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“Si no llegan mis amigos, me mata”; Tania denunció a su pareja y lo dejan libre

Tania Libertad denunció ser víctima de violencia por parte de su esposo, un elemento de la SSP, sin embargo, el hombre quedó en libertad

  • CLAUDIA ARRIAGA/CORRESPONSAL
  • 18/04/2021
  • 12:53 hrs
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“Si no llegan mis amigos, me mata”; Tania denunció a su pareja y lo dejan libre
Tania protestó este domingo frente a Palacio de Gobierno en Mérida, Yucatán (Fotos: especiales)

Mérida, Yucatán. – Este domingo, Tania Libertad Pastor Ramos, una joven de 20 años, con seis meses de embarazo, protestó frente al palacio de Gobierno en Mérida, Yucatán, luego de que dejaran libre al hombre que presuntamente había intentado matarla.

Todo comenzó el pasado 13 de abril, Tania fue golpeada por su pareja Edward Mauriel C.F., un policía tercero del sector oriente. La joven señaló que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) tenía conocimiento de la conducta violenta de este elemento, no era la primera vez que iban a su domicilio a auxiliarla.

La violencia escaló de psicológica a física cuando la joven le informó que estaba embarazada. El día de la agresión, ella intentó una vez más separarse. Ya estaba cansada y no quería que su hija naturalizara un ambiente de agresiones, alcohol drogas.

“Lo único que quería era apoyarlo y ese día le pedí que se fuera, que necesitaba paz y tranquilidad. Él estaba tomando y con el mismo cuchillo que abrió las caguamas me amenazó. También con el mismo cuchillo empezó a decirme que si yo quería se mataba. Tengo un grupo de Whatsapp y lo que hice fue escribir ‘Mauriel tiene un cuchillo, me está amenazando si no escribo en 5 minutos llamen a la policía’'', relató.

Tras la amenaza, la joven intentó irse de la casa, pero Edward se paró en la puerta para impedirlo. En ese momento, Tania alcanzó a entrar al cuarto, pero finalmente él logró ingresar. También pidió ayuda a gritos por la ventana, pero nadie le hizo caso, cree que, porque los vecinos estaban tan acostumbrados a escucharlos pelear, que ya no les preocupaba.

La sometió por la espalda, en respuesta, ella se dobló para proteger al bebé por lo que Edward la mordió en el cuello y la jaló del cabello. En algún punto pudo salir a la calle y marcar al 911 para pedir ayuda, sin embargo, fue arrastrada de nuevo a la casa:

“Me volví a meter al cuarto para cerrar, pero como se partió la chapa ya no cerraba, me azotó contra la pared, intenté ahorcarlo para defenderme, pero como estaba sometida no pude. Me tumbo a la cama se subió encima de mí y me siguió ahorcando, si no llegan mis amigos sé que me iba a matar. Azotaron la puerta, cuando vieron como estaba, le llamaron otra vez a la policía”, explicó entre lágrimas.


Tania señala protección a Edward por parte de la SSP

A Edward lo dejaron en libertad en la primera audiencia de vinculación a proceso. La autoridad judicial determinó que no había los elementos suficientes para que Edward Mauriel C.F., un policía de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán, continuara en la cárcel. 

“¡¿Estas esperando levantar mi cuerpo y el de mi hijo para hacer justicia?!”, son las palabras que Tania dirigió al Gobierno del Estado y a las autoridades, a quienes acusó de ser cómplices de su agresor.

Entre las arbitrariedades que reveló Tania, dijo que en el informe policial homologado que presentaron omitieron detalles como el hecho de que Edward intentó escapar.

“Los oficiales, compañeros de Edward Maurie, alteraron el Informe Policial Homologado, no tocaron puntos importantes, como el hecho de que intentó escaparse en un coche de la aplicación In Driver, tampoco apuntaron las amenazas constantes hacia mi persona y la de mis amigos mostrando privilegios hacia su persona como oficial. Además, el primer respondiente de la unidad 6701 tardó en hacer su labor como oficial, lo esposaron 20-30 minutos después de que él pidió que lo lleven a la cárcel pública”, explicó.

También denunció que no le proporcionaron un abogado de oficio, tal y como marca la ley para tener un debido proceso. “En el juzgado no me proporcionaron una asesora jurídica como deberían, lo cual es uno de mis derechos como víctima, debido a esto me tuvieron que asignar un asesor fiscal, que no estaba preparado en mi caso, no me representó cómo debía, no tocó los puntos importantes”, acotó.

Tania lamentó que, si hubiera tenido una buena defensa su agresor continuaría en la cárcel y no en libertad.

Las irregularidades en el caso

El día en que Tania fue agredida, llegaron cinco unidades de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), todos los elementos eran hombres y ninguna mujer; cuatro conocían a Edward.

No arrestaron al joven de inmediato, pero sí cuestionaron la veracidad de las acusaciones de Tania. De hecho, fue Edward quien se entregó y pidió que lo llevaran cuando vio llegar a su suegra.

“Le llamaron a su comandante para decirle que supuestamente reporté que me amenazaron con un cuchillo. Yo sentí coraje porque en vez de sentirme segura me hicieron sentir estúpida porque llamé. La próxima vez dejo que me maten para que hagan algo realmente y digan ‘pobrecita’. No había ni una sola oficial mujer, no recibí ese apoyo, llegaron como si yo fuera la culpable, como si yo le hubiera dicho ‘amenázame con un cuchillo, ahorcájeme’. Todo el tiempo me cuestionaron”, sentenció.

La joven tiene miedo, pues Edward la siguió agrediendo verbalmente delante de los oficiales y no la defendieron, pero sí le pidieron que se callara cuando le respondió. También amenazó a un amigo que la ayudó, a él los policías lo acusaron de provocador. 

Tania interpuso la denuncia 000559/202 en la Fiscalía General del Estado (FGE).

Omisiones dentro de la SSP

Hace un mes y medio, Tania llamó al 911 y pidió ayuda para que Edward se fuera de la casa. A partir de este hecho, la Unidad de Asuntos Internos de la SSP le llamó la atención al joven, pero no lo despidieron. 

Ella admitió que esa ocasión no denunció, no quería perjudicar en su empleo. Además, durante el año y medio que estuvieron juntos intentó apoyarlo para que dejara el alcohol y las drogas. Le ofreció buscar un trabajo extra y pagarle un anexo.

Cabe mencionar que Tania también es policía, trabaja en la Policía Municipal de Mérida (PMM), ese fue uno de los motivos por los que decidió hablar. Quiere justicia para ella y su hija.

“Que tranquilidad puedo sentir con un servidor público que golpea a su pareja estando embarazada, que tiene vicios, que tiene problemas mentales. No sé qué están haciendo la SSP contratando a personas que no están aptas psicológicamente porque le hicieron un examen para ver si podía tener armas Y no lo paso, no sé porque no le dieron de baja ni porque no le hicieron el toxicológico porque consume drogas”, acotó.

 

bl