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La casita blanca de Javier Duarte en Tlacotalpan

Tiene un muelle flotante en donde Duarte atracaba su yate Candelaria, valuado en 790 mil dólares

  • IRAÍS AGUIRRE/CORRESPONSAL
  • 25/04/2017
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La casita blanca de Javier Duarte en Tlacotalpan
En este inmueble de 30 metros Duarte organizaba nutridas comitolas con su familia cercana y su primer circulo de poder

A orillas del río Papapaloapan, se encuentra "la casita blanca" del ex gobernador Javier Duarte, detenido el 15 de abril en Guatemala, por delincuencia organizada  y desvío de recursos públicos.

La vivienda está marcada con una placa de hierro con detalles y el número 57 en la calle Miguel Z Cházaro en Tlacotalpan, Veracruz, un municipio que alcanzó la denominación de Patrimonio de la Humanidad en 1998, por su belleza tejido urbano y su belleza arquitectónica.

El inmueble de estilo colonial tiene alberca y un muelle flotante,  en donde Javier Duarte atracaba su yate Candelaria, valuado en más de 790 mil dólares.

Durante  la audiencia de Guatemala que tuvo lugar la semana pasada, para darle a conocer al ex gobernador los cargos por los que fue detenido en aquel país, las autoridades informaron que durante  las fiestas de Cumbre Tajín, Duarte de Ochoa instruyó a uno de sus socios que adquiriera una lancha Aquariva, de la marca italiana Riva, que normalmente se utiliza en los lagos de Europa.

Para llevar a cabo esta operación, se constituyó la empresa Alpargate Marine Ventures Corp. que hizo la compra de la embarcación en julio de 2011, por un total de 790 mil dólares.

Duarte de Ochoa utilizó la embarcación para dar paseos por el río Papaloapan durante las tradicionales fiestas de la Candelaria, que se celebran cada 2 de febrero.

En este inmueble de 30 metros de frente por 60 de profundidad, con tres recámaras, estancia, comedor y patio de servicio, Duarte organizaba nutridas comitolas con su familia cercana y su primer circulo de poder 

Ahora todo el silencio alrededor de la Casita Blanca de Javier Duarte, pero en la plenitud de su mandato, Duarte y su esposa Karime acudían al sitio acompañados de amistades con quienes trasnochaban.

Para los vecinos de la propiedad enclavada en "La Perla del Papaloapan", Duarte de Ochoa y su familia se convertían en una molestia cada vez que se encontraban en el pueblo, por el fuerte dispositivo de seguridad que implementaban.

Debían pasar fuertes cercos de seguridad, calles cerradas y cuestionamientos hechos por los más de 30 elementos de seguridad que el ex gobernador destinaba para su protección y la de su familia.

La queja recurrente es que mientras el se blindaba en su casa de descanso en Veracruz, miles de ciudadanos vivían en carne propia las consecuencias de la inseguridad.

"Era muy notorio ponía todas las escoltas frente a la casa, cerraba los pasos y los vecinos inconformes me venían a avisar y ya me enteraba yo", explicó el alcalde de Tlacotalpan, Homero Gamboa, y sus dichos coincide con el de los vecinos.

Aunque todo el año reciben visitas de turistas extranjeros que acuden a contemplar su belleza arquitectónica y el paisaje que ofrece el caudaloso río de las mariposas, Tlacotalpan nunca –o casi nunca- pierde su atmosfera de tranquilidad.

Por eso, una madrugada, a los pocos días que se dio a conocer la orden de aprehensión contra Duarte de Ochoa, todos los vecinos se percataron de que alrededor de las 4 de la mañana, llegó un camión de mudanza a sacar cosas de la propiedad.

"Llegaron con todo oscuro, yo escuché porque hacían mucho ruido (...) vi que no encendieron las luces, estaban sacando todo alumbrando con lámparas, fue muy rápido", dijo una de las vecinas quien prefirió mantenerse en el anonimato.

El alcalde de Tlacotalpan, Homero Gamboa, explicó que él envió un oficio a la Fiscalía del Estado para dar a conocer esta situación, ya que sabía que se comenzaba a investigar la legitimidad de la compra de esta propiedad.

"Resultó que el propietario era el señor Francisco García González, lo nombraban "Frankie", fue gerente del Ingenio San Francisco en Lerdo de Tejada que quebró durante su administración y se descubrió que la propiedad fue adquirida con recursos del ingenio", explicó. En la escritura que mostró el munícipe, la vivienda aparece a nombre de Patricia Grajales Romo, esposa del "Frankie".

Bajo el gobierno de Duarte, tres personas estaban encargadas de del mantenimiento, la limpieza y la atención a la familia y los visitantes dentro de la casa de Tlacotalpan.

Dos de ellos, se encontraban en el domicilio este lunes 24 de abril, y ninguno de los dos estaba consiente de que el actual, gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares acaba de firmar un decreto de expropiación de la vivienda. Y mucho menos estaban enterados de que pasaría a manos del Instituto Veracruzano de Educación y Cultura (IVEC).

Cuando se les pregunta por el ex mandatario estatal, los trabajadores de la vivienda lo recuerdan con cierta nostalgia: "el gobernador era muy atento, sencillo, él su esposa y los niños, eran amables con nosotros".

Según su testimonio, mientras Duarte de Ochoa ocupaba la vivienda, no podían faltar los antojitos veracruzanos, como las picadas, la gordas y los huevos motuleños.

Durante su estancia, Duarte pasaba el día tomando el sol en el patio de la vivienda que recibe las aguas del Papaloapan, sumergido en la alberca, o salía a dar paseos en bote.

"Venía con amigos, hacía comidas, cenas, reuniones familiares, o de amigos e inclusive en alguna ocasión me enteré que ahí celebró el bautizo de sus hijo el menor, y también en varias ocasiones venía a disfrutar de vacaciones y en su yate paseaba en el río Papaloapan", explicó el alcalde.

Sin embargo Duarte no veía desde su casa el tradicional paseo de la Virgen de la Candelaria, en la cual visten a la virgen con los mejores vestidos y la pasean en lancha por el río,  sino que lo hacía en las viviendas de amigos que organizaban elegantes banquetes en sus casas.

"En la vivienda del ingeniero Víctor Perea se hacía una comida en donde gobernador veía paseo. La última vez lo hizo en la casa del difunto Gustavo Carlín a donde asistieron 800 personas", recordó el alcalde de la ciudad.

 Cuando las cosas comenzaron a complicarse para Duarte de Ochoa en cuestión de imagen pública, dejó de asistir a esta festividad que tanto disfrutaba. Para el final de su mandato, en los  años 2015 y 2016, ya no asistió a las fiestas de Tlacotalpan.

De acuerdo con el decreto de expropiación, La Casita Blanca de Javier Duarte en Papaloapan, tiene un valor de 4 millones de pesos. Y con tener una propiedad en Tlacotalpan, el ex mandatario acaricia el sueño de muchas personas que visitan el lugar.

Si embargo, pese al encanto tlacotalpeño, de calles poco bulliciosas de "La Perla del Papaloapan", y sus pintorescas viviendas, todas pintadas de vibrantes colores o blanca, Duarte de Ochoa no fue agradecido con este pueblo que le dio una vivienda.

Durante su mandato, quedó a deberles 3 millones de pesos de recursos federales que correspondían al municipio para obras y acciones de gobierno.