ESTADOS

"Si tengo que ir a prisión por encontrar a mi hijo, me voy a prisión"

Familiares de desaparecidos se aferran a buscar en un predio no autorizado por la FGE, tras recibir noticias de que ahí se encuentran los restos de los suyos

  • EDUARDO RUBIO / CORRESPONSAL
  • 16/09/2020
  • 21:00 hrs
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"Si tengo que ir a prisión por encontrar a mi hijo, me voy a prisión
Bárbara Ramírez busca a su hijo desaparecido desde el 2018 (Fotos: Eduardo Rubio/Corresponsal)

TIJUANA. - "Le vamos a seguir hasta que saque a mi hijo", le dijo Bárbara Martínez al fiscal de Unidades especializadas de la Fiscalía de Baja California, Ricardo Carpio, cuando éste la cuestionó vía celular por entrar sin autorización a un predio asegurado para buscar los restos de su hijo adolescente.

Porque César Ezequiel Rico tenía 17 años de edad cuando "desapareció" en 2018, y su madre tiene informes de que fue enterrado en ese domicilio en la colonia Campos de Tijuana.

Minutos antes de esa llamada, Barbara estaba dentro de la construcción abandonada hablando vía telefónica con un informante que le daba indicaciones sobre dónde cavar.

"Nos amenazaron, que si nosotros entrábamos, en lo personal, que íbamos a ir presas por daño en propiedad privada. Pero no pueden detenerme (...) Si me tengo que ir a la cárcel por sacar a mi hijo, me voy a la cárcel. Pero yo ya no lo dejo aquí", comenta.

Los datos que han llevado a las familias hasta sitios como este, de acuerdo con los integrantes del Movimiento Estatal por los Desaparecidos, son a veces asesinos o testigos que ahora enfrentan amenazas de muerte y atormentados contactan a los colectivos.  

Con Susana entraron varios integrantes de esos colectivos de búsqueda que sorteando el accidentado terreno a desnivel bajaron herramientas para romper el concreto y escarbar.

Sabiendo que la autoridad llegaría en cualquier momento para sacarlos, levantaron una barricada con madera y llantas de auto a las que aseguraban les prenderían fuego si los agentes se acercaban.

Aunque la amenaza no los detuvo porque después de unas horas de vigilar lograron descolgarse por una barda y crisparon los ánimos de las familias que los rodearon para sacarlos.

Los elementos de la fiscalía, al menos uno de ellos armado, recabaron imágenes de quienes estaban dentro y dejaron el lugar en medio de la confrontación.

"Ahorita que hicieron el arribo no debieron haberlo hecho, porque de por sí estamos dolidos de la pérdida de nuestro familiar, nos llegan y fíjate cómo estamos tensos. Más tensos nos ponemos, que podemos llegar a hacer cosas que no debemos hacer", comentó José Ortigoza.

Es el presidente del Movimiento estatal por los desaparecidos, integrado por 11 colectivos de búsqueda en B.C., y fue uno de los que calmó los ánimos.

"Ya llevamos dos meses que tuvimos una reunión con el fiscal y le dijo a la señora Bárbara que en 72 horas le iba a resolver esto", respondió cuestionado por qué se metieron al lugar.

Además esa no era la primera vez que la autoridad investigadora aseguraba que pronto excavaría para buscar más restos humanos.

Las llantas que las familias usaron para bloquear el paso son las que ellas mismas removieron en noviembre del 2019 cuando encontraron el cadáver de otro joven enterrado en uno de los pasillos entre las dos construcciones del lugar.

Desde entonces el domicilio está asegurado, aunque ahora los sellos estaban entre los montones de basura en el patio.

Por todo ese tiempo transcurrido es que Bárbara Martínez decidió que no esperaría más a la Fiscalía General Estatal (FGE).

Una de las construcciones en el terreno es una vivienda abandonada que tiene engomados de protección civil municipal por estar asentada en zona de riesgo. La otra es una obra inconclusa de dos niveles con varias habitaciones.

En la segunda es donde los colectivos trabajaron más de siete horas hasta lograr una fosa de casi dos metros de profundidad de la que sacaron basura, una tabla de madera y partes de vehículos como les dijo su informante, pero ningún rastro de cuerpo humano.

Cansada y cabizbaja, buscando algo de sombra para refugiarse del intenso sol de la tarde, Bárbara se dejó caer pesada en un bote de plástico.

"Ya estamos aquí, ya no podemos echarnos para atrás. Tenemos que buscar algo, hasta encontrarlo", destacó el presidente del Movimiento estatal por los desaparecidos que en lo que va del año ha localizado más de un centenar de personas.


bl