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Mario Marín, un fantasma tras orden de aprehensión

“El gober precioso” desapareció hasta para sus familiares y amigos tras la orden de aprehensión en su contra por la tortura de la periodista Lydia Cacho

  • REDACCIÓN
  • 03/05/2019
  • 12:45 hrs
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Mario Marín, un fantasma tras orden de aprehensión
Mario Marín, un fantasma tras orden de aprehensión (Foto Cuartoscuro)

El exgobernador de Puebla, Mario Marín, es un fantasma, ha desaparecido para familiares y amigos luego que se liberó una orden de aprehensión en su contra por la detención y tortura de la periodista y escritora Lydia Cacho.

De acuerdo con el medio local Periódico Central, “El gober precioso” ya no les responde ni el WhatsApp a sus cercanos.

Amigos, familiares y operadores del priista, consultados por el diario local, refieren que a través de un número celular con terminación 798, se comunicaban con Marín, pero tras la orden de aprehensión el exgobernador se esfumó.

Desde el 12 de abril, Marín dejó de contestar llamadas y mantiene apagado su número celular. Su última conexión de Facebook aparece el 12 de abril a las 20:41 horas.

Periódico Central detalla que fuentes judiciales aseguraron que sus abogados le dieron la instrucción al “gober precioso” de cortar toda comunicación, pues podría ser geolocalizado.

Luego de dejar la gubernatura poblana, Mario Marín se había alejado de los reflectores hasta en marzo pasado, cuando reapareció públicamente en la toma de protesta de Alberto Jiménez Merino, como candidato del PRI al gobierno de Puebla.

Marín apoyaría al priista para ganar la gubernatura de puebla, incluso había contratado operadores políticos para la contienda electoral.

Sin embargo, la liberación de la orden de aprehensión en su contra tiró toda posibilidad de que estos ayuden a Jiménez Merino porque sin Marín no hay garantía de su pago.

Una serie de audios involucran a Marín con la detención y tortura de Lydia Cacho, quien en su libro “Los Demonios del Edén” evidencia una red de pederastia y prostitución infantil, así como pornografía infantil, encabezada por empresarios y protegida por políticos.

Entre los hombres que aparecen en el libro está el empresario poblano, Kamel Nafic Borge, quien habría pedido al gobierno de Puebla la detención de Cacho, quien fue llevada de Quintana Roo a Puebla en un viaje de más de 20 horas por tierra.

Posteriormente se dio a conocer una llamada entre Marín y Nafic, donde este último agradece al entonces gobernador por la detención de Lydia Cacho, luego le ofrece de regalo dos botellas de coñac, pero no se trataría de alcohol, sino que el “presente” eran dos niñas.

Hoy, el exgobernador Mario Marín se encuentra prófugo de la justicia, luego que el12 de abril la Fiscalía General de la República liberara una orden de aprehensión en su contra.