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Sospechan irregularidades en premios literarios de Hidalgo

Escritores consideraron que abrir convocatorias de concursos solamente cinco días podría implicar posibles condecoraciones pactadas

  • ÁXEL CHÁVEZ / CORRESPONSAL
  • 05/06/2019
  • 15:22 hrs
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Sospechan irregularidades en premios literarios de Hidalgo
Escritores consideraron que abrir convocatorias de concursos solamente cinco días podría implicar posibles condecoraciones pactadas

Las convocatorias para la edición 2019 de los premios de literatura Ricardo Garibay, de cuento, y Efrén Rebolledo, de poesía, emitidas por la Secretaría de Cultura de Hidalgo, estuvieron abiertas únicamente cinco días, cuando en los certámenes previos el plazo para la entrega de manuscritos por triplicado era de dos meses. Escritores, que pidieron la reserva de identidad, consideraron que es una irregularidad que podría implicar posibles condecoraciones pactadas, debido al tiempo reducido para entregar obras y la falta de difusión que, afirmaron, restringía las participaciones.

Las convocatorias fueron lanzadas el lunes 27 de mayo a las 4:05 horas a través del fan page de Facebook de la dependencia estatal, a cargo del abogado José Olaf Hernández Sánchez. La publicación, que incluye una imagen de ambos autores y un link que remite a la página de cultura para descargar los archivos con las especificaciones para quienes desearan participar, continúa fijado en el portal.  

Tanto en la Efrén Rebolledo como en la Ricardo Garibay el inciso cinco refiere que el certamen “queda abierto a partir de la fecha de publicación de la presente Convocatoria y se cerrará el día (viernes) 31 de mayo de 2019, a las 15:00 horas”. Asimismo, especifica: “los trabajos que lleguen después de la fecha indicada que ostenten el matasellos de correos con fecha dentro del límite establecido, podrán participar”.

Autores aseguraron a La Silla Rota que el límite de 120 horas era restrictivo para procesos de escritura; incluso, para estilización y revisión ortotipográfica en casos en los que las obras estuvieras concluidas. No obstante, juzgaron que, de haber un registro de manuscritos para concursar por el premio de 50 mil pesos en cada categoría, podría suponer que ellos conocían el momento en el que la convocatoria sería emitida y su restricción de tiempo.

La semana anterior, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) reconoció la apertura de sobres con datos de los participantes de cuatro Premios Bellas Artes de Literatura, lo cual viola la secrecía; sin embargo, excusó que lo hizo sin dolo. El hecho inició un debate en redes sociales y medios de comunicación sobre la legitimidad de los concursos. En el caso del Premio Bellas Artes de Literatura en Lenguas Indígenas, por ejemplo, se abrió la única plica que había llegado, en tanto que en el de Novela José Rubén Romero se abrieron 45. 

"Un concurso público que abre una convocatoria 5 días y sólo por internet, bajo ninguna circunstancia es democrático y sí, se presta a sospechas.

"Porque lo han hecho: su convocatoria para Emprendedores Culturales parece hecha a modo para proyectos cinematográficos, gastronómicos, de publicidad digital y diseño de modas", aseguró uno de los autores contemporáneos más importantes de la literatura estatal, quien optó por no hacer público su nombre ante un posible perjuicio en sus proyectos artístico-culturales.

Premios literarios, las otras fallas

En septiembre de 2018, el secretario de Cultura de Hidalgo, Olaf Hernández, reconoció que adeudaban el pago a los ganadores de la edición 2018 de los premios literarios Ricardo Garibay y Efrén Rebolledo, cuyo reconocimiento había sido entregado, sin el estímulo económico, el 20 de julio por el gobernador Omar Fayad Meneses, durante la inauguración de la Feria Infantil y Juvenil (FLIJH) del Centro Cultural del Ferrocarril.

El motivo, dijo, era la falta de recursos de la oficina, que, aseveró, no había recibido todas las ministraciones de la federación.

Aunado al reconocimiento y el estímulo de 50 mil pesos, el Fondo de Cultura del Estado compromete la publicación impresa de las obras ganadoras; no obstante, los premios de 2017 –es decir, los que antecedieron a estos ganadores– no habían sido entregados a la secretaría, por un adeudo con la editorial contratada, reconoció Hernández Sánchez.

Historias sin importancia, de Christian Negrete Perales (Premio Ricardo Garibay 2017) y Raíz en la memoria, de Myrna Yanira García Vargas, distinguida con el galardón Efrén Rebolledo, debieron presentarse durante la Feria del Libro 2018; sin embargo, al no tener los ejemplares, los eventos editoriales no se llevaron a cabo.

En octubre de 2017, el escritor Diego Castillo Quintero, autor de La batalla de las luciérnagas, libro con el que obtuvo el Premio de Cuento Ricardo Garibay 2007, denunció que al firmar sus recibos después de tres meses y medio sin cobrar, fue notificado de su baja, por supuesta falta de recursos.

“Lo que olvidaron las personas encargadas de darme el anuncio es que yo elaboré el proyecto por el que se me ‘pagaba’, del cual queda un monto suficiente para tenerme ahí hasta marzo de 2018”, expuso.

La recisión, indicaron exfuncionarios que optaron por no revelar su nombre ante posibles represiones, afectó a por lo menos 20 personas, encargadas de elaborar proyectos artísticos-culturales.