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Yonny, el chiapaneco que fue torturado por policías y culpado de homicidio

Según datos del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, en 2019 y lo que va del 2020, se registraron 14 casos de tortura y otros tratos crueles inhumanos perpetrados en el actual sistema penal acusatorio, en Chiapas

  • CHRISTIAN GONZÁLEZ/CORRESPONSAL
  • 26/02/2020
  • 20:00 hrs
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Yonny, el chiapaneco que fue torturado por policías y culpado de homicidio
Yonny Ronay Chacón González, torturado y acusado de homicidio

Tuxtla Gutiérrez.- Yonny regresaba a su casa, en el municipio de Cintalapa —a casi una hora de la capital de Chiapas— cuando su “pesadilla” comenzó: elementos policiacos lo bajaron del coche en el que viajaba, le “envolvieron” la cabeza con su misma camisa y lo llevaron a la Fiscalía de Alto Impacto, en cuyo sótano lo torturaron. En la actualidad, está encarcelado, de forma injusta, en el Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados (CERSS) número 8, con sede en Villaflores.

Este caso lo dio a conocer  el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, (“Frayba”), instancia que se dedica a documentar y ofrecer acompañamiento a familiares y a las propias víctimas de tortura y otro tipo de violaciones a los derechos humanos.

Según datos de esa organización no gubernamental, entre el año 2019 y lo que va del 2020 registró 14 casos de tortura y otros tratos crueles inhumanos perpetrados en el actual sistema penal acusatorio, en Chiapas, con mayor incidencia en localidades como: Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Bochil, Palenque, Altamirano y La Concordia. 

De hecho, en su registro, destacó que las fiscalías de Alto Impacto, de Distrito Fraylesca, contra Homicidio y Feminicidio, de Distrito Altos y la Guardia Nacional, son las principales instancias responsables de estos hechos, de manera directa.

Yonny acusado de homicidio y torturado

Sobre el caso de Yonny Ronay Chacón González, joven de 21 años originario del municipio de Cintalapa, detalló que está acusado de los delitos de homicidio calificado y violencia con robo agravado, cuando la realidad no fue así.

De acuerdo con la relatoría del “Frayba”, el 13 de marzo de 2019, cerca de las 18:00 horas, Yonny Ronay fue privado arbitrariamente de su libertad, en un retén policiaco ubicado a la altura de “La Pochota”, en la entrada-salida de Tuxtla Gutiérrez, donde durante una inspección de rutina, sin motivo de su detención, agentes vestidos de civiles, armados, lo bajaron del automóvil y lo subieron a una camioneta tipo Durango, negra, para luego llevarlo, junto a otras personas que lo acompañaban, al lugar donde sería torturado.

Foto Elio Henríquez

Según testimonios de Yonny Ronay, a él le torturaron en el sótano de la Fiscalía de Alto Impacto y lo mantuvieron arrodillado, mientras que lo presionaban con interrogantes para que se declarara culpable. “También le vendaron los ojos e intensificaron la tortura física: cachetadas, tablazos en piernas y costillas, golpes con un trapo enrollado en la mano, asfixia con agua y toques eléctricos”, detalló.

Un día después, Yonny Ronay fue exhibido públicamente con armas de grueso calibre en redes sociales y en periódicos de circulación del estado, como integrante de una banda delincuencial. Con este hecho, advirtió el “Frayba”, no se le garantizó el derecho a la presunción de inocencia.

Aunque el 15 de marzo el fiscal del MP, José Francisco Gómez Arias, le decretó la libertad como imputado, bajo apercibimiento, Yonny fue privado otra vez de su libertad, por segunda ocasión, por integrantes de la Policía Especializada que participaron en su primera detención. 

Luego de cumplirse la segunda orden de aprehensión solicitada en la misma fecha, a las 10 de la mañana, por Daniel Arellano Camacho, fiscal del Ministerio Público del municipio de Villaflores, fue inmediatamente subido a una camioneta y trasladado a Villaflores, en la región Frailesca de Chiapas. Lo volvieron a torturar.

En un sitio que “hacía las veces” de una morgue, donde había planchas metálicas y lavabos, lo obligaron a quitarse la camisa y le vendaron los ojos. Esposado, lo enrollaron en una llanta y lo comenzaron a asfixiar con una bolsa de plástico que tenía una sustancia picante; mientras, le preguntaban para quién trabajaba y cosas relacionadas con un robo y un homicidio. Según su testimonio, en el lugar que parecía la Fiscalía de Villaflores, le tomaron fotos, datos y no fue hasta la primera audiencia que pudo tener contacto con su familia.

Ahora el caso del estudiante de Ingeniería Mecánica Automotriz en la Universidad Maya, en Tuxtla Gutiérrez está en manos del juez de Control de Villaflores, por lo que le demandan que en la próxima audiencia intermedia, a celebrarse el 11 de marzo venidero, considere las pruebas en cuanto a las vejaciones sufridas y, por ende, las faltas al debido proceso para dictaminar la libertad de Yonny.