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Niños migrantes, el nuevo negocio para los "polleros" en Tijuana

Migrantes asentados en la garita El Chaparral de Tijuana creen que en Estados Unidos están recibiendo a niños solos; los "polleros" se están aprovechando de eso

  • EDUARDO RUBIO / CORRESPONSAL
  • 13/04/2021
  • 16:04 hrs
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Niños migrantes, el nuevo negocio para los polleros en Tijuana
Migrantes asentados en la garita El Chaparral de Tijuana creen que en Estados Unidos están recibiendo a niños solos; los "polleros" se están aprovechando de eso. Fotos Eduardo Rubio

TIJUANA.- En la garita El Chaparral de Tijuana nadie sabe con certeza cuántos menores de edad hay en el campamento de migrantes centroamericanos que esperan ser recibidos por el gobierno de Estados Unidos para pedir asilo

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La presencia de los niños es notoria en los juguetes esparcidos en la zona, en la ropa recién lavada tendida al sol y sobre todo en su jugueteo entre las decenas de casas de campaña.

Tan solo Dynora Yojana y su pareja viajan con dos niños de siete y cinco años de edad, y en México tuvieron una niña que ya cumplió siete meses. En esta familia como en muchas más de las asentadas a un costado del cruce internacional con San Ysidro, California, ahora corre la idea de enviar a sus hijos solos a Estados Unidos

“En las noticias dicen que si uno los manda, Biden los recibe allá, pero quién va a saber”, dice Dynora meciendo la carriola con su niña.

Soraya Vázquez, subdirectora en Tijuana de la asociación civil Al otro lado, comenta que la esperanza de los migrantes se basa en el cambio de política del presidente norteamericano para no retornar a los menores migrantes que llegan no acompañados.

Eso parecería una oportunidad para las familias que huyen de la violencia provocada por las pandillas en Centroamérica y buscan proteger a sus hijos, pero el riesgo es muy alto.

“Hemos observado que hay incluso ofertas en redes sociales diciendo que están recibiendo a los menores. Mandas un mensaje y ellos te los cruzan. Estamos viendo que esto está siendo un negocio para los traficantes de personas”, señaló Soraya Vázquez.

Dynora confirma que si quisiera entregar a sus hijos al gobierno de Estados Unidos tendría que ponerlos en manos de los “polleros”, y ese es uno de sus temores; el otro es que no se reencuentre con su familia.

“Eso es lo que está pasando. Pero uno tiene miedo, pasar sus niños y no volverlos a encontrar. Yo no tengo ese valor de dejar mis niños, mejor me quedo. Espero”, platica.

Cuando el campamento comenzó, hace ya más de un mes, autoridades municipales estimaban que 4 de cada 10 personas eran niños y niñas.

Con el paso de las semanas el campamento ha crecido y la cantidad de personas que lo integran es difusa.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), visitó el lugar el pasado lunes y enfatizó la prioridad de atender a niños, niñas y adolescentes, aunque poca luz dio sobre el tamaño de ese grupo de migrantes.

Raúl Arturo Ramírez Ramírez, director general, encargado de despacho de la quinta visitaduría general, dijo que el organismo tiene un diagnóstico previo pero no puede hacerlo público hasta contrastar sus datos con los que tienen el resto de autoridades.

“Tenemos una discrepancia ahorita. Tenemos la responsabilidad de que quede firme ese número”, dijo en entrevista antes de recorrer el campamento.

El motivo de la visita fue documentar el cumplimiento o no de las medidas cautelares emitidas por la CNDH el pasado 20 de marzo, cuando pidió a los tres órdenes de gobierno garantizar la protección de los migrantes.

De eso han pasado tres semanas y las condiciones en el campamento no han cambiado mucho.

Las familias aún desconocen si en algún momento serán recibidas por el gobierno norteamericano, las medidas de higiene rayan entre la ausencia y la precariedad, pero sobre todo el temor es latente.

“Tan seguros no estamos. Han venido, por ahí se escuchan rumores, pandilleros. Y eso da miedo”, dice Dynora.

MÉXICO AMPLÍA VIGILANCIA POR TRÁFICO DE MENORES

El canciller Marcelo Ebrard informó que en la frontera sur con Guatemala se ha desplegado a 12 mil elementos de diferentes instituciones para combatir el creciente tráfico de menores migrantes no acompañados en plena alza de los flujos de Centroamérica a Estados Unidos.

Denunció que las y  los menores de edad que son introducidos a territorio nacional por la frontera sur del país, “son usados como salvoconducto para cruzar México, llegar a Estados Unidos y, una vez en territorio estadounidense, conseguir un estatus”. Señaló que de febrero a marzo de 2021 hubo un incremento del 100 por ciento de menores migrantes no acompañados debido a la trata de personas y tráfico de migrantes, una situación muy preocupante para México y que representa un foco rojo para tomar medidas de manera expedita. 

En la conferencia mañanera subrayó la importancia de aumentar la capacidad de los centros de asistencia a niños y adolescentes, al recordar que las nuevas disposiciones legales mexicanas no permiten que los menores permanezcan en estaciones migratorias. “Tenemos que hacer crecer la infraestructura para ellos”.

 

esc