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Baja California: trampa mortal para estadounidenses en 2020

En lo que va del 2020 suman cinco estadounidenses asesinados; el último fue un bombero de Los Ángeles, California, quien presuntamente fue víctima de secuestro

  • EDUARDO RUBIO / CORRESPONSAL
  • 05/11/2020
  • 20:46 hrs
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Baja California: trampa mortal para estadounidenses en 2020
En lo que va del 2020 suman cinco ciudadanos estadounidenses asesinados en Tijuana. Fotoa Cuartoscuro /ilustrativas

TIJUANA.- El cadáver de Francisco, un bombero de Los Ángeles, California, fue encontrado en una zona despoblada en inmediaciones de la carretera que conecta los municipios de Tijuana y Rosarito, al sur de Baja California.

Sus presuntos asesinos le prendieron fuego y esta semana que las autoridades confirmaron su identidad con pruebas de ADN, pusieron fin a una búsqueda de más de un mes.

La familia de Frank Michael Aguilar Cornejo, de 48 años, desconocía su paradero desde el pasado 21 de agosto, cuando no lo encontró en la vivienda que él adquirió hace tiempo en Tijuana, donde un día antes les dijo que estaría.

Según la investigación de la Fiscalía General Estatal (FGE), el norteamericano fue invitado por una mujer de nombre Fanny, al parecer para una cita íntima en Playas de Rosarito.

“Sería muy seguramente secuestrado con el objeto de obtener algún rescate por él".

"Las cosas no salieron como ellos pensaban, dispararon en su contra y lo privaron de la vida”, comentó el fiscal central, Hiram Sánchez.

Su asesinato es el quinto de una lista de víctimas norteamericanas que este año visitaron Baja California y fueron víctimas del delito en este estado.

OTROS CASOS

En enero la pareja formada por Jesús Rubén López Guillén, de 70 años, y María Teresa Guillén, de 65, fue encontrada enterrada en una vivienda de su propiedad.

Habían venido a Tijuana para cobrar algunas rentas por más de 100 mil pesos, pero su yerno Santiago, quien estaba deportado en este municipio, les robó y les quitó la vida; fue detenido y enfrenta un proceso judicial.

Después vino la pandemia y en septiembre, en pleno desconfinamiento, la escena se repitió con el crimen de Kathy Harvey y Ian Hirschsohn otra pareja california de la tercera edad.

Sus cuerpos fueron localizados en un pozo de agua en inmediaciones de San Quintín, al sur de la ciudad de Ensenada, donde tenían tiempo viviendo su retiro.

Las autoridades investigadoras estuvieron buscando a la pareja durante todo un fin de semana, y hasta ahora no hay personas detenidas por su probable participación en el asesinato.

En el caso de Francisco Aguilar, la fiscalía tiene en prisión a Fanny, la mujer que presuntamente lo citó, y a un supuesto cómplice de nombre Santos, quienes usaron las tarjetas bancarias de la víctima luego de su muerte.

Por ahora están acusados de desaparición forzada y ellos no han aceptado ninguna relación con el crimen, además de que los investigadores no tienen el arma con la que Frank fue ultimado.

También hay una tercera persona involucrada que habría llevado a los agentes hasta el alejado punto en el que encontraron el cadáver calcinado, pero por ahora no enfrenta ninguna responsabilidad.

Hiram Sánchez, fiscal central, afirma que en los tres casos han tenido apoyo de autoridades norteamericanas, y descartó que estos crímenes puedan generar alguna reacción del gobierno anglosajón por la violencia de la que han sido objeto sus ciudadanos en Baja California.

“Nuestra función y relación con ellos es constante y permanente, hay relación para otros temas y sigue igual, no veo que se afecte”, respondió.