quien lo declaró Monumento Nacional en 1863 y en 1946 se convirtió en museo.

Posee, entre sus otros artículos, una vestimenta sacerdotal, unos anteojos y un dosificador de agua bendita que pertenecieron a Miguel Hidalgo, incluso se encuentra la osamenta del general Pedro García, quien enfrentó a tropas norteamericanas y francesas, participó en la Guerra de Independencia y custodió el museo hasta su muerte.

Museo Bicentenario (Casa de Abasolo)

Este lugar posee más de 800 piezas alusivas al festejo del primer centenario de la Independencia como retratos, fotos de edificios, música, armas y joyas de la época. 

Se encuentra dividido en cinco salas donde se podrá descubrir cómo se vivió en la época del Porfiriato, la vida y costumbres de México y Guanajuato a principios del Siglo XX.

Entre los objetos memorables del Centenario de la Independencia que se encuentran están el programa de invitación a los festejos, el fastuoso menú que fue propuesto por Porfirio Díaz e incluso hay una conversación que éste sostuvo con el científico estadounidense Thomas Alva Edison, subtitulada del inglés al español.

También hay cajetillas de cigarros, cerillos, navajas, cubiertos y más de un centenar de fotografías con imágenes de la Revolución Industrial y la época del México posrevolucionario que pertenecen a la fototeca de la Alhóndiga de Granaditas.

Museo José Alfredo Jiménez

La casa donde vivió José Alfredo Jiménez, nacido en Dolores Hidalgo, se convirtió en un museo que alberga discos, sombreros, trajes de charro, líricas de su puño y letra y una cronología que narra de forma visual lo que fue la vida del cantautor mexicano.

Las diversas salas muestran su infancia, el acercamiento con la música, sus primeras presentaciones, la llegada de su primera esposa Paloma Gálvez, una musa innegable de sus canciones más entrañables.

Está también un recordatorio de su última presentación en vivo y el surgimiento de la leyenda que, a través de sus letras profundas impactó en la música y cultura mexicana lo que lo convirtió en un ídolo.

Mausoleo José Alfredo Jiménez

El sitio de descanso en Dolores Hidalgo de José Alfredo Jiménez es quizá el más visitado en un panteón de Guanajuato, es un mausoleo que rompe con todo lo visto. Los colores vivos de un largo zarape en forma de serpiente se unen a un enorme sombrero de charro que da sombra a la morada eterna de “El Rey” como también era llamado.

José Alfredo pidió que su tumba no fuera más que una lápida simple y así fue pero el pueblo y sus allegados pidieron que como homenaje se le hiciera un regalo post mortem, que también sirviera para que los visitantes hallaran donde descansan sus restos y se instaló con motivo de su aniversario luctuoso número 25 este llamativo mausoleo.

Museo de la Independencia

Al visitar Dolores Hidalgo también debe conocerse el Museo de la Independencia, un lugar que fue cárcel en el siglo XVIII y aquí se mantuvieron prisioneros quienes se unieron a la lucha de Independencia encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla.

De este sitio, Miguel Hidalgo después de dar el grito de la independencia liberó a todos los presos la madrugada del domingo 16 de septiembre.

Hacienda de La Erre

El 16 de septiembre de 1810 llegó a medio día el cura Miguel Hidalgo y Costilla a esta hacienda y comió en la sala de la finca. 
Terminada la comida y después de haber formado el primer estado mayor del Ejército Insurgente, dio la orden de marchar rumbo a Atotonilco, y al hacerlo dijo:

"Adelante, señores, vámonos; ya se le ha puesto el cascabel al gato, falta ver quiénes son los que sobramos".

Museo del Vino

Guanajuato tiene un suelo fértil y Miguel Hidalgo y Costilla lo sabía a principios del siglo XIX, por eso plantó vides y enseñó al pueblo de Dolores la forma de hacer vino.

Dolores Hidalgo cuenta con el Museo del Vino, el segundo museo exclusivamente dedicado a la actividad enológica en México y también se pueden recorrer los hermosos viñedos que se encuentran en las orillas de la ciudad.

Hay viñedos donde se limpian sus racimos a mano antes de entrar a la molienda; se practica la prefermentación ma­cerativa en frío para hacer que las uvas suelten sus sutiles aromas; y una vez vueltas vino se dejan repo­sar en barricas de roble francés, húngaro y americano.

El Museo del Vino ocupa lo que a inicios del siglo XX fuera el Hospital Dolores Hidalgo y que tiene más de 230 años de antigüedad y a un costado de ahí está la casa donde vivió el cura Miguel Hidalgo y Costilla.

Gastronomía, delicia al paladar

Dolores Hidalgo ofrece una diversa gastronomía otomí con platillos típicos como el caldo de rata magueyera, caldo de conejo, chapulines, chiles rellenos de huitlacoche, flor de calabaza, gorditas, tantarrias, sopa de frijoles, sopa de elote, orejones, tortas rellenas de flor de calabaza, tortas de papa, espinaca, quelites, gorditas al comal y diferentes guisados.

También se puede degustar el atole de cascara, mezquite, agua de borrachita, garambullo, alfalfa, pepino, chía, limón, entre otros sabores y postres como gorditas de trigo, de nata, de horno elaborada con piloncillo y canela, buñuelos, garapiñados, pepitas garapiñada, dulces de membrillo, durazno, tuna, pinole y mucho más.

Nieves tradicionales y exóticas

Dolores Hidalgo ofrece una gran variedad de sabores de nieves y de cierta manera hasta exóticos, pues platillos e ingredientes como el mole, chicharrón y el aguacate se convirtieron en nieves que se venden en la Plaza Principal para deleite de los viajeros.

Artesanías

En Dolores Hidalgo destacan las artesanías por ser expresiones únicas como la Talavera o la cerámica Mayólica, que son técnicas de grandes colores vivos que mantienen viva una tradición centenaria.

A Dolores Hidalgo no le falta nada, con tantos museos, restaurantes y cantinas, será difícil decidir por dónde empezar a recorrerlo y tiene lugares para descansar, tiene hoteles con mucha historia, como el Posada Cocomacán, que hospedó a Benito Juárez cuando regresaba del norte del país.

Llegar al Dolores Hidalgo en automóvil tomará 45 minutos desde San Miguel de Allende (45 kilómetros), desde Guanajuato capital, será de una hora (60 km) y si es desde la Ciudad de México se harán 4 horas 15 minutos para llegar (320 km).

CM
 

Temas