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Como alcalde, Félix Salgado convirtió a Acapulco en un "infierno"

Entre 2006 y 2008, el puerto se convirtió en escenario mayor de violencia, con cadáveres con tiro de gracia, encobijados, calcinados y tiroteos

  • REDACCIÓN
  • 26/01/2021
  • 21:38 hrs
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Como alcalde, Félix Salgado convirtió a Acapulco en un infierno
Entre 2006 y 2008, el puerto se convirtió en escenario mayor de violencia, con cadáveres con tiro de gracia, encobijados, calcinados y tiroteos a plena luz del día. Foto Cuartoscuro

CHILPANCINGO.- De ser considerado un paraíso a nivel mundial, con playa, sol y fiesta eterna, Acapulco recupera actualmente los niveles de seguridad que perdió a partir de 2016, tiempo en el que el narcotráfico se apoderó de ese puerto.

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Apenas hace cinco días, el gobernador Héctor Astudillo destacó que Acapulco ha mejorado su percepción en materia de inseguridad, pasando del lugar 11 en 2018 al 23 en 2020.

Lo anterior luego de que en 2017 ocupara el primer lugar como la ciudad más peligrosa del mundo, según un informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México, mientras que en 2018 se ubicó en el segundo escaño con 110.5 asesinatos por cada 100,000 habitantes.

La violencia se desbordó en este puerto exactamente a las 14:30 horas del 27 de enero de 2006, cuando en la colonia La Garita, al oriente de la ciudad, se registró un tiroteo que duró alrededor de 40 minutos. Se detonaron granadas y se dispararon fusiles R-15 y AK-47, los “Cuernos de Chivo”.

Fotos Cuartoscuro

El saldo fue de cinco muertos, cuatro de ellos portaban credenciales y chalecos antibalas con las siglas de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI).

Más tarde, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) informó que las credenciales eran falsas y que los muertos eran miembros de Los Pelones, un grupo de sicarios al servicio del Cártel de Sinaloa, y de su jefe regional Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”.

Después se descubrió que más que un enfrentamiento había sido una ejecución: los uniformados habían rematado en el piso a los supuestos AFI, y luego manipularon la escena para que cuadrara con una versión de enfrentamiento.

La represalia llegaría tres meses después. El 20 de abril de ese año, las cabezas del comandante Mario Núñez Magaña, y de un hombre identificado como Erik Juárez Martínez, aparecieron clavadas en la reja metálica de un muro de la coordinación administrativa Costa Chica y Costa Grande de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Guerrero, con la leyenda “Para que aprendan a respetar”.

Cerca había una bolsa con un antebrazo. Los cuerpos de los decapitados fueron hallados en un hotel abandonado. Al de Juárez Martínez, oriundo de Nuevo Laredo, Tamaulipas, le habían dejado un navajazo en la espalda en forma de zeta.

Núñez Magaña era el coordinador del Grupo de Reacción Inmediata Relámpago y había estado en la balacera de La Garita. Los testimonios recabados aquel día indicaron que el comandante había rematado en el piso a uno de Los Pelones.

A partir de entonces, y como nunca antes, el puerto se convirtió en escenario mayor de la violencia. Cadáveres con tiro de gracia, encobijados y calcinados; balaceras y tiroteos a plena luz del día pasaron a formar parte de la vida del puerto.

Al mismo tiempo, también aumentaron las denuncias de extorsiones a empresarios, hoteleros, restauranteros. También comenzaron a reportarse muchos asesinatos de taxistas, quienes eran obligados a convertirse en “halcones” del narco.

Durante aquel periodo en el que la violencia se desbordó, y el narco lo infiltró todo, gobernaba el puerto el entonces perredista Félix Salgado Macedonio, alcalde de Acapulco entre 2005 y 2008.

Cuando la guerra entre los cárteles estalló, se le acusó de haber recibido dinero durante su campaña a cambio del compromiso de entregar a los criminales la policía municipal. Se le hizo responsable también de haber abierto las puertas de Acapulco al crimen organizado: de haber dejado entrar a los Zetas y a “La Barbie”.

LA BASE DE OPERACIONES DE LOS BELTRÁN LEYVA

En la primera semana de enero de este año, la periodista Anabel Hernández recordó que durante la presidencia municipal de Félix Salgado Macedonio en Acapulco se asentó la base de operaciones del Cártel de Los Beltrán Leyva, con su principal operador Edgar Valdez Villareal, “La Barbie”.

Fue justamente en el período de gobierno de Félix Salgado que este paraíso se convirtió en el infierno… en Acapulco estaba asentada la base de operaciones de los hermanos Beltrán Leyva”, dijo la periodista

En la mesa de análisis de Aristegui Noticias, la autora de El traidor: El diario secreto del hijo del Mayo, apuntó que en el gobierno del virtual candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero, entre enero de 2006 y diciembre de 2008, “La Barbie” controló un centro nocturno.

Estaba actuando con total impunidad Édgar Valdez Villarreal, quien tenía un table llamado Exótica… solían ir altos funcionarios del municipio; operaban con la anuencia de las autoridades locales

Actualmente, Guerrero es uno de los estados bajo disputa por los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Acapulco se convirtió en un infierno, donde la tasa de extorsiones y homicidios creció, quien imponía la ley era el crimen organizado, eso es el gobierno de Félix Salgado Macedonio

En 2007, Félix Salgado fue investigado por vínculos con el narco. Circuló una versión de que recibió dinero del cártel de Los Zetas para su campaña y a cambio de ello entregó a ese grupo los mandos de la policía municipal, mientras que los hermanos Beltrán Leyva, asociados al Cártel de Sinaloa, también habrían contribuido a esa campaña.

Eran los años en que los Beltrán Leyva tenían mucha presencia y poder en el estado. Mismos años en los cuales La Barbie, perteneciente a ese cártel, distribuía droga en la gran mayoría de las discotecas y centros nocturnos del puerto. Y en donde los distintos cárteles se disputaban el control por la venta y la distribución de drogas.

Fueron años en los cuales los turistas, incluso aquellos que tenían departamentos o casas, dejaron de ir. Había balaceras en la costera. Los restaurantes y los centros nocturnos estaban vacíos.

En 2009, abatieron a Arturo Beltrán Leyva, líder de ese cártel, que era el que manejaba prácticamente toda la zona desde Cuernavaca hasta Acapulco; en ese momento surgen otros grupos, entre ellos, Guerreros Unidos, que hoy le disputa el poder a algunas organizaciones como La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.

Guerrero es muy importante para los grupos criminales. Ahí se cosecha casi toda la flor de la amapola que después se convierte en goma de opio y heroína. Un negocio millonario que hoy se disputan 16 cárteles del narcotráfico.

NEGRO PASADO

“Yo tengo más negativos que positivos. Yo sé que no estoy compitiendo para cardenal, ni tampoco soy santo. Cuando me dicen: ‘Oye, hay que fortalecer aquí porque andas bajo’, la fama es mala, muy mala: mujeriego, parrandero, jugador, borracho. Todos los vicios de Gabino Barrera y de Simón Blanco me los juntaron. Yo así soy, soy incorregible, soy impredecible, todo lo que digan de mí es cierto”, ha dicho Félix Salgado sobre sí mismo.

El 2 de septiembre de 2000, Salgado Macedonio fue captado bajo los influjos del alcohol, intentando agredir a un policía. En ese entonces, era diputado federal por el PRD.

Después, compuso la “Cumbia del Peje” y hasta grabó su primer disco y la compañía disquera Titanio Records hasta le entregó su primer disco de platino.

En 2001 protagonizó la película autobiográfica “Guerrero”, del director Benjamín Escamilla, que narra la historia política y social del estado, la cual contó trepado en su motocicleta “El Armadillo”.