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Disputa entre "Los Ardillas" y "Los Rojos", la guerra que desató la violencia en Chilapa

El líder de Los Rojos, Zenén Nava Sánchez, fue detenido este miércoles en Chilapa, por lo que sería un parteaguas para terminar con la violencia acechada desde hace cinco años en el municipio

  • MARGENA DE LA O/ CORRESPONSAL
  • 22/08/2019
  • 13:45 hrs
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Disputa entre Los Ardillas y Los Rojos, la guerra que desató la violencia en Chilapa
Violencia en Chilapa, Guerrero (Foto: AFP)

Chilpancingo, Guerrero.- Son al menos cinco años de violencia en Chilapa que las autoridades de Guerrero cargan a una rivalidad entre quienes coordinan las organizaciones criminales Los Rojos y Los Ardillos y que, según sus anuncios institucionales, han tratado de detener con las operaciones policiacas más grandes aplicadas en el país. 

Con la detención de Zenén Nava Sánchez, el líder de Los Rojos en ese municipio, confirmada la mañana de este miércoles por las autoridades locales, debería de cerrar parte de ese periodo de violencia tangible desde la denuncia pública hasta las estadísticas institucionales.  

Desde 2012, se registró una escalada de homicidios dolosos en el municipio.

Los días en que Los Ardillos desplazaron a Los Rojos

Los habitantes de la cabecera municipal recuerdan un episodio que ocurrió dos años después, 2014, en pleno centro de la ciudad, como el inicio de la violencia

Se trató de una balacera entre delincuentes, que generó que las autoridades aplicaran la primera operación policiaca y militar, de las muchas aplicadas desde entonces hasta 2019 sin que los indicadores cambien.

Pero existe otro hecho que refleja la supuesta confrontación de estos dos grupos. 

Del 9 al 15 mayo de 2015, la cabecera municipal de Chilapa fue sitiada por civiles armados que usaron como discurso de su ingreso sacar de Chilapa a Los Rojos, aun cuando la cabecera estaba plagada de policías y militares.

En este hecho participaron habitantes de comunidades de los alrededores de la cabecera municipal, quienes después crearon un supuesto grupo de autodefensa.

El colectivo Siempre Vivos, integrado por familiares de personas desaparecidas antes, durante y después de este periodo, documentó en esos seis días la mayoría de las más de 100 desapariciones que tienen registradas.

El dirigente de la organización de desaparecidos, José Díaz Navarro, hermano de dos desaparecidos de su propia estadística, ubica esos días de mayo como el momento en que Los Ardillos desplazaron a Los Rojos de Chilapa. También relaciona a la Policía Comunitaria por la Paz y la Justicia de Chilapa como un grupo armado de Los Ardillos.

Las desapariciones 

Hugo y Alejandrino Díaz Navarro son los hermanos del coordinador del colectivo. Se los llevaron el 26 de noviembre de 2014 de un comedor de la zona rural de Chilapa, en la misma camioneta de uno de ellos, la cual llegó hasta el centro de la cabecera municipal de Quechultenango. Según el dirigente los supieron porque así lo indicó el GPS del vehículo.

Díaz Navarro está convencido de que hasta ese lugar, o sea en pleno centro de la cabecera municipal de Quechultenango, de donde son originarios Celso e Iván Ortega Jiménez, conocidos como líderes de Los Ardillos, llevaron a sus hermanos, y a ellos se les responsabiliza de la desaparición.

Según las estadísticas, tres de los últimos años son los más violentos, por la suma de homicidios dolosos: 2016, 2017 y 2018. El 2016 cerró con 85 asesinatos de ese tipo; en 2017 alcanzó los 177 casos y colocó a Chilapa el segundo municipio más violento del país.

Chilapa, peligro para candidatos

En 2018 fue uno de los municipios más peligrosos para los candidatos que aspiraban a un cargo de elección popular.  

En febrero de 2018, mataron a quienes fueron las precandidatas a la diputación local por el PRD y el PRI para el distrito 25, Antonia Jaimes Moctezuma y Dulce Nayeli Rebaja Pedro. Los crímenes ocurrieron en hechos distintos, pero con sólo tres días de distancia y marcaron el verdadero nivel de riesgo durante las campañas locales.

En este municipio, el resultado de víctimas dejó parejos al PRD y al PRI, porque el 28 de mayo mataron a tiros a Paula Gutiérrez Morales, quien fue ubicada como activista del PRI, y el jueves 28 de junio, a pocas horas de que sea la votación, mataron a Jorge Luis Vargas Díaz, encargado de la estructura electoral del candidato del PRD a la alcaldía de Chilapa, Antonio Hernández Godínez.

Algunos candidatos hablaron de la intervención de las organizaciones criminales en ese periodo de elección, y cuando una vez más las entradas y salidas del municipio estaban cuidadas por el Ejército.

En ese mismo contexto de elección y de la violencia de la zona, la noche del 14 octubre de 2017, en la carretera Chilapa-Ahuacuotzingo, fue asesinado el luchador social, Ranferi Hernández Acevedo, su esposa Lucia Hernández Dircio, y dos parientes más. Las novedades de este caso es que este sábado 17 de agosto fueron exhumados sus cadáveres por peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) para que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), a petición de la familia, los analice y encuentren más indicios que les permita conocer quiénes cometieron el asesinato.

El gobierno de Guerrero nunca informó con claridad cómo es que la violencia generada en Chilapa y sus alrededores tienen relación con la presencia de los Los Rojos y Los Ardillos, pero siempre hizo pública una disputa como la causa principal de su despunte y permanencia. Desde este miércoles, uno de esos grupos se quedó sin líder.


bl