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Adicciones persiguen a mujeres al interior de la cárcel en NL

El centro penitenciario femenil de Nuevo León carece de programas para la desintoxicación voluntaria y tratamiento de adicciones, alertó la Comisión Estatal de Derechos Humanos

  • DAVID CASAS/ CORRESPONSAL
  • 14/01/2022
  • 20:53 hrs
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Adicciones persiguen a mujeres al interior de la cárcel en NL
El también llamado penal femenil se localiza en el municipio de Escobedo al norte de la zona metropolitana de Monterrey. (Especial)

MONTERREY.-  Rosa Elia, tiene cuatro años interna en el Penal femenil, padeció problemas de consumo de drogas, sustancia por las que fue detenida tras comprobarse su participación en el narcomenudeo. 

Ella  enfrenta problemas de salud derivados del consumo de sustancias por años, pero no hay forma ni un programa de ayuda. 

La Uba está detenida desde 2011, tiene casi 70 años, fue carterista en su juventud, luego cayó en el consumo de drogas y por supuesto, en la venta. Se ve avejentada y también tiene secuelas. 

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El centro penitenciario femenil de Nuevo León carece de programas para la desintoxicación voluntaria y tratamiento de adicciones, alertó la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Explica en un documento que el 68 por ciento de las mujeres privadas de la libertad que se encuentran en el Centro de Reinserción Femenil del estado, tienen alguna adicción. 

Revela el Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria 2021 de la CEDHNL que en total hay 288 personas privadas de la libertad que presentan algún tipo de adicción, de las 422 registradas en el centro penitenciario.

"Se constató que carecen de programas para la desintoxicación voluntaria y tratamiento de adicciones", mencionó la CEDHNL en el diagnóstico, además de la falta de programas para la atención de personas con discapacidad psicosocial.


Tampoco se cuenta con personal de psiquiatría.

El Centro de Reinserción Femenil obtuvo una calificación de 7.29 en el diagnóstico, en el que se evaluaron los derechos de integridad personal, estancia digna, condiciones 

de gobernabilidad, reinserción social y grupos en situación de vulnerabilidad.

El también llamado penal femenil se localiza en el municipio de Escobedo al norte de la zona metropolitana de Monterrey, y entró en funciones luego de que se cerró el Penal del Topo Chico en 2019. 

"No hay un programa concreto que ayude a las internas, un gran número de ellas tiene secuelas, están enfermas, requieren ayuda, ese es el clamor", comenta un funcionario del reclusorio que espera que el Estado actúe.

 

 

(djh)