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Balzapote: la polémica ambiental en Veracruz detrás del Tren Maya

Semarnat reactivó un permiso para la extracción de 2 millones cúbicos de piedra de una comunidad del sur de Veracruz; será aprovechada para el Tren Maya

Escrito en VERACRUZ el

Ängel Cortés Romero/Armando Azamar 

SAN ANDRÉS TUXTLA, VER.- El proyecto del Tren Maya revivió un permiso que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó en 2014 a la Administración Portuaria Integral de Veracruz (Apiver) para la extracción de material pétreo de Balzapote, una comunidad enclavada en la zona de Los Tuxtlas, en el sureste de la entidad veracruzana.

Siete años después de que grupos ambientalistas de la zona lograron que Apiver desistiera de sus intenciones para saquear roca basáltica de la comunidad, la Semarnat reactivó el permiso con el objetivo de ocupar la piedra para el megaproyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador.

A inicio de abril de 2021, la Unidad de Investigación y Biología de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas, que pertenece a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), fue notificada sobre el comienzo de los trabajos en la comunidad, ubicada en el municipio de San Andrés Tuxtla. La información fue confirmada por el personal.

La noticia, difundida por el medio de comunicación AG Los Tuxtlas, causó alerta entre asociaciones locales, defensoras del medio ambiente, que consideran el aprovechamiento de la roca como un ecocidio a todas luces.

Pese a que no existe algún oficio donde se especifique que la extracción de la piedra será aprovechada para el Tren Maya, son los propios pobladores del lugar y sindicatos que trabajan en el proyecto quienes confirman el destino final que tendrá la piedra extraída.

Empresa privada presentó mismo permiso que en 2014

Una empresa privada, de la cual se desconoce el nombre, presentó a la Unidad de Investigación y Biología de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas el mismo permiso que la Semarnat le otorgó a Apiver en 2014 para la extracción de roca basáltica. 

A través de una solicitud de transparencia realizada a la estación, La Silla Rota Veracruz tuvo acceso al permiso liberado por la dependencia federal el 24 de junio de 2014, registrado en el Sistema Nacional de Trámites con la clave 30EV2014FD006.

El permiso fue reactivado, pero ya no será ejecutado por la Administración Portuaria Integral de Veracruz, sino por una empresa privada que extraerá la roca basáltica que se trasladará a la Península de Yucatán para la construcción del Tren Maya.

La autorización indica que el volumen que se extraerá será de dos millones de metros cúbicos de roca basáltica en un periodo de cuatro años.

Ya hay maquinaria en el lugar

Hace cerca de 20 días que la maquinaria arribó a la comunidad, sin embargo, aún continúan sin empezar los trabajos de aprovechamiento, según información confirmada por activistas ambientales de la zona.

La maquinaria fue observada por pobladores de la región que transitan por la carretera estatal que parte desde Catemaco hacia el área costera. En redes sociales, la opinión se divide entre quienes condenan la inminente extracción y quienes le restan importancia al tema.

En entrevista, Kathia Andrade Escobar, directora de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas, aseguró que la empresa que está a cargo de los trabajos tiene el consenso de los ejidatarios, a pesar de las futuras repercusiones ambientales.

La directora de la reserva informó que la zona donde se autorizó la extracción de basalto se encuentra en la parte más recóndita del banco de piedra, donde presuntamente hay menos vegetación.

Catem adelantó extracción de roca en Veracruz 

En noviembre de 2020, Ramón Ortiz Cisneros, secretario general de transportistas adheridos la Confederación Auténtica de Trabajadores y Empleados de México (Catem), dio un primer aviso sobre la extracción de roca basáltica de Veracruz para el proyecto del Tren Maya.

De acuerdo con el líder transportista, a partir de este año se moverían cinco millones de toneladas de piedra triturada desde el puerto de Veracruz, San Andrés Tuxtla y Catemaco hacia los estados de Campeche y Quintana Roo para la cimentación de las vías férreas.

En aquel entonces, Ortiz Cisneros comentó que los transportistas trasladarán el material pétreo hasta la Península de Yucatán por más de un año, lo que beneficiaría a por lo menos 600 choferes y concesionarios.

Asociaciones acusan daño ambiental

Para Eduardo Álvarez Ríos, integrante de la Asociación De Defensores del Medio Ambiente de Los Tuxtlas (DEMATAC), la extracción de roca basáltica de la comunidad de Balzapote provocará daños ambientales irreversibles.

Según el experto ambiental, los daños serán resentidos tanto por la población de los pueblos cercanos como por la flora y fauna de la región debido a que los cerros rocosos de Balzapote reducen el impacto de fenómenos naturales que impactan en la zona, como los huracanes.

