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Granadazos en Morelia, el primer atentado en el país, a 12 años

No eran ni las 11 de la noche del 15 de septiembre de 2008 cuando estallaron un par de granadas de fragmentación en el centro de Morelia; murieron 8 personas

  • JUAN MANUEL GONZÁLEZ / CORRESPONSAL
  • 15/09/2020
  • 21:30 hrs
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Granadazos en Morelia, el primer atentado en el país, a 12 años
No eran ni las 11 de la noche del 15 de septiembre de 2008 cuando estallaron un par de granadas de fragmentación en el centro de Morelia; murieron 8 personas. Foto Cuartoscuro

MORELIA.- No eran ni las 11 de la noche del 15 de septiembre de 2008 cuando los estruendos de un par de granadas de fragmentación, hechas estallar en pleno centro de Morelia, silenciaron al país entero. 

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Fue el primer atentado terrorista en la historia de México. El presidente era el michoacano Felipe Calderón Hinojosa, del PAN; el gobernador en turno Leonel Godoy Rangel, del PRD, y el alcalde de Morelia, el priísta Fausto Vallejo Figueroa.

El saldo fue de ocho personas muertas y más de 100 con lesiones de guerra, que no solo abrieron sus cuerpos, sino también laceraron su vida.

 

Fotos Cuartoscuro

La familia López Alvarado jamás había acudido a una celebración de la arenga nacionalista o las verbenas populares que se realizaban en el Centro Histórico.

Esa noche, para ellos, no hubo un Grito de Independencia, sino un alarido de terror. Cinco de sus integrantes resultaron con lesiones graves en su cuerpo "y en el alma".

Rita Alvarado, su esposo José Ángel, tres de sus hijos más y dos sobrinas, fueron alcanzados por la furia de una de las granadas de fragmentación.

De esa familia moreliana, Rita y José Ángel, así como su hijo Jesús, de apenas dos años de edad, fueron los que presentaron más y mayores heridas. Sí, heridas de guerra, insisten.

Los López Alvarado fueron sobrevivientes a ese ataque perpetrado por el cártel de Los Zetas, con el permiso de "los de casa" (La Familia Michoacana).

Al igual que las demás víctimas, esta familia tuvo que enfrentar su recuperación sola. Las autoridades municipales, estatales y federales los abandonaron.

Eso los obligó a hipotecar su casa, el patrimonio familiar estuvo en riesgo, ya que lo tuvieron que hipotecar para poder pagar sus medicamentos.

Con el paso de los años, han sobrevivido a las lesiones y esquirlas de acero que todavía tienen incrustadas en su cuerpo. 

José Ángel, el sustento de la casa, perdió en gran parte la movilidad de su cadera y pierna derecha. El ataque criminal le arrebató hasta el oficio de carpintero.

Como ésta, muchas historias de vida se pueden contar, relacionadas a ese ataque terrorista ocurrido mientras el gobernador en turno, Leonel Godoy Rangel, arengaba a los asistentes con el "Viva México".

OSCURIDAD, COMPLICIDAD E IMPUNIDAD

El expediente del caso revela una serie de irregularidades en el proceso y, a 12 años del atentado contra la población, no hay responsables en la cárcel.

La entonces Procuraduría General de la República los acusó de ser los autores materiales; años después fueron dejados en libertad, porque les fabricaron pruebas.

La dependencia federal ha ocultado que había cinco y no tres -como lo dio a conocer- los procesados como presuntos responsables en los atentados terroristas en Morelia.

Uno de los dos testigos protegidos del caso fue asesinado a tiros y los policías de la extinta Agencia de Investigación Criminal que detuvieron a los tres inculpados trabajaban para el crimen organizado, como consta en la causa penal 254/2008.V.

La PGR tampoco dijo que también había órdenes de aprehensión, dentro del mismo proceso, en contra de dos líderes criminales, como consta en el expediente.

Se trata de Heriberto Lazcano Lazcano, "El Lazca", líder fundador de Los Zetas, y Jorge Eduardo Sánchez Costilla, "El Coss", lugarteniente del Cartel del Golfo.

