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“En retén de policías en Reynosa nos entregaron a la delincuencia”: migrante

“Durante 15 días estuvimos secuestrados en Reynosa, con un bat golpeaban a los hombres, les tomaban video y lo enviaban a familiares para que pagaran rescate"

  • ARNOLDO GARCÍA/ CORRESPONSAL
  • 30/04/2021
  • 15:17 hrs
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“En retén de policías en Reynosa nos entregaron a la delincuencia”: migrante
“Para dejarnos en libertad los presuntos delincuentes pidieron por mi esposa y por mí más de 100 mil pesos, el dinero lo reunieron nuestros familiares en Honduras”, narra migrante. Foto Especial

CD. VICTORIA.- El matrimonio formado por Lester y Cindy, así como su pequeña Britany, salieron de Morazán Yoro, Honduras y tres semanas después, sin mayores contratiempos ya habían atravesado casi todo el país, estaban en Monterrey, Nuevo León. Tenían como meta Carolina del Norte, en Estados Unidos; su sueño terminó cuando llegaban a Reynosa, Tamaulipas.

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Lester Kain platica que con otros migrantes eran trasladados a bordo de una camioneta Van y antes de llegar a Reynosa, en un retén presuntamente de la Policía Estatal de Tamaulipas fueron detenidos.

“Nos vendieron al Cartel del Golfo. Eran como las 5:30 de la mañana cuando nos detuvieron en un retén. Era gente vestida de agentes en camionetas rotuladas con logotipos de la Policía Estatal. Una hora después llego un bus y nos subieron a todos. Nos dijeron que  estuviéramos tranquilos que no nos iba a pasar nada, solo un cambio de planes para pasarnos mejor a Estados Unidos”.

“Era mentira nos llevaron a una casa de seguridad. En el lugar ya había otros migrantes y luego llevaron a más”.

“Durante 15 días estuvimos secuestrados. Con un bat de aluminio golpeaban a los hombres les tomaban video y lo enviaban a los familiares para que pagaran rescate. Eran golpizas brutales los cuerpos amoratados, las nalgas reventadas”.

“A los que golpeaban los amordazaban para que no gritaran. Nadie podía gritar, llorar tenía que haber silencio. O venían por quien gritara y también le golpeaban”, narra el migrante hondureño.

Cindy Paola habla de cómo los alimentaban: “Nos daban dos cucharas de arroz, dos cucharas de frijoles y dos tortillas duras como comida. Había ahí niños y mujeres enfermas. Hombres en muy malas condiciones por las golpizas, las torturas”.

“Solo nos dejaban tomar agua”, añade.

Lester Kain retoma la palabra y señala que en Honduras trabajaba como albañil, agricultor “pero no puedes trabajar en paz. Si no te roban o matan las pandillas, te roban o matan los maderos y nadie dice nada. Vivimos sin trabajo y con miedo”.

Y agrega: “los huracanes destruyeron la vivienda en donde vivíamos. Una y otra vez a juntar tablas, láminas, clavos para rehacer la vivienda de dos cuartos de piso de tierra y sin energía eléctrica”.

El viaje de Morazán a Reynosa les costó nueve mil dólares (más de 180 mil pesos), “producto de mucho trabajo, esfuerzo privaciones para reunir el dinero”.

“Para dejarnos en libertad los presuntos delincuentes pidieron por mi esposa y por mí  más de 100 mil pesos, el dinero lo reunieron nuestros familiares en Honduras”, añade.

Además les quitaron el poco dinero que les quedaba, así como el celular y otras pertenencias. Llevaban dos mochilas con ropa y una pañalera; con suplicas les dejaron la ropa de la pequeña Britany.

No los dejaron libre aunque pagaron.

EL RESCATE

EL 21 de abril, los rescataron agentes de la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro (UECS).

En el informe que presentó la dependencia señala que eran 25 migrantes, entre ellos ocho menores de edad, quienes se encontraban en la colonia Burocrática de Reynosa.

Autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJT) dieron a conocer que el rescate se logró con base en el trabajo de colaboración con sus homólogos de Guatemala, a través de la Fiscalía Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes.

Estas personas eran retenidas en una propiedad privada mientras les exigían a sus familiares dinero para no atentar contra su integridad en su camino hacia Estados Unidos, pero mediante un trabajo de inteligencia se logró ubicar a los migrantes, 16 de origen guatemalteco, cinco de Honduras, dos de el Salvador y dos de Nicaragua.

Para que recibieran atención médica y alimentación fueron llevados al albergue que opera el DIF Tamaulipas en el Gimnasio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

AL MENOS QUEDARNOS EN MÉXICO

Actualmente en el albergue para migrantes que atiende el DIF Tamaulipas se atiende a 58 familias procedentes del Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, siendo 50 niños, 19 adolescentes y 55 adultos. Se les proporciona alimentación, atención médica, asesoría, así como apoyo psicológico.

Britany Esther, tiene nueve meses,  y se entretiene con una botella vacía de agua.

Lester, mira a su hija la acaricia y continúa: “Por ella no salimos de Honduras y decidimos irnos para Estados Unidos. En Carolina del Norte tengo un primo que me va a dar trabajo. Cruzando a Estados Unidos él ya podía enviarme dinero para continuar el  viaje hasta allá”.

Ahora Lester, Paola y Britany esperan su deportación.

“Queremos quedarnos a vivir en México, que alguien nos ayude. Un primo que vive en Monterrey, también me ofrece trabajo en el mercado de abastos, pero yo quería llegar a Carolina del Norte".

"Queremos que alguien nos ayude para quedarnos a vivir aquí. Allá la vida es de mucha pobreza, tristeza, violencia. No es eso lo que queremos para nuestra hija, para nosotros”.

Y Paola insiste: “Queremos darle a nuestra hija una mejor vida, quedarnos en México . Aquí hay mejor educación, salud,  alimentación. Sino podemos pasar a Estados Unidos al menos queremos quedarnos aquí”. Suplica.

Ni Lester ni Paola hablan inglés, y nunca han cruzado al otro lado del río Bravo.

“Nos van a deportar. Pero si queremos volver a intentar cruzar  lo vamos hacer. Lo hacemos por nuestra hija para que tenga una vida mejor”, puntualizó.

POLICÍAS IMPLICADOS 

Aunque las investigaciones no han confirmado si fueron o no policías los que entregaron a este grupo de migrantes a la delincuencia, el pasado 19 de enero, en el ejido Santa Anita, municipio de Camargo fueron encontrados acribillados y calcinados los cuerpos de 19 personas, 16 de resultaron ser migrantes guatemaltecos.

Meses después se siguen registrando hechos en los cuales  cuerpos policías se encuentran implicados en el tráfico de migrantes.

Como resultado de estos 12 elementos de la Policía Estatal de Tamaulipas se encuentra sometidos a proceso.

El pasado 19 de enero, en el ejido Santa Anita, municipio de Camargo fueron encontrados acribillados y calcinados los cuerpos de 19 personas, 16 de resultaron ser migrantes guatemaltecos.

Meses después se siguen registrando hechos en los cuales  cuerpos policías se encuentran implicados en el tráfico de migrantes.

Como resultado de estos 12 elementos de la Policía Estatal de Tamaulipas se encuentra sometidos a proceso.

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