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Si yo puedo, ustedes pueden: Alejandra, madre, estudiante y custodia

En entrevista para La Silla Rota una mujer de 45 años, madre, estudiante y custodia, relata un poco de su vida, llena de superación y esfuerzo

Escrito en GUANAJUATO el

León, Gto.- “Soy María Alejandra, tengo 45 años, soy custodia y estoy estudiando la universidad en Derecho. Hace 18 años fuí policía”.

Ale, como le dicen los amigos, trabaja en la Delegación Norte, en León, Guanajuato.  Desde hace 4 años regresó a la vida policíaca, por pasión y superación, argumenta que, quería volver a trabajar, volverse a sentir productiva, pero ya como mujer. Es mamá de cinco hijos y estudia la Licenciatura en Derecho; quiere ser Juez Cívico.

Me motivó a regresar, lo que quiere Alejandra. Quiero seguir trabajando en lo que a mi me gusta. Me gusta mi trabajo, me encanta, plática Ale a La Silla Rota.

El trabajo como custodia implica trato directo con las personas que llegan a barandilla por las diversas faltas administrativas, como: posesión de drogas, violencia intrafamiliar, desorden y alteración en la vía pública, incluso, por homicidio y otros delitos.

Enfrento personas de todo tipo. Hay quienes llegan demasiado agresivos, hay otros que llegan aparte de agresivos, te faltan al respeto. A lo mejor uno, -de mi estatura pues yo soy chaparrita-, eso nunca me ha afectado y cualquier cosa que me digan de mi físico, no me importa. Pero cuando no me dicen nada, hasta se me hace raro, relata la custodia mientras suelta risotadas.

Con este escenario, Ale una mujer de no más de un metro 60 centímetros de altura, trabaja turnos de 12 horas por 24 de descanso. Cuida y revisa a los detenidos que llegan a los separos, además, se hace cargo de la puerta y del proceso debido de los internos al interior del Juzgado. Mismos que muchas veces llegan en estado inconveniente, también, hacen comentarios despectivos, dice Alejandra.

A la custodia, las palabras no le importan, vienen de personas que muchas veces no se encuentran cuerdas, dice, “la mayoría consumió drogas antes de llegar aquí”.

VIDEO: entrevista de La Silla Rota con Alejandra Rodríguez Ibarra.

“No saben ni lo que dicen, ni lo que hacen. No están cuerdos. Pero, sí faltan mucho al respeto, plática Ale a La Silla Rota.

El temperamento de Ale, una madre de familia de cinco hijos, es rígido y está enfocado en superarse; sentirse mal por los comentarios de los detenidos, no es opción. La pasión por su trabajo la mantiene firme y sus compañeros, las cuidan; los jueces también hacen llamamientos a los procesados por mal comportamiento, a veces las horas de arresto aumentan por este motivo.  

Mi temperamento es muy fuerte. Y ese tipo de situaciones (agresiones verbales) no me sacan de mis casillas. Uno se mentaliza de que se va a encontrar con cualquier tipo de personas aquí, y si yo vengo con la idea de que me voy a ofender con todo lo que me digan, no estuviera aquí, dice la elemento.

LA MOTIVACIÓN DE ALE

¿Qué motiva a Alejandra?, ella responde que, lo que quiere como mujer y sobretodo, ser un ejemplo para sus hijos.

Yo quería algo para mí, mis hijos ya están grandes. Entonces, ¿qué quiere Alejandra?, Alejandra quería volver a trabajar, volverse a sentir más productiva, pero ya como mujer. Como madre, como esposa ya lo había hecho y lo sigo haciendo; pero ahora quiere el papel de lo que siempre quise, seguir trabajando, seguir estudiando, superarme, afirma.

Ale dice que no es fácil ser mamá y estudiante; su reto principal es la tecnología. Pero ahora es estudiante junto a dos de sus hijos; una estudia la universidad y el otro la secundaria, “ellos me enseñan y cuando me cuesta trabajo, me dicen ‘¿qué, no puedes?’, yo les decía así” Su hijo mayor, ya está casado, pero el ejemplo de Ale lo motivó y ahora también estudia la universidad.

Me puse la meta, dije, voy a trabajar. Voy a entrar de nuevo a la academia y lo hice. Entonces dije me voy a poner a estudiar y estoy estudiando. Son metas que yo me estoy poniendo y las voy cumpliendo poco a poco.

En la Secretaría los apoyan, les facilitan los horarios para que puedan acudir a clases presenciales -cuando la pandemia no existía-, y si en Presidencia hay presupuesto para becas, se las otorgan.

Voy en quinto cuatrimestre de Derecho. Aquí tenemos la oportunidad. Aquí nos dan la facilidad de estudiar, en ratos, sin descuidar mi área de trabajo y donde me toca, por ejemplo, ahorita estaba haciendo una contestación de una demanda, entonces cuando es trabajo, dejo mis libretas y me dedico a hacer lo mío, que es el área de puerta, dice Alejandra.

EL RIESGO COMO CUSTODIA

La familia de Ale no está de acuerdo con el trabajo como custodia, eso a ella no le importa. El riesgo que corre la custodia en su vida cotidiana, está presente.

Nos hemos encontrado en la calle a detenidos y dicen: ‘custodia’, y empiezan a insultar. Yo, por lo regular siempre les digo a mis hijos: ‘háganse a un ladito, no pasa nada, no tengan miedo porque no va a pasar nada’, plática Ale con tranquilidad.


Y aunque no se ha metido en problemas, dice nunca cohibirse ante algún altercado fuera del área laboral.

En la parada del camión, cuando te los encuentras también, te quieren echar pleito o decirte cosas y yo -¿qué quieres? ¿qué se te ofrece?, no les demuestro miedo. Si yo me cohibo van a seguir, dice la custodia.

LAS CIFRAS

De acuerdo a cifras de la Secretaría Seguridad Pública de León del lunes 1 de marzo desde las 07:00 horas, hasta el 8, a la misma hora, detuvo a 3 mil 766 personas por diversas faltas y delitos.

Del total de detenidos, 3 mil 333 fueron capturados por faltas administrativas menores y 433 por la comisión de delitos mayores.

Entre las principales causas de detención por falta administrativa, destacan: alterar el orden público, ingerir bebidas alcohólicas en vía pública, inhalar solventes químicos en vía pública, orinar o defecar en vía pública, conducir en estado de ebriedad, por mencionar algunas.

Mientras que, entre las principales causas de detención por la comisión de delitos, destacan: la posesión de cristal, posesión de marihuana, robo calificado, delitos contra la salud, portación de arma de fuego, robo equiparado, violencia familiar, robo a comercio, entre otras.

En este mismo periodo, 560 personas fueron remitidas a separos por no cumplir con la medida sanitaria, implementada ante la pandemia por covid-19, qué es el uso obligatorio de cubrebocas. Desde el 17 de julio, día en que se implementó el mandamiento, se han detenido a 6 mil 939 personas por no usar cubrebocas. 

Si yo puedo, ustedes van a poder”, finaliza Alejandra, una mujer que es custodia, estudia y es mamá.

SP