Estos objetivos prioritarios, incluso del gobierno federal en turno, fueron señalados e inculpados por dos testigos protegidos, como quienes ordenaron lanzar las granadas de fragmentación contra de la población.

"El Lazca" fue abatido en 2012 y, un mes antes, "El Coss" fue detenido; sin embargo, éste último se reservó su derecho a declarar en el caso de los atentados terroristas. Ello, luego de que se le requiriera en el penal del Altiplano donde fue encarcelado por otros cargos; en 2015 lo extraditaron a Estados Unidos.

Según testigos protegidos, la intención de ambos capos era apoderarse del estado para controlar el trasiego de drogas desde Michoacán hasta el Río Bravo, Tamaulipas, y después pasar la frontera hacia Estados Unidos.

Un sujeto de nombre clave "Karen" y Adriana Treviño Barrera, de nombre clave "Gabriel", fueron los testigos protegidos en los que la PGR basó parte de sus investigaciones, sobre todo "para identificar a los responsables" de los atentados.

Ambos, hasta 2009, habían sido las "piezas fundamentales" de la PGR como testigos protegidos en cerca de 50 procesos penales, entre ellos, los granadazos.

Meses después de declarar por el caso de los granadazos, Adriana Treviño "se le escapó" a la PGR de una casa de seguridad y fue encontrada muerta en Río Bravo, Tamaulipas.

Lo anterior fue informado mediante el oficio 6204/2009 de fecha 18 de mayo de 2009, emitido por la Unidad Especializada en Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas de la PGR.

Otros de los elementos que también revela el expediente es que formaban parte del crimen organizado José Martín Zarza Escamilla, Armando Javier Rojo Aguilar e Ignacio Moreno Aguilar.

Estas tres personas eran los policías de la Agencia Federal de Investigación que detuvieron a los tres michoacanos acusados.

La PGR se opuso a llevarlos a comparecer, hasta que el juez de la causa requirió a Wilfrido Robledo Madrid, entonces titular de la AFI, y el Consejo de la Judicatura Federal informara que los tres elementos policiales se encontraban presos en Tepic, Nayarit.

EL PERVERSO ASESOR DE FELIPE CALDERÓN

Julio César Mondragón Mendoza, Juan Carlos Castro Galeana y Alfredo Rosas Elicea fueron, detenidos y encarcelados injustamente.

Los implicados fueron liberados en 2015, luego de que su defensa demostrara la siembra y fabricación de pruebas en su contra.

Como consta en el expediente del caso, Mario Arturo Acosta Chaparro Escápite, entonces asesor de seguridad de Felipe Calderón, fabricó junto con el cartel de La Familia Michoacana y la PGR la detención de los tres michoacanos.

Los tres hombres fueron privados de su libertad por delincuentes y obligados a firmar una confesión bajo tortura de la PGR.

Además, su defensa probó, con testigos y documentos, que los acusados no estuvieron en Morelia el día de los atentados terroristas, sino en Lázaro Cárdenas.

Las pruebas evidenciaron que Acosta Chaparro dirigió la operación y se puso de acuerdo con La Familia Michoacana para armar todo el operativo y presentar "responsables", debido a la presión social.

Servando Gómez Martínez, "Las Tuta", fue quien privó de su libertad a los tres habitantes de Lázaro Cárdenas y se los entregó a Acosta Chaparro en la Tierra Caliente.

Además, se comprobó que las dos granadas de fragmentación que detonaron los criminales en Morelia pertenecen a un lote de 100 que fue robado por un cabo de infantería de un cuartel militar de Iguala, Guerrero.

Los videos que obran en el expediente revelan que la Policía de Michoacán detuvo ese mismo día de los granadazos a las tres personas que sí participaron en los atentados y las dejaron ir.

De esta forma, el conjunto de irregularidades en las investigaciones, "la siembra de pruebas de la PGR" y todos los elementos antes señalados del expediente, permitieron que, a través de un amparo, los tres implicados salieran en libertad.

El 27 de mayo de 2015, los detenidos fueron absueltos de los delitos de Delincuencia Organizada con la finalidad de cometer terrorismo, Terrorismo y Delincuencia Organizada con la finalidad de cometer delitos contra la salud.