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El modus operandi de los rusos para intervenir elecciones

La organización, bautizada como Proyecto Lakhta, tenía un presupuesto mensual de 1.25 millones de dólares que al paso del tiempo se centró en EU

  • REDACCIÓN
  • 20/02/2018
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El modus operandi de los rusos para intervenir elecciones
Donald Trump. (Foto tomada de la web)

En apariencia, Matt Skiber no existía, pero era un tipo muy ocupado. Así lo define el diario El País.

Ocupado... pero en reclutar a gente que apoyaba a Trump, como los que marchaban a su favor, así como a quienes hacían anuncios en Facebook donde Hillary Clinton aparecía dándole la mano a Satanás.

Todo esto pasó durante la campaña electoral de Estados Unidos, en 2016. Esa y muchas más tretas las operaron los rusos.

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Skiber era un activista devoto al que nunca le faltaba dinero, pero que la mala suerte lo tocó el 13 de septiembre cuando, a 7 mil kilómetros de distancia Irina Viktorovna Kaverzina decidió enterrarlo para siempre.

¿Qué pasó? Ella alertó que el FBI les seguía los pasos, lo cual informó en un mail donde escribió: "Hemos tenido una crisis en el trabajo, el FBI ha reventado nuestra actividad. No he parado de borrar huellas con mis colegas…”.

Imagen difundida por la cuenta Armada de Jesús creada por el operativo ruso para interferir en las elecciones. (Foto tomada de El País)

Fue así que Skiber, un supuesto líder de un grupo patriótico y cientos de perfiles y cuentas falsas, junto con él, se destruyeron. Pero ya era demasiado tarde, debido a que el FBI sabía que en el número 55 de la calle Savushkina pasaba algo raro.

Se trataba de una especie de centro de negocios en San Petersburgo, donde Kaverzina y un grupo de conspiradores operaban un centro de fake news... desde 2014, dos años antes de las elecciones en Estados Unidos

¿Pasó desapercibido? Nunca, ya que en la injerencia electoral rusa quiere tocar fondo el fiscal especial, Robert Mueller.

Según El País, Donald Trump nunca ha querido acusar directamente al Kremlin de meter las manos, su cyberejército y lo que pudo en las elecciones. ¿Por qué? Esa respuesta es a la que precisamente quiere llegar Mueller, además de aclarar qué tanto influyeron desde Moscú en la derrota de Clinton.

Imagen difundida en las redes por la factoría rusa de las noticias falsas. (Foto tomada de El País)

El tema y la indagatoria no les quita el sueño a los rusos, pero con algunos reportes de inteligencia y la ayuda del FBI, se libraron órdenes por conspiración y fraude contra 13 ciudadanos en Moscú.

Para los involucrados, lo más fácil fue culpar a los demócratas de que inventaban la injerencia rusa, pero todo indica lo contrario.

Por lo pronto, el abogado Alex Van Der Zwaan se declaró este martes culpable de haber mentido al FBI respecto a los contactos que mantuvo con miembros de la campaña electoral del ahora presidente estadunidense, Donald Trump, sobre un informe que elaboró de la exprimera ministra ucraniana Yulia Timoshenko.

Van Der Zwaan, de 33 años y nacionalidad holandesa, compareció ante la jueza Amy Berman Jackson de la Corte del Distrito de Columbia y se declaró culpable del único cargo que presentó en su contra el fiscal especial Mueller.

Un cartel de la Marcha por Trump  retuiteada por una cuenta falsa de los republicanos de Tennessee. (Foto tomada de El País)

Van Der Zwaan trabajó para el prestigioso despacho de abogados Skadden Arps, con sede en Nueva York y descrito por Forbes como "el más poderoso de Wall Street", y es yerno de German Khan, un poderoso empresario nacido en Ucrania y que ha hecho numerosos negocios con el sector energético ruso.

Con Van Der Zwaan ya son 19 las personas contra las que ha presentado cargos el Mueller.

¿De qué otra manera operaban? La máquina de intoxicación informativa se repartió en tres empresas: Internet Research Agency, Concord Management y Concord Catering.

Una operaba con cientos de empleados (sembradores de discordia), y las dos restantes se enfocaban en la financiación de las fake news y la supervisión de éstas.

Según El País, la organización bautizada como Proyecto Lakhta, tenía un presupuesto mensual de 1.25 millones de dólares. 


Con información de El País.

aja / ams