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“Nunca lo voy a olvidar”: mujer da a luz en la calle y bajo la lluvia

La madrugada del sábado, una mujer dio a luz afuera de un centro de salud en Morelos, bajo la lluvia, luego de que le negaran la atención médica

  • ESTRELLA PEDROZA/CORRESPONSAL
  • 17/08/2020
  • 19:11 hrs
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“Nunca lo voy a olvidar”: mujer da a luz en la calle y bajo la lluvia
La madrugada del sábado, una mujer dio a luz afuera de un centro de salud en Morelos, bajo la lluvia, luego de que le negaran la atención médica. Foto Especial

CUERNAVACA.- En la zona sur de Morelos, en medio de la pandemia por el coronavirus covid-19, una joven dio a luz en la calle a unos metros del Centro de Salud donde le negaron la atención médica. Su esposo la auxilió y ella hizo lo que su instinto de madre le indicó.

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La madrugada del sábado 15 de agosto, Laura (como la llamaremos para resguardar su identidad), vivió uno de los episodios más difíciles de su vida: dio a luz bajo la lluvia, en el piso y sin asistencia médica. “Esto nunca lo voy a olvidar”, comenta con un nudo en la garganta.

Laura, con apenas 29 años de edad, llevó su control médico durante todo su embarazo en el Centro de Salud situado en la cabecera del municipio de Tlaltizapán. El lunes 10 de agosto fue a su última consulta y su médica le indicó que su tercer parto (tiene ya dos varones) sería entre el 29 y 30 de agosto, pero cinco días después su cuerpo le indicó otra cosa.

Eran las 7:00 PM cuando iniciaron unos pequeños dolores en el vientre.

Y me puse muy atenta para definir si eran contracciones o cólicos, y conforme pasaba el tiempo, el dolor iba aumentado”, narró la joven a La Silla Rota

Cerca de la media noche el dolor era insoportable.

La experiencia de los dos partos anteriores le permitieron saber que estaba muy cerca de nacer su niña.

“Le pedí a mi marido que me llevara al Centro de Salud porque estos dolores ya no eran normales ya eran de un parto”, dijo.

La pareja salió de su casa ubicada en la colonia Carlos Pacheco a poco más de un kilómetro de distancia de la Unidad Médica.

Al llegar, y tras un rato de espera, la médica la revisó.

Mientras me checaba yo le decía que me dolía mucho y ella me dijo, apenas tienes tres centímetros de dilatación, así que vete a tu casa y regresa a las 3 o 4 de la mañana

Laura insistió en quedarse porque incluso ya tenía un sangrado abundante, pero la respuesta fue la misma.

Me dijo (la doctora) que si me sentía más mal o se me rompía la fuente regresaría de inmediato

Sin embargo, Laura regresó a su casa, pero apenas pasaron unos minutos y el dolor se agudizó al grado de ser intolerable.

Regresamos. Vivo a unos minutos. Al llegar, le expliqué a una enfermera cómo me sentía y que el sangrado había incrementado, y tras consultar me dijo que regresara a mi casa, que la doctora había dicho que hasta las 3 o 4 de la mañana y no me revisaron

Entre más pasaba el tiempo la molestia se elevaba, por lo que insistió en quedarse en la sala de espera, pero la enfermera y el guardia insistían en que debían salir de la clínica.

Incluso, por la cabeza de Laura pasó la idea de ir a otro hospital, pero el más cercano está a 16 kilómetros y medio de distancia.

Opté por esperar afuera y apenas caminaba hacia la calle cuando sentí un fuerte dolor y sentí como la cabecita de mi bebe salía

En ese momento, cerca de la 1:30 horas, se desvaneció.

Su esposo y su cuñado alcanzaron a acomodarla sobre una cobija que llevan y, sobre el piso, en cuestión de segundos, inició la labor del parto.

El cuñado corrió y avisó en el centro de salud para avisar que Laura estaba ya dando a luz. Pero no le creían.

Yo sólo le dije a mi esposo: sostén la cabecita. Ya sabíamos que con cada contracción una debe pujar, solo lo hice dos veces y en cuestión de segundos mi bebé ya estaba en brazos de su papá

Pero la bebé no lloró de inmediato.

“Le dije a mi marido que la limpiara y con sus manos le limpió la cara y fue cuando empezó a llorar”, recuerda Laura.

Al escuchar el llanto de la niña, la doctora salió y llegó sólo a cortar el cordón umbilical.

La bebé estuvo expuesta al frío intenso y la lluvia por lo menos cinco minutos y posteriormente, la llevaron adentro para valorarla.

La doctora sólo alcanzó a decir que enviaría una silla de ruedas para que la metieran, Pero Laura se quedó en el piso esperando 10 minutos hasta que llegó la silla.

Una vez dentro, le suturaron la herida a Laura y controlaron la hemorragia. Diez horas después, la joven madre y su bebé fueron dadas de alta con un estado de salud estable.

Nunca imaginé tener un parto bajo la lluvia, frío y en el suelo; yo todo el tiempo pensaba en mi niña, que no hubiera tomado líquido. Este parto nunca lo voy a olvidar”, menciona Laura y se le quiebra la voz

A casi 48 horas después, llama a las autoridades a mejorar y cumplir con los protocolos de atención obstétrica.

“Yo pido que mejoren sus protocolos para que esto que yo sufrí no lo vivan otras mamás”, dice.

La primera noche que pasaron en su casa la bebé presentó problemas para respirar por lo que temen que tenga alguna complicación médica seria.

Autoridades aseguran que la mujer no contaba con la dilatación activa

Tras darse a conocer los hechos, autoridades de Servicios de Salud Morelos (SSM) confirmaron, mediante un comunicado de prensa, el nacimiento afuera de la clínica, y aseguraron de manera inmediata que personal médico y de enfermería intervino para salvaguardar el bienestar tanto de la madre como de la recién nacida.

En la misiva detallan que, al nacer la bebé, “se colocaron en campos estériles, se llevó a cabo el pinzamiento del cordón umbilical y madre e hija pasaron a sala de recuperación, ambas con signos vitales estables”.

Sin embargo, responsabilizaron a la madre, pues aseguraron que no contaba con la dilatación activa.

Previo al alumbramiento la fémina acudió a la unidad de primer nivel, donde se le atendió y manifestó que aún no contaba con la dilatación activa, en tanto, debía esperar; asimismo, se le comentó que ante cualquier situación regresara de manera inmediata con la finalidad de evitar cualquier complicación