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Fracasan clases en nueva normalidad en BC; solo la mitad tiene WiFi

Datos oficiales indican que el 51.7% de los hogares en la entidad carece de internet, televisión digital, señal de TV abierta o teléfonos inteligentes

  • REDACCIÓN
  • 17/09/2020
  • 20:25 hrs
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Fracasan clases en nueva normalidad en BC; solo la mitad tiene WiFi
Datos oficiales indican que el 51.7% de los hogares en la entidad carece de internet, televisión digital, señal de TV abierta o teléfonos inteligentes. Foto Cuartoscuro

TIJUANA.- A tres semanas del inicio del ciclo escolar 2020-2021, la mitad de la población en Baja California no cuenta con señal de internet, ni cobertura de televisión abierta; tampoco tiene las herramientas tecnológicas necesarias para estudiar a distancia, producto de la pandemia por coronavirus.

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Al igual que el resto del país, este 24 de agosto comenzaron las clases a distancia de 600 mil niños de preescolar, primaria y secundaria, quienes utilizan la plataforma Zoom y televisión abierta para estudiar.

Sin embargo, solo el 48.33% de los estudiantes ha podido desempeñar sin dificultades su educación a distancia, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi). Este porcentaje de los hogares cuenta con conexión a internet y al menos una televisión en su casa.

En áreas rurales de Baja California, la proporción de usuarios de internet es de 67.5%, mientras que en áreas urbanas es de 80.8%, detalla en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares del Inegi.

El semanario Zeta realizó un recorrido por las comunidades más marginadas de Baja California. Tomás Omar Lomelí Gutiérrez, director de la Escuela Primaria “Héroes de la Nación” en la comunidad El Niño, narró que este centro escolar es el único con el que cuentan los más de 9 mil habitantes de la colonia ubicada en los límites de Tecate y Tijuana.

Fotos Cuartoscuro

La primaria cuenta con dos turnos, el matutino con alrededor de 800 alumnos y el vespertino con 600. Del total de estudiantes inscritos, el 75% proviene de hogares en contexto de pobreza, con carencias en servicios y equipos electrónicos para llevar a cabo las clases en línea.

“En su mayoría sí tienen carencias porque en la mayoría de las familias los padres trabajan en maquiladoras, fábricas, algunos son veladores, choferes y pues son trabajos inestables para estas familias”, compartió el profesor.

La profesora Analí Burgos, quien imparte el cuarto año de primaria en la comunidad El Niño, detalló que de sus 35 alumnos, cinco no tienen televisión en casa o red de internet, “pero les estoy mandando los videos de las clases en línea por WhatsApp, les mando el link, con los que no tienen ningún dispositivo les doy un cuadernillo”.

Como apoyo a niños y familias, la docente tuvo que elaborar unas hojas de ejercicios de trabajo similares a los ejercicios que realizan en la clase en línea, ya que hay casos de familias que tienen hasta tres niños en diferentes grados escolares y solo un dispositivo para tomar las clases en línea.

En el caso de los padres de familia y los alumnos, Gabriela Ramírez Chaparro, habitante de la colonia El Niño, ama de casa y madre de cuatro hijos -dos estudian la primaria, una la secundaria y otro el bachillerato-, reconoció que el regreso a clases ha resultado muy pesado para ella, “porque a la de secundaria le tengo que dejar mi teléfono para que haga su tarea y los de la primaria, a uno le saqué un libro y a la otra tengo que sacarle la tarea por computadora y el de la preparatoria aún no regresa a clases; habrá que ver cómo le vamos hacer para que puedan cumplir con sus tareas”.

La casa de la familia Ramírez Chaparro es pequeña y cuenta con una sola televisión en casa. “Nomás tengo una ‘tele’, entonces no sé cómo le voy hacer ahorita. Por los canales y eso pago como 800 pesos al mes, los canales y el internet, porque la ‘tele’ no agarraba ningún canal y tuvimos que contratar algo para poder ver, porque no tengo canales y más ahora con esto del internet”, recordó.

En la colonia Nueva Hindú, se entrevistó a Roberto Vivas, padre de dos menores: David y Daniel. El primero estudia sexto grado de primaria, y el otro, segundo de secundaria. La escuela les queda a cinco kilómetros de donde viven.

Con el regreso a clases han tenido que salir a trabajar con su papá para poder hacer un ahorro, comprar un televisor y seguir las clases a través de ese medio. Por ahora, han estado trabajando con un cuadernillo de actividades que les otorgó su profesora y con el teléfono de su progenitor.

Para la líder de la comunidad Cucapah y directora de la Escuela Primaria “Alfonso Caso Andrade de Cucapah El Mayor”, Sonia Moreno Márquez, esta situación es muy desfavorable para las comunidades nativas de Baja California, por el contexto de marginalidad y rezago social en los pueblos originarios del estado.

Es algo muy difícil, dado que en las comunidades indígenas de Baja California hay personas que no tienen televisión, menos internet, entonces los papás algunos no saben leer”, por eso los maestros indígenas han tenido que implementar algunas estrategias para poder seguir enseñándole a sus alumnos


“Los maestros indígenas de aquí y de las diferentes comunidades hemos diseñado cuadernillos, los imprimimos, los fotocopiamos, los engargolamos y se le entrega a cada padre de familia un cuadernillo, vamos casi casa por casa entregando y realizando actividades de nuestros niños. Ha sido muy difícil, hemos entrado en varios programas ahora que están diciendo de las tablets para todos los niños de Baja California, hemos puesto solicitudes y todo, pero tristemente es muy difícil trabajar así porque prefiero irme con mi tapabocas, mi botellita de agua y casa por casa a andarle poniendo trabajo a mis alumnos”, añadió.