Álvarez Ríos explicó que los arrecifes y acantilados que rodean la zona se encuentran dentro de una reserva de la biosfera, por lo que su aprovechamiento es considerado como un delito de impacto ambiental.

En su página de Facebook, DEMATAC denuncia a través de Eduardo Álvarez que el gobierno federal transgrede los convenios internacionales de la UNESCO, creadora del programa mundial “Reservas de la biosfera”.

Para la asociación es preocupante el aprovechamiento de recursos naturales de Los Tuxtlas, considerada la última selva húmeda de la región norte del continente americano, por lo que exhorta al gobierno de la república a rectificar sus intenciones de extraer roca basáltica de Balzapote.

Apiver intentó extraer roca en 2014; movimiento lo impidió

En 2014, la Administración Portuaria Integral de Veracruz solicitó a la Semarnat un permiso para la extracción de material pétreo de Los Tuxtlas para el proyecto de ampliación del puerto jarocho, para el cual se anunció una inversión de 60 mil millones de pesos.

A través de un oficio ingresado el 23 de enero de 2015, la Apiver solicitó a la dependencia la extracción de siete millones cúbicos de piedra con la finalidad de adquirir agregados aptos para construcción.

Medio Ambiente autorizó precisamente la extracción de dos millones cúbicos de basalto, la misma cantidad que ahora se pretende explotar para la cimentación de las vías férreas del Tren Maya, pues el permiso es el mismo.

La roca no logró ser extraída, pues ciudadanos de San Andrés Tuxtla y asociaciones ambientalistas de la zona crearon el movimiento “La Roca No se Toca”, con el que frenaron las intenciones de la administración portuaria.

Eduardo Álvarez Ríos afirmó que en ese momento aún en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la Apiver tenía permisos manipulados, ya que el impacto ambiental fue minimizado, a lo que ciudadanos y organizaciones se opusieron.

Conforme con lo plasmado el reportaje “Balzapote: La Roca que golpea la ola” del medio de comunicación sanandresino Informantes en Red, esa fue la segunda vez en cinco años que se intentaba aprovechar el recurso.

Información obtenida del entonces Instituto Federal de Acceso a la Información (hoy INAI), en 2008 se otorgó por adjudicación directa el contrato API-GI-CS-6107-46-08 a la Apiver para aprovechamiento del material pétreo a partir del 25 de agosto de ese año.

El contrato fue asignado a Jorge Salgados Barroso (persona física). La extracción se llevó a cabo en 61 días a través de una concesión que tuvo un costo de 100 mil pesos.

El tren de la vergüenza

En diciembre de 2020, el diario italiano La República calificó al megaproyecto de Andrés Manuel López Obrador como “el tren maya de la vergüenza”, pues criticó la proyección de deforestación de 80 hectáreas de vegetación.

A inicios de 2021, integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) rechazaron enérgicamente el Tren Maya. El subcomandante insurgente Moisés aseguró que defenderá a la Madre Tierra “hasta morir si es preciso”. 

Incluso, calificó la consulta ciudadana para la construcción del Tren Maya como una simulación, pues el presidente López Obrador “no dijo de todas las desgracias que traen esos megaproyectos para la gente y para la naturaleza”.

Al respecto, el mandatario nacional respondió que las críticas hacia el proyecto son por falta de información, ya que su gobierno ha beneficiado “como nunca” a las comunidades indígenas.

Hasta el pasado 22 de febrero de 2021, La Silla Rota documentó la existencia de por lo menos 15 amparos para frenar la construcción el Tren Maya, todos promovidos por habitantes de los pueblos originarios y defensores del territorio y de los recursos naturales.

Activistas de la zona de Los Tuxtlas, que ya planean revivir el movimiento La roca no se toca para defender el territorio de Balzapote, recriminan al presidente López Obrador incumplir sus promesas de castigar a quien comenta daños contra el medio ambiente.

“El que dañe el medio ambiente es castigado y hemos ya fijado posturas importantes en poco tiempo”, comentó el mandatario en mayo de 2019 con relación a proyectos dañinos, como el fracking.

Hasta el momento, el alcalde de San Andrés Tuxtla, Octavio Pérez Garay, no ha emitido una postura al respecto. Tampoco lo han hecho el diputado local Juan Javier Gómez Cazarín y la diputada federal Paola Tenorio, ambos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

La Silla Rota Veracruz consultó a autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del estado, sin embargo, dijeron desconocer sobre el permiso federal para el aprovechamiento de roca basáltica de Balzapote, en San Andrés Tuxtla.

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