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Revelan venta de visas humanitarias en Tapachula, Chiapas

Presuntos abogados, coludidos con el Inami, venden falso Número Único de Trámite (NUT) por hasta 6 mil pesos; activistas piden la intervención de la CNDH

  • CHRISTIAN GONZÁLEZ/CORRESPONSAL
  • 11/01/2021
  • 19:18 hrs
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Revelan venta de visas humanitarias en Tapachula, Chiapas
Presuntos abogados, coludidos con el Inami, venden falso Número Único de Trámite (NUT) por hasta 6 mil pesos; activistas piden la intervención de la CNDH. Foto Christian González

TUXTLA GUTIÉRREZ.- Las cerca de 20 mil o 25 mil solicitudes de visa humanitaria por parte de migrantes (según la Comar), la mayoría hondureños, tendrán que esperar un tiempo más, luego de los desmanes que se registraron la semana pasada en la estación migratoria de Tapachula, Chiapas, ante la desesperación que agobió a cientos de solicitantes.

Además, ahora la situación es más preocupante, pues quienes deseen una cita ante la Subdirección de Regulación Migratoria tendrán que solicitarla a través de internet, lo que se le dificulta a cerca del 70% de quienes buscan una mejor vida, sobre todo en los Estados Unidos.

Luis García Villagrán, activista local, lamenta que el Instituto Nacional de Migración (Inami) no pueda solventar el rezago de los miles de trámites, “pero lo hace con dolo, para inhibir el flujo de migrantes, y desanimar a quienes deseen cruzar por este país”, como la misma caravana migratoria hondureña que, se espera, arribe al estado el próximo 20 o 21 de enero.

HUACHICOLEROS DE LA MIGRACIÓN

Con base en información recabada con algunos migrantes afectados, sobre todo centroamericanos, un grupo de presuntos abogados, coludido con el Inami, comenzó a vender el Número Único de Trámite (NUT) pero falsos por 200 o 300 dólares, es decir hasta 6 mil pesos mexicanos.

De acuerdo con el Centro de Dignificación Humana, AC, de los cerca de 70 mil migrantes de esta ciudad de la frontera sur de México, la mayor parte son analfabetas, y lo peor: duermen en parques, calles u otros espacios de la vía pública. Es decir, asevera, no tienen nada.

Sobre las solicitudes, se calcula que 12 mil son de personas de Honduras, 5 mil de cubanos, cerca de 4 mil haitianos y el resto de El Salvador.

Para los afectados, el titular del Inami en Tapachula, Aristeo Taboada Rivera, tomó una decisión apresurada o errónea; “otra cosa: se supone que el 24 y 25 de diciembre pasados el Instituto estaría cerrado, pero supimos que sí trabajó, pero porque vendió las visas hasta en 300 dólares”, comprobó Villagrán.

“Ya lo he dicho antes, hay un grupo de infiltrados por parte del gobierno de Cuba que han provocado el cierre de las oficinas migratorias, y con ello evitar que haya más migrantes acá; esto ya sucedió en marzo de 2019, y con un grupo igual de cubanos, que no son migrantes”.

Por el momento, la operación “hormiga” se observa en las aguas del río Suchiate: todos los días, grupos de 50, 100 o hasta 300 personas evaden la vigilancia para llegar a Tapachula, lo que ha recrudecido la cifra en la región Soconusco y Costa de Chiapas.

De hecho, esos grupos se pueden ver a orilla de carreteras, debajo de puentes o en otros sitios donde pernoctan mientras obtienen algo para avanzar. Otros más, pese a que hay una nueva forma de solicitar las citas, permanecen apostados cerca del Inami, a merced de que sean contagiados por la covid-19 por el aglutinamiento.

Luis Villagrán y otro grupo de activistas viajaron hoy mismo a la Ciudad de México para entregarle una solicitud a la Comisión Nacional de Derechos humanos (CNDH), para que intervenga en esta tramitología de visas humanitarias ante el Inami.