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"Fue una cacería": así mató la Policía de Coahuila a un hondureño

Marco, un hondureño de 29 años, fue asesinado por agentes de la Fiscalía General de Coahuila, en una redada en Saltillo

  • RAMÓN SEVILLA TURCIOS
  • 01/08/2019
  • 18:41 hrs
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Fue una cacería: así mató la Policía de Coahuila a un hondureño
Marco, un hondureño de 29 años, fue asesinado por agentes policiales de Coahuila, en una redada en Saltillo. Fotos Efren Maldonado / Vanguardia

Eran las 21:30 horas del miércoles 31 de julio. En la Casa del Migrante de SaltilloMarco se alistaba para trepar al tren que lo llevaría a la frontera con Estados Unidos. Junto con un grupo compacto de migrantes, incluida su hija de 8 años, el hondureño se despidió de Alberto Xicoténcatl, director del lugar, así como de trabajadores y otros centroamericanos.

Marco, con apenas 29 años a cuestas, anhelaba cruzar la frontera con su hija para reunirse con su esposa. Decidido, salió del albergue para dirigirse a las vías del tren junto con otras 20 personas; sin embargo, a escasos 1,500 metros del lugar fueron sorprendidos por una redada de la Fiscalía General del Estado. Los agentes bajaron de camionetas negras, todos portaban chalecos, rodilleras, coderas y armas largas.

Al ver que les apuntaron, el grupo corrió por su vida. Unos no fueron detenidos y otros lograron escapar por la calle Emiliano Zapata y esconderse, pero Marco no llegó a ningún lado. En la oscuridad de la colonia San Miguel se escucharon entre cuatro y seis disparos, una de esas balas mató a Marco.

Según la versión de los testigos, todos ellos migrantes, ninguno del grupo portaba armas, pues su única intención era treparse al tren para alcanzar la frontera. Tampoco provocaron a los agentes de seguridad, pues están conscientes de las redadas en todos los estados por donde cruza la ruta de los migrantes.

Venían migrantes corriendo, con mujeres y niños, policías de la Fiscalía los venían persiguiendo y les iban tirando balazos


El saldo de esta cacería policial fue el cuerpo de Marco tendido entre la maleza, al lado de un arroyo, rodeado de cuerpos de seguridad, 11 migrantes retornaron al albergue y 9 “extraviados”. Uno de ellos es el padre de un niño de dos años, el cual fue rescatado por pobladores y ocultado en una tienda, por su seguridad. El padre, al ver que su hijo no lo traía ninguno del grupo, salió a buscarlo. La niña fue entregada a las autoridades estatales para su cuidado, pero del migrante no se sabe nada.

La entidad debe pagar

Javier Martínez, abogado de la familia de Marco, estuvo presente en las declaraciones del grupo de migrantes atacado la noche del miércoles.

Ellos narraron que eran un grupo de unas 20 personas, que de repente vieron un operativo de policías, que no saben qué corporaciones participaron porque más bien se basaron en la descripción de los vehículos y agentes: camionetas negras con personas que traían chalecos negros, rodilleras, coderas, cascos y armados

A decir del abogado, solo existen dos grupos en esa entidad con esas características: Grupo de Operaciones Especiales del Estado y de la Fuerza Coahuila.

En entrevista con La Silla Rota, Martínez informó que la niña de ocho años, hija de Marco, fue entregada a la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF), instancia que será su representación legal de la situación de la menor, junto con el Consulado de Honduras.

¿La Fiscalía ya presentó la supuesta arma con la que Marco habría agredido a los policías?

“No han presentado el arma, ni nada. Ninguna autoridad del gobierno ha presentado el arma o algún otro elemento de defensa, porque ninguno de los migrantes traía armas".

Para el representante legal del migrante asesinado, el gobierno estatal debe llevar a cabo una investigación clara y transparente, para que no haya impunidad y para que se sancione a los responsables.

Lo que queremos es que no haya impunidad, que presente a los responsables, que el estado de Coahuila repare el daño, porque es él quien cometió el homicidio de un joven que dejó a una niña sola

Este miércoles, el grupo de migrantes agredidos recibió la visita de la Fiscalía estatal, de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, tanto la estatal como la federal, así como las comisiones de derechos humanos, la CNDH y la CDHEC.

Fue un crimen: Casa del Migrante

Alberto Xicoténcatl Carrasco, director de la Casa del Migrante de Saltillo, reiteró que Marco fue asesinado: mientras esperaban el tren fue sorprendido por elementos de la Fiscalía del Estado de Coahuila, quienes empezaron a perseguirlo, junto al resto del grupo, para detenerlo.

Sin embargo, asevera en entrevista, fue asesinado frente a su hija de ocho años.

“El gobierno estatal quiere aparentar que el crimen fue en defensa propia, pero no hay ninguna prueba que sostenga esta versión y, en cambio, hay una docena de testimonios que afirman que Marco fue asesinado”.

Maltrato a migrantes

La muerte de un hombre centroamericano que viajaba con su hija durante una operación policial en Saltillo es una alarmante señal del enfoque cada vez más hostil de México hacia las personas migrantes y solicitantes de asilo, manifestó hoy Amnistía Internacional.

"Las autoridades mexicanas deben tratar a las personas migrantes y sus familias con humanidad, no perseguirles o dispararles", ha manifestado Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

El 31 de julio, aproximadamente diez migrantes abandonaron la "Casa del Migrante Saltillo" en el estado norteño de Coahuila para dirigirse a las vías férreas cercanas por donde pasan trenes de carga que van camino a los Estados Unidos. Según una declaración del personal del albergue, había mujeres, niños y bebés entre el grupo.

Las autoridades estatales informaron a la prensa que un hombre del grupo llevaba un arma y que por su parte, oficiales "repelieron” una agresión". Sin embargo, para entrar al albergue de migrantes de Saltillo, las personas migrantes son rigurosamente revisadas en busca de armas, drogas o teléfonos celulares, y tienen que cumplir con estrictas reglas de disciplina.

¿Encubrimiento?

Por su parte, la Fiscalía General del Estado informó que tomó conocimiento la noche del 31 de julio de una persona sin vida, del sexo masculino, en un arroyo al poniente de la ciudad de Saltillo en la colonia 5 de Mayo.

Un reporte de la Policía de Investigación Criminal señala que “derivado de un operativo realizado por elementos de la misma corporación, la noche de ayer en la mencionada colonia, a la altura de las vías del ferrocarril, cuatro personas del sexo masculino agredieron verbalmente a los policías, uno de ellos sacó de entre sus ropas un arma de fuego y realizó disparos, mientras que las otras personas huyeron a pie, los oficiales repelieron la agresión con sus armas de cargo por lo que el agresor cayó abatido”.

“Luego de lo ocurrido, los elementos de la Fiscalía solicitaron la presencia de los servicios periciales y de la Unidad de Homicidios, en el lugar se aseguró un arma tipo escuadra”.

El deslinde

A su vez, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal aseguró, en un comunicado, que “los elementos de la Policía Federal y el personal del Instituto Nacional de Migración (Inami) no participaron en ningún operativo relacionado con estos hechos”.

La institución señaló que las investigaciones y el deslinde de responsabilidades estarán a cargo de la Fiscalía de Coahuila, a la vez que reprobó “cualquier acción fuera de la ley”.

La dependencia destacó “la importante labor social de las casas de asistencia humanitaria y demás organizaciones de la sociedad civil